Pronto, el regreso de Derrick Rose será tan largo como un comercial de zapatillas

Las novedades se dan con mayor frecuencia ahora y, con cada una, las nubes que están sobre los Chicago Bulls se disiparán. Y allí es cuando entrará radiante el nuevo sol.

Derrick Rose va a regresar. Cada día, cada hora, cada minuto, mejor dicho, cada segundo, Rose y los Bulls se volverán a reunir y todos anhelan que trasforme el curso de esta temporada y coloque a Chicago en el lugar que se merece, es decir, en la parte alta de la Conferencia Este.

“Está haciendo ejercicios conmigo todas las mañanas”, dijo el lunes el delantero Taj Gibson luego del holgado triunfo de los Bulls sobre Cleveland. “Todas las mañanas, a toda máquina. Pareciera como si nunca se hubiera ido. Lo está haciendo todo normal como antes. Han sido un par de semanas muy buenas”.

El progreso ha sido lento, el ritmo constante, con nuevos retos y cada vez mayor libertad, todo a su debido tiempo. Una semana, Rose hace tiros planos. Luego hace cortes laterales y ejercicios. Otras veces clava el balón a puerta cerrada. Últimamente, Rose ha estado participando en algunas cosas del equipo, incluso ha hablado durante los medios tiempos.

El número de reporteros se intensificado, incluso sin saber todavía el día preciso en el que el ex-MVP vaya a jugar su primer partido de regreso a la NBA: No se espera el regreso de Rose antes del Partido de las Estrellas, lo cual quiere decir que sería en febrero o comienzos de marzo.

Los Bulls tienen un tramo de tres juegos consecutivos en casa que inicia el 26 de febrero ante Cleveland y solamente tendrán partidos consecutivos una vez en los siguientes 26 días. Ese choque contra los Cavaliers se daría justamente 10 meses después de la lesión de ligamentos cruzados de la rodilla izquierda de Rose durante el Juego 1 de la serie de los playoffs frente a Philadelphia. Estaría justo en medio del tiempo de recuperación, el cual era de 8 a 12 meses, que dijo el cirujano Brian Cole tras la operación de Rose el pasado 12 de mayo.

El gerente general de los Bulls, Gar Forman, y el entrenador Tom Thibodeau hablaron el lunes sobre el siguiente examen para Rose: El entrenamiento normal. Una vez que esté apto para eso, él será monitoreado de cerca tato en la cancha como en su proceso de recuperación.

En este momento, Rose tiene un “contacto predecible”. “Sabe cuando lo chocarán”, le explicó Thibodeau a los reporteros. “Ha lidiado muy bien con eso. Ha hecho prácticas uno contra uno. Pero todos deben estar pacientes”.

Ahora mismo, Chicago está viviendo lo más cercano a un ambiente controlado que pueda tener un equipo de la NBA durante una temporada; a partir del lunes, durante los próximas cuatro semanas, los Bulls jugarán todos los lunes, miércoles, viernes y sábados, por ende los martes y los jueves estarán abiertos para las prácticas y para recuperase. Eso será seguido por un descanso de cuatro días entre el 3 y el 6 de febrero.

Todos deben saber más al respecto después de eso.

“Tenemos que sentirnos bien con esta situación”, señaló Thibodeau. “Pero la cosa más importante es que él se sienta muy bien con este proceso”.

La segunda mejor noticia para los Bulls es que el trabajo físico de Rose ha ido de acuerdo a lo previsto, pues no hubo contratiempos más allá de los normales de una rehabilitación. Sus seguidores, al parecer, también están bien. La semana pasada, cuando finalmente viajó con Chicago para jugar partidos en Orlando y Miami, los fanáticos de los Bulls se mostraron muy felices de verlo y le dedicaron algunos canticos.

Informes desde el interior de las instalaciones del campo de práctica Berto Center han dejado ver a un determinado y animado jugador franquicia y estrella.

“Es grandioso verlo sonreír, corriendo por todos lados con el equipo”, dijo el alero de segundo año Jimmy Butler. “Porque es un líder y los líderes no solamente mandan cuando están en la cancha. Quiere estar cerca de los muchachos que están en la cancha”.

Sin embargo, la mejor noticia para los Bulls es que el equipo está haciendo todo lo posible para mantenerse como un equipo atractivo– esperen, más que eso, preparado y listo – para el regreso de Rose. Con marca de 19-13, Chicago estaba igualado con Indiana en el primer lugar de la División Central de la NBA, solamente un partido detrás de Atlanta, el tercer clasificado, y a cuatro de Miami, que tiene marca de 23-9, hasta el martes pasado.

Como uno espera bajo el mando de Thibodeau, ellos se ubican quintos en el rating defensivo (101,5 puntos) y están entre los 10 primeros lugares en otras categorías defensivas, como porcentaje de aciertos de tiros de campo de su rivales (.432) hasta asistencias de sus oponentes (590).

Pero nadie está delirando de emoción, que conste. En el momento en que Chicago había perdido 13 veces la temporada pasada, ellos tenían 42 victorias. Los Bulls terminaron el 2012 perdiendo tres de sus últimos cuatro choques en diciembre y solamente superaron a Washington. Francamente, han jugado algunos partidos flojos - una derrota ante Nueva Orleans en el United Center, una racha de tres derrotas antes del Día de Acción de Gracias, la debacle de Navidad en casa ante Houston y el juego que terminó las 18 derrotas en fila de Charlotte.

Anotar puntos, particularmente en los momentos decisivos, sigue siendo algo muy duro sin Rose estando disponible para crear algo de la nada o sin poder darle la libertad de consumir tiempo en el reloj para lanzar en los segundos finales.

Pero se han fortalecido, incluso inspirados por sus delanteros– Luol Deng (17,4 puntos por partido, 6,8 rebotes, 40,3 minutos por partido), Joakim Noah (12,7 puntos por partido, 10.4 rebotes, 38,9 minutos por partido) y Carlos Boozer (15,2 puntos por partido y 9,6 rebotes por partido). Richard Hamilton está de vuelta después de una ausencia por lesión de cuatro semanas. Y el banco de suplentes, aunque no es el mismo de las dos temporadas anteriores, ha ofrecido un poco de juego valioso y prometedor por parte de Nate Robinson y Marco Belinelli. (Kirk Hinrich, quien ha tenido seis diferentes lesiones hasta el momento, se beneficiará más cuando Rose vuelve a disfrutar de algunos minutos).

La victoria de Chicago el viernes en Miami fue muy positiva y se construyó gracias a una ventaja de 20 rebotes. Han derrotado dos veces a New York y también en dos ocasiones a sus verdugos la primavera pasada en los playoff, los Sixers de Philadelphia.

“Hemos hecho esto los dos últimos años”, afirmó Gibson. “El año pasado derrotamos a muchos grandes equipos cuando se lesionó Derrick”. Rose se perdió 27 partidos por diferentes dolencias.

“Se trata de que los muchachos entiendan que necesitamos hacer repeticiones, debemos trabajar en las fortalezas de todos y darle confianza a los chicos”, destacó Gibson. “Carlos, Joakim y Luol están jugando muy bien y estamos viendo como algunos muchachos van mejorando con el paso de los partidos”.

Si Rose regresa el 1 de marzo, él y los Bulls tendrán 24 partidos para trabajar su falta de ritmo y limitaciones de minutos de juego. Seguramente no estarán trabajando como la acostumbrada primera siembra del Este, pero aún así serán un conjunto peligroso en los playoffs.

Suponiendo que Rose logre hacer algunos grandes juegos y que Deng, Noah y Boozer puedan mantenerse saludables, los Bulls podrían sorprender a los seguidores cuyas esperanzas se habían desplazado hasta octubre de 2013 y más allá. Como le gusta decir a Forman, cuando Chicago tiene a esos tres delanteros y a Rose sano en el mismo juego, el equipo gana el 85 por ciento de las veces.

“Tenemos que entender que simplemente debemos evitar que se caiga la casa”, destacó Gibson. “Eso es lo que dice Thibs: ‘No vamos a tener una casa descuidada. Vamos a ser el mismo equipo que siempre hemos sido’.

“Cuando sea que regrese Derrick, solamente quiero que esté bien. Todo el mundo debe ser paciente. Cuando esté listo, regresará. Y cuando regrese, estará listo”.

Si todo sale bien, Rose regresará en algún momento alrededor del 21 de febrero, el día límite para hacer transferencias en la NBA. Pocos equipos, si es que hay uno, podrán igualar esa adquisición.