¿Será que los Clippers superan la prueba de visión?

La Ciudad de los Globos vende boletos. Pero la defensiva gana campeonatos.

De esa forma es que los puristas del baloncesto miran a Los Ángeles Clippers, el equipo más caliente y el “mejor” conjunto de baloncesto al final de este año, el que según los Mayas marcaría el final de todos nosotros.

Parece adecuado entonces que los Clippers, de todas las franquicias, sean los que estén en esta posición. Nunca han tenido el mejor récord de la liga a estas alturas de la temporada. Y están luchando contra un legado de malos resultados que hace que sea difícil para gente como Charles Barkley y Kenny Smith, analistas de TNT, el poder creer realmente en lo que están viendo a través de un equipo que ha ganado 15 partidos consecutivos, nuevo récord de la franquicia.

¿Pero cuál será su reacción con la noticia de que los Clippers — a pesar de todas grandes jugadas y clavadas que realizan hombres como Chris Paul, Blake Griffin y DeAndre Jordan – sean ahora mismo una fuerza en defensa tanto como son un grupo divertido y atlético?

El hecho es que los Clippers son el segundo mejor equipo defensivo de la liga detrás de Indiana y son el equipo que más ha mejorado en ese aspecto por delante de Golden State, Minnesota e Indiana.

Si no les interesan los números, deberían ver la mirada que hizo el entrenador de los Celtics, Doc Rivers, antes, durante y después de que los Clippers los vapulearan el jueves en la noche. Es duro no tener en cuenta a los Clippers cuando están en lo más alto de los equipos que se basan básicamente en defensa, el fundamento que ha llevado a los equipos campeones a sus espectaculares rachas en las últimas cinco temporadas.

“El año pasado creo que pensaron que su talento y su poder ofensivo sería suficiente (para que ganaran)”, afirmó Rivers. “Pero este año su defensiva ha sido fantástica. Quiero decir, generalmente hablamos de su ofensiva pero están jugando a defensiva extraordinaria. Y ahora son un equipo balanceado. Son quintos en la liga en anotación y quintos en defensa. Eso es un equipo de baloncesto balanceado y eso los hace muy buenos”.

No obstante, los Clippers están luchando para disipar cualquier idea de que esto es sólo una racha momentánea y que ellos no son los Clippers de antaño, cuando eran un equipo que, francamente, no se podía contar con que podrían hacer las cosas de la manera en que las están haciendo ahora que Paul es parte de la organización.

“Son un gran equipo”, destacó Rivers. “Cada año es un año nuevo, pero ellos son buenos. Son talentosos y juegan bien juntos. Aceptan y desarrollan su papel en la cancha. Y en realidad son un equipo agradable de ver, aparte de sus clavadas. Es divertido verlos jugar este deporte”.

Barkley cuestionó si los Clippers pueden mantener este nivel— jugar con su ritmo febril, físico y colocando en la cancha a cada jugador de la nómina, logrando que todos ayuden— cuando el ritmo de los partidos baje en los playoffs. Es un pregunta razonable y que no podrá ser contestada antes de abril o mayo, dependiendo de los lejos que lleguen los Clippers en la postemporada.

Y no es realista creer que Matt Barnes seguirá estirando su racha de nueve juegos consecutivos anotando 10 o más puntos saliendo desde el banco de suplentes o que Jamal Crawford, Lamar Odom, Ronny Turiaf y Eric Bledsoe les sigan dando a los jugadores titulares la opción de descansar en el último cuarto todos los partidos.

Pero no le digan eso a Paul.

“Probablemente este año he estado sentado en el último cuarto de los partidos más que en mis siete temporadas previas”, dijo. “La gente habla acerca de la caída en los números míos y de Blake. Bien, no jugamos muchos últimos cuartos. Y creo que eso dice bastante de lo bien balanceado que está el equipo”.

Balanceado en todos los aspectos. La producción de todas las partes de su nómina es el corazón de esa racha de 17 triunfos seguidos y también del mejor registro de la liga, 23-6 (los Thunder tienen registro de 25-6).

Igual de impresionante ha sido la concentración que han mostrado los Clippers cada noche que juegan. Y como encaran su rival de cada noche. Lucharon contra un equipo diseñado de manera similar como los Denver Nuggets en la Navidad y los derrotaron tras cuatro cuartos. Los Celtics llevaron un nivel de ánimo diferente al Staples Center y los Clippers respondieron muy bien.

“[Los Celtics] jugaron con mucha intensidad, jugaron con agresividad, jugaron físicamente”, afirmó Griffin. “Y creo que hicimos un gran trabajo para enfrentar todas esas cosas”.

Quizás lo mejor de todo es que los Clippers no parecen estar tan preocupados por su actual racha como otros. Su enfoque está en desarrollar la química y la cohesión que necesitan para terminar este maratón con estilo.

“Realmente no me importa”, dijo Jordan acerca de esta racha. “Solamente estamos jugando y rodando. Todos estamos haciendo clic y nos vemos más unidos en la cancha. Y aún tenemos algunos jugadores ausentes. Esperamos que cuando regresen podamos seguir con este buen nivel”.