Es hora de respetar a James, Wade y Bosh

Frente a los Celtics, Miami no ganó un campeonato de la NBA. Pero se sintió de esa manera, pues parecía que eso hubiera sucedido en el American Airlines Arena, donde se dio un cambio de guardia. Y de delantero pequeño.

Dwyane Wade fue demasiado bueno en el inicio del partido ante los Celtics y, definitivamente, LeBron James también fue demasiado bueno al final del mismo, algo que causó mucha emoción cuando los Heat aseguraron que el Este enviará una nueva cara a las finales de la NBA el próximo mes.

Dwyane Wade fue demasiado bueno en la serie ante los Celtics.
NBAE/Getty Images
LeBron, en particular, tenían los ojos llorosos luego de haber puesto a llorar a los Celtics, anotando los últimos 10 puntos del quinto partido con una tormenta de triples, un robo y una fácil bandeja. Esta fue su serie, porque él se desmoronó contra estos mismos Celtics hace un año como miembro de los Cavaliers y vio como también colapsaba su propia marca. Y este fue su partido, aprovechando los mejores tres minutos de su vida en el baloncesto.

Entonces cerró los ojos y se puso de rodillas en medio de la cancha, abrumado por un corazón latiente y una garganta grumosa. Luego recibió un abrazo de Doc Rivers, el entrenador de los Celtics, y, finalmente, un apretado estrujón por parte de Wade, quien tuvo que ser rescatado de la multitud, donde fue tragado luego de ir a buscar un balón perdido en el último segundo del juego.

¿Qué estaba ocurriendo dentro de la balaca de LeBron?

"Todo", dijo. "Todo lo que sucedió en el verano, la decisión de haber venido a este equipo. La mala reacción que recibí por eso. Pero no se trata de lo individual. Me alegro de haber superado esto como equipo. Estaba muy emocionado en ese momento."

¿Cómo así que emocionado? LeBron ya dijo demasiadas veces es "mi culpa" -- oficialmente, con pesar y porque lo retaron – por haber llegado hasta acá, a este punto, de la manera en que lo hizo.

"Pido perdón por la forma en la que se dio todo. (Pausa.) Pero sabía que ésta era una oportunidad única en la vida, en función de seguir adelante en mi carrera, de ser capaz de arribar a esta organización".

Bien. Eso quizás no sea suficiente para todos “los testigos” de esto en Cleveland. Pero estrictamente desde el punto deportivo, fuimos testigos de un nuevo comienzo para LeBron y del equipo que le ayudó a que eso sucediera. Hay que darles respeto, incluso aquellos que los detestan, por la forma en la que LeBron, Wade y Chris Bosh han resuelto esto, apenas siete meses después de todo. Comenzaron la temporada perdiendo contra los Celtics, luego fueron petardeados tras iniciar con marca de 9-8, soportando un constante abuso y desprecio, pero ahora eliminaron a los Celtics en cinco juegos.

"Esos tres jugadores son muy fuertes", señaló Rivers. "Esos dos muchachos son monstruosos. Cuando están acertando sus disparos, ellos son difíciles de vencer".

Veamos algo en perspectiva acá: Miami está apenas en la mitad del buffet que quiere LeBron – los Sixers fueron el desayuno, los Celtics el almuerzo – aunque por momentos anoche la barriga quedó llena porque tenía el cadáver de los Celtics. Sí, es verdad que Boston perdió casi un ala porque Rajon Rondo tuvo que jugar con una sola mano los últimos dos encuentros. Y los Celtics solamente tenían a tres de sus jugadores titulares en la cancha en los momentos finales y cruciales.

Pero derrotar al equipo dominante en el Este durante los últimos tres años fue algo simbólico, por decirlo así. Era un paso importante y necesario para los Heat, para ganarse una gran distinción, para confirmar que merecen representar el Este en las finales de la NBA. Incluso así nadie por fuera de Miami pareciera quererlos.

Todo lo que tenían que ver era a Wade marcando 23 puntos en la primera mitad y observar como se calentó LeBron cuando el choque estaba igualado a 87 puntos. Hubo 34 puntos y 10 rebotes por parte de Wade y 33 puntos de LeBron. Los Celtics fueron borrados por la mejor dupla del momento en la liga y estos dos jugadores muy seguramente harán que los Heat sean los favoritos para quedarse con el trofeo en el nuevo mundo de la NBA, en el cual los Celtics, los Lakers y los Spurs, la orgullosa vieja guardia, no sigue habitando.

Wade: "Tras las cosas por las que pasamos durante el verano, viendo el verano que tuvo LeBron, teníamos a los Boston Celtics en nuestras mentes".

LeBron: "Era el equipo al que quería superar".

Entonces Miami está en las finales del Este, el equipo conformado con el propósito de ganar un campeonato, ahora con la opción de ganar uno – al menos el título de la conferencia. Pero, viendo el poder de sus estrellas, ¿ustedes irían en contra de que los Heat lo ganaran todo en este instante, a pesar de sus obvias deficiencias (pívot, guardia armador y pocos buenos suplentes)?

Quizás los Heat no sean los campeones que el pueblo quiere, pero incluso quienes más los odian saben que ellos pueden hacer mucho más en este momento. Son el equipo más fascinante del momento, por no decir que el que se sigue más de cerca. Le daremos la palabra a Rivers, quien no lo pudo describir mejor:

"Nunca he visto a un equipo más criticado que este en toda mi vida y tampoco a un jugador como LeBron tan criticado por hacer algo que era legal", afirmó Rivers. "No quebrantó ninguna ley y no hizo nada malo. Lo que pasó antes del inicio de la temporada quizás fue demasiado ruidoso, ¿pero hay algo además de eso?

"Solamente le dije que tuviera suerte y que siguiera adelante. Estaba muy emocionado y me parece bien lo que sintió. No creo que uno pueda jugar este deporte y ser un ganador sin ser emocional. Para mí, fue bueno verlo así.

"No me gustó (todo el criticismo) porque creo que ayudó al equipo. Ellos eran abucheados por todo. Yo dije el año pasado que desearía (que la prensa) los dejará solos, porque de los contrario eso les permitiría superar esas cosas y prepararse para los playoffs".

Y acá están. Entonces deben lidiar con eso. Porque los Heat pueden hacerlo