Qué hay de nuevo en la temporada 2012-13: Viejas caras en nuevos lugares

Antes de comenzar la temporada, muchos nombres cambiaron de equipo, algunos de manera inesperada. Acá le echamos un vistazo a algunos nombres importantes.

Esta es la última entrega de la serie Qué hay de nuevo en la temporada 2012-13. Ya cubrimos los novatos y los nuevos gerentes generales y entrenadores.

DWIGHT HOWARD, Los Ángeles Lakers

Antecedente: Se imaginan Scooby-Doo desarrollando un terrible caso rabia. Eso fue algo similar a lo que le sucedió a Howard la temporada pasada, quien pasó de ser una persona adorable a ser la imagen de cómo ser indulgente con uno mismo. Los graduados de sicología y los estudiantes que hicieron un MBA harán su trabajo final del año en Orlando sobre lo que no se debe hacer. Y, de seguro, obtuvo todo lo que deseaba menos una dirección de correo en Brooklyn.

Lo que él puede dar: En una liga que se está apartando de la imagen del típico pívot, no hay ningún equipo que no desearía tener a Howard en el medio. Defensivamente, es de los mejores tomando rebotes, bloqueando y defendiendo la jugada de pantalla y desmarque. Su paquete ofensivo no es bonito o extenso, pero no necesita que sea de esa forma.

Perspectiva: No podía suceder algo diferente con Howard, ¿cierto? Tenía que terminar jugando con los Lakers, siguiendo con el legado de Mikan, Chamberlain, Abdul-Jabbar y O'Neal. Entonces no importa si este no es el argumento más original – el hombre grande más dominante vistiendo de azul y oro, el gigante tonto que pasó de Orlando a Los Ángeles para errar tiros libres, hacer películas flojas y coleccionar anillos. Hollywood no pide nada original, ¡solamente algo grande!

STEVE NASH, L.A. Lakers

Antecedente: A sus 38, Nash no está en una edad en la que la gente no le interesa ganar un campeonato al cambiar de equipo. Está cerca del final de una carrera por la que muchos seguidores harán fuerza para que gane o, por lo menos, llegue a Las Finales. El ocho veces jugador llamado al Partido de las Estrellas y dos veces MVP ha sido el guardia armador por excelencia y también el innovador que ha hecho brillar a sus ofensivas y a hecho ricos a sus compañeros de equipo.

Lo que él puede dar: ¿No tendrá algo de arrepentimiento por no haber llegado al Staples Center hace 8 o 10 años antes cuando estaba en su mejor nivel? En realidad, por ser uno de los jugadores con mejor condición física de la liga, el fuerte y ambidiestro Nash ya ha extendido su gran carrera por más tiempo que el resto de los jugadores profesionales mortales. Pero incluso ahora, su eficacia lanzando es subvalorada. Y sus pases y su visión aún hacen ver como tontos a los defensas.

Perspectiva: Mike Brown debía sumar a un coordinador ofensivo como Nash para ganar el título. Él le dará orden al ataque de los Lakers y les abrirá muchas oportunidades. Eso quiere decir que tendrán la habilidad de decirle que “no” a Kobe Bryant, Dwight Howard o cualquier otro, mientras que podrá decir que “sí” a los pases al vacío que la mayoría de nosotros solamente vemos en las repeticiones. Defensivamente, Nash algunas veces juega como si estuviera esperando a que el balón regrese a sus manos.

JOE JOHNSON, Brooklyn Nets

Antecedente: Algunas veces te pagan por lo que has hecho, algunas veces te pagan por lo que vas a hacer y algunas veces lo que te pagan te lleva a realizar cosas que esperas hacer. Eso le pasa a Johnson ahora con los Nets, pues está tratando de ser más exitoso que nunca luego de 11 temporadas en la NBA y de seguir siendo productivo. Mover su gigantesco contrato (le faltaban 89 millones de dólares de su acuerdo por 124 millones) se convirtió en la prioridad de Atlanta después de que el equipo nunca pasara las semifinales del Este con Johnson como su figura principal.

Lo que él brinda: ¿Cansado de escuchar “aíslen a Joe”? Seguramente eso sienten los aficionados de los Hawks, pero Avery Johnson sería tonto si no explotara la ventaja de tamaño y habilidad que tiene como guardia lanzador. ¿Defensivamente? Bien, ya dijimos que es un hombre alto para esa posición. Y los Nets tienen a Gerald Wallace y otros para defender a los aleros anotadores más peligrosos.

Perspectiva: Para que el ruido en Brooklyn pase más allá de su nuevo estadio, del exótico dueño ruso y de la dinámica de enfrentarse con los Knicks, los Nets tendrán que jugar un estilo agradable y ofensivo. Jugando al lado de Deron Williams, Johnson, de 31 años, es perfecto para que eso pase, aunque los aficionados no deben esperar demasiado de su personalidad.

JAMES HARDEN, Houston Rockets Antecedente: El reinante Mejor Sexto Hombre de la NBA no defenderá ese galardón este año. Tampoco tendrá que enfocarse en la tarea de llevar nuevamente a Oklahoma City a Las Finales para terminar lo que empezaron en junio. El consumado y sacrificado guardia no estaba preparado para dejar de recibir tanto cuando las charlas para su extensión de contrato se cayeran – él quería de 6 a 8 millones de dólares más que la oferta final de los Thunder – y terminó viajando a Houston en una sorprendente transacción justo antes de iniciar la temporada. Lo que él brinda: Harden es un grandioso jugador en la jugada de pantalla y desmarque y nadie en la liga es mejor recibiendo faltas sin el balón. Puede jugar en dos de los tres puestos como guardia y, como lanzador, los Thunder extrañarán su puntería (poco menos del 50 por ciento de efectividad con sus tiros de campo y 40 por ciento con sus disparos de tres puntos). Es zurdo y, aunque no es el defensa más agresivo, consigue varios rebotes. Perspectiva: Este es un gran cambio para Harden, el equivalente en el béisbol de salir como lanzador de rotación a ser inicialista. Es verdad que, mucho menos que Kevin Durant o Russell Westbrook, Harden jugó varias veces sin los mejores jugadores de Oklahoma City en la cancha. Pero también es cierto que las defensas raramente planeaban partidos para detenerlo como le pasará ahora siendo la gran amenaza de los Rockets. Acá tendrá una doble presión; Harden será el culpable de que Houston siga siendo un conjunto ordinario y de que Oklahoma City retroceda. RAY ALLEN, Miami Heat Antecedente: Bien, los Heat tuvieron una pretemporada en el que sus métodos para adquirir jugadores volvieron a exasperar a otros equipos o seguidores. Sumar a Shane Battier antes de empezar la campaña anterior apenas causó murmullos pero con Ray Allen, Miami nuevamente creó angustias en Boston. La gente quemó camisetas y pensó cambiar el nombre a sus hijos pequeños cuando el veterano guardia lanzador se fue de los Celtics para firmar con sus rivales de Este. Lo que él brinda: Si la NBA quisiera hacer un logo con un hombre lanzando en vez de uno driblando, Allen quizás pudiera ser la silueta en todas las camisetas. Es líder máximo en la historia en ese rubro y sigue siendo peligroso por su habilidad para correr alrededor de las pantallas y acertar tiros a larga distancia. Como defensa, es perfecto para el juego del equipo. Perspectiva: Una escuadra de pilotos de tres puntos consiguió a su líder cuando Miami sumó a Allen. En realidad, con Mike Miller, Rashard Lewis y Battier esperando desde el perímetro, el ataque de los Heat se hará sentir muy fuerte. Cada enfrentamiento con Boston, desde la primera noche de la temporada hasta las series en la postemporada, estarán llenas de emoción y drama. ANDREW BYNUM, Philadelphia 76ers Antecedente: El caso ya se había puesto sobre la mesa muchas veces, pues quizás tener a Bynum en el equipo era tan valioso o, incluso más, que fichar a Dwight Howard. Pero todo se fue por la ventana cuando los Lakers optaron por un hombre más eficaz, más dominante y más confiable (a excepción de cuando le dolía la espalda y mostró actitud de diva en la campaña 2011-12). Philadelphia, en vez de Orlando, se quedó con Bynum y con Jason Richardson, dejando ir a Andre Iguodala. Lo que él brinda: Uno le puede enseñar al alto, pero no al grande en tamaño general o envergadura (285 libras). Al mismo tiempo, uno tampoco puede entrenar a los jugadores en la enfermería o con ropa de calle en la banca de suplentes. La tendencia de lesiones de Bynum ha hecho que seis de sus siete temporadas en la NBA se hayan visto como campañas en la que hubo paro laboral – ha jugado más de 65 partidos solamente una vez, en el año 2006-07. La última vez que revisamos, los Sixers tenían 82 partidos por jugar, con un número X sin Bynum y sin el impacto que causa por su tamaño y habilidad cuando está saludable. Perspectiva: Si les gusta el baloncesto de la vieja escuela de la NBA, con el énfasis en el poste bajo con un hombre grande, probablemente le harán fuerza a Bynum. Pero tiene rodillas parecidas a las de Fred Sanford y Philadelphia no podrá comprometerse a jugar ese estilo de baloncesto como su primera opción. Habrá muchas noches en las que tendrán que jugar un estilo más democrático en el que todos tendrán que lanzar tirios desde media o larga distancia. ANDRE IGUODALA, Denver Nuggets Antecedente: Iguodala, debido a la forma en la que fue adquirido, podría valer lo mismo que Andrew Bynum – eso fue básicamente lo que dio Philadelphia para poder fichar al hombre grande de los Lakers. Parece descabellado para muchos, pero para el entrenador de los Nuggets, George Karl, sumar a Iguodala (a cambio de Arron Afflalo, Al Harrington y una futura primera elección en el draft), fue algo que hicieron sin pensarlo dos veces. El jugador de 28 años de edad debe encajar bien en la ofensiva de Denver y a Karl le gusta como juega, especialmente en defensa. Lo que él brinda: Las grandes clavadas no se ven tan seguidas como antes, pero eso no importa porque Iguodala es un arma de ataque muy completa. Fue el guardia armador de Philadelphia, quitándole algo de carga a sus jóvenes ex compañeros de equipo Jru Holiday y Evan Turner. Es un hombre al que le gusta pasar el balón, incluso más de lo debido en algunas ocasiones, y es peligroso en la cancha abierta. Es tan activo al defender a los mejores anotadores del equipo rival que la fatiga de ‘Iggy’ es muchas veces la mejor esperanza de sus contrincantes. Perspectiva: Los Nuggets y Karl han prosperado en la era posterior a Carmelo Anthony, empleando la filosofía uno para todos y todos para uno. El ego de Iguodala lo llevará a ganar más atención de la que debe, aunque debe frenar su mediocre promedio triples. Si los fanáticos de Denver le dejan ser solamente “el nuevo chico” y no “nuestra estrella de los Olímpicos”, Iguodala los ayudará a que su equipo sea una de las sorpresas del Oeste. BRANDON ROY, Minnesota Timberwolves Antecedente: Muchos jugadores tratan de regresar después de algunas malas temporadas pero pocos tratan de hacerlo luego de retiros prematuros. El ex alero estrella de Portland inicialmente y de manera triste tuvo que descansar por lesiones en los cartílagos de ambas rodillas – tuvo que retirarse completamente – hasta que luego de un año de paro y algo de tratamiento médico hicieran que se sintiera mejor y jugara bien de nuevo. Tras la amnistía de Portland, Roy necesita un inicio fresco y expectativas realistas con los Wolves. Lo que él brinda: En su mejor nivel – que es, al haber sido convocado tres veces la Partidos de las Estrellas, muy bueno -- Roy desarrollaba un juego inteligente con la capacidad de hacer el tiro que deseaba casi cada vez que quería. Puede atacar el aro, atacar por las líneas y acertar tiros a media distancia. No era naturalmente un gran lanzador de triples pero sus habilidades con el balón hacen que las defensas se mantengan al tanto de él. Hasta que sus rodillas comiencen a fastidiarlo todo el día. Perspectiva: Si Roy puede volver a jugar al menos a tres cuartos del nivel que tenía – digamos que durante 24 minutos por partido, que le alcancen para sumar quizás 13 puntos y cuatro asistencias, este regreso será considerado un éxito. Los Timberwolves necesitan una buena producción desde el puesto de guardia lanzador, además de algo de liderazgo de un veterano que solamente tendrán si Roy participa regularmente (los jugadores lesionados pierden algo de voz en los vestuarios). Puede ser una de las mejores historias de la campaña 2012-13, pero hay que mantener los dedos cruzados. RYAN ANDERSON, New Orleans Hornets Antecedente: Anderson no solamente ganó el premio como el Jugador que Más Mejoró la temporada pasada. Lo ganó cuando Orlando era más un circo de tres aros que un aro de la NBA. Cada vez que Dwight Howard no estaba disponible, uno esperaba que Anderson no tuviera marca o disparos libres para darle impulso a su juego ofensivo. Pero se mantuvo enfocado durante la derrochada temporada de los Magic y obtuvo un contrato por cuatro años y 34 millones de dólares. Lo que él brinda: Se supone que los hombres de su tamaño (2,08 metros) no deben lanzar de la forma que lo hace Anderson desde larga distancia. Lideró la liga en triples lanzados y convertidos en la campaña 2011-12, acertando el 39,3 por ciento de ellos e igualar su éxito en esa área la temporada previa. Y cuando no logra ayudar a su equipo con sus triples, varias veces lo hace de otras maneras (3,7 rebotes ofensivos por partido la temporada pasada). No es tan hábil con los rebotes defensivos, peo como pasaba en Orlando con Howard, los Hornets también tienen a alguien que se encargue de eso. Perspectiva: Anderson fue fichado con la idea de que su rango de tiro le quite algunos defensas de encima al súper novato Anthony Davis, permitiendo que el juego ofensivo del joven crezca con mayor velocidad. Defensivamente, quizás sea Davis quien ayude a Anderson en el interior, porque el delantero de cinco años carece de la fuerza para sostener los empujones de otros jugadores grandes. JASON TERRY, Boston Celtics Antecedente: El paso del tiempo lo seguirá borrando y en poco tiempo – quizás ya sucedió – la gente piense en Jason Terry como un jugador “salvador” de los Celtics tras la salida de Ray Allen. Pero si revisamos lo que se ha dicho; Allen ha manifestado que la búsqueda de Boston por Terry jugó un papel importante en su decisión por marcharse. Ahora, en vez de solamente mejorar la banca, Terry tendrá que darle a su nuevo equipo lo mismo que le entregó a Dallas – y lo que obtuvo en las cinco temporadas de Allen – a sus 35 años. Lo que él brinda: Terry, que hace cuatro años ganó el premio como Mejor Sexto Hombre, todavía puede ser un excelente suplente que ayude a la ofensiva en cualquier momento. Puede jugar como guardia armador o lanzador, lo cual significa que puede ser más que capaz de darle un respiro a Rajon Rondo y de armar la ofensiva de Los Celtics en algunos momentos. Defensivamente, él es un apostador y generalmente es superado. Pero logra cestas, con un toque para lanzar que apenas y bajó efectividad el año pasado con respecto a lo que ha sido su carrera. Perspectiva: En algún momento el Padre Tiempo alcanzará a Terry pero después de 13 temporadas, eso aún no ha sucedido. El jefe de baloncesto de los Celtics, Danny Ainge, ha apostado 15,6 millones de dólares que eso suceda hasta que Terry cumpla 38 años. Es un jugador sólido cuyo papel será más enfocado una vez regrese Avery Bradley y que Courtney Lee establezca en su lugar en Boston.