¿Será que al final Kobe sacará a Dwight fuera de Los Ángeles?

Cuando Dwight Howard llegó a Los Ángeles, todo el mundo sonreía, un amistoso Kobe Bryant habló algún día de entregarle las llaves de la legendaria franquicia de los Lakers al gigante, de súper estrella a súper estrella, para liderar al equipo púrpura y oro a otra era de dominio.

Si hay un video que sirva como evidencia de alguna sonrisa reciente de Dwight, por favor mándenlo por correo electrónico o por twitter.

Uno se pregunta si el frío y rudo Kobe, el mismo que no conoce el siginificado de la palabra lesionado, el mismo que le está pidiendo a Superman que aguante y juegue con un desgarro en el hombro (aunque Kobe ahora ha suavizado esa afirmación), el mismo que puso en twitter una foto de ambos par convencernos que se caen bien, al final conducirá a Howard fuera de su casa, o de alguna forma endurecerá la mente y el corazón de este juguetón.

Las opciones de Howard son muy claras y están enfrente de él. Veremos hoy si decide jugar contra Boston sin importar su dolor en el hombre pues los Lakers, con marca de 23-26 y sin el lesionado Pau Gasol por las próximas cuatro o seis semanas, están en modo de desesperación de aquí en daelante.

Howard participó en la práctica de los Lakers en la mañana, según reportes, pero solamente decidirá si juega sobre la hora del partido.

“Quiero jugar”, le dijo Howard a los periodistas tras el entrenamiento “¿Por qué no quisiera jugar? Al mimso tiempo, edsta s mi carrera, mi future y es mi vida. No puedo dejar eso a nadie más. No hay nadie más que se haga cargo de mí. Si la gente está molesta porque juego o si no lo hago, ¿eso qué importa? Es mi carrera. Si me caigo, ¿entonces qué? La vida de todos va a continuar. No quiero otro verano donde me la pase haciendo rehabilitaciones y buscar estar saludable. Quiero regresar y tener otro gran año”.

Pero la gran decisión, claro, llegará en julio cuando finalmente Howard se convierta en agente libre sin restricciones en lo que parece que ha sido una eterna indecisión y falta de madurez de Howard, una confluencia que retrasó su agencia libre, que destruyó su camino hacia su deseado Brooklyn y que finalmente lo llevó a Los Ángeles a través de un intercambio con Orlando el verano pasado.

De nuevo, la opción de Howard es clara: Puede volver a fichar con los Lakers y jugar para una franquicia legendaria y junto a uno de los más grandes competidores— y capataces— que se hayan visto en este deporte. O puede buscar refugio en algún lugar más cómodo.

Como Dallas, una de sus tres opciones preferidas originalmente y en donde el propietario Mark Cubanpuede consentir al hombre grande con túnicas de felpa, donde Howard pueda tomar la antorcha como la súper estrella brillante de una persona menos dominante como Dirk Nowitzk, pues ahora él aceptará un papel un poco más secundario después de haber ganado el campeonato con el equipo hace un par de temporadas.

O, como ya sabemos, el gerente general de Atlanta, Danny Ferry, ha creado inteligentemente un buen espacio salarial para que Howard tome el papel de héroe local si así lo desea.

También es cierto que Dwight tien derecho a analizar todos los aspectos de la organización de los Lakers. La directiva nunca ha sido tan inestable como ahora ya que Jerry Buss envejeció y su hijo tomó el control. La decisión de contratar a Mike D’Antoni por encima de Phil Jackson complicó más las cosa esta campaña, pues este leva un sistema ofensivo que no saca el máximo provecho a un hombre grande como sí lo hace el triangulo que emplea Jackson. No es claro siquiera en el momento si es D’Antoni o Kobe quien está a cargo acerca de las cosas que pasen en la cancha.

Sin embargo, vean lo que dijo a Kobe acerca de lo que significa jugar para los Lakers en una entrevista exclusiva con Jackie MacMullan, de ESPNBoston.com:

“[Dwight] nuca ha estado en una posición donde haya alguien que lo esté conduciendo tan duro como yo y en una organización tan fuerte como esta.

“Es ganar el campeonato o el resto es una complete falla. Así escomo son las cosas acá [en los Lakers]. Y eso es extraño para él.

“Cuando se piensa en ello, no hay muchas organizaciones que vean las cosas de esa manera. Sólo hay dos que pueden decir honestamente que vivan así: Los Ángeles y Boston.

¿Podrá Howard manejar esa verdad? Mejor aún, ¿él quiere eso?