¿Podrán los Lakers o los Mavs quedarse con la octava casilla en el Oeste?

Primero que todo, una remontada para entrar a los playoffs por parte de Los Ángeles Lakers o los Dallas Mavericks debe estar acompañada por un gran bajón de los Utah Jazz, los Houston Rockets y/o los Portland Trail Blazers.

¿Pero es tan complicado que eso suceda? Utah (28-24), que ocupa el séptimo lugar, ha perdido dos choques consecutivos, sigue sin Mo Williams, al mismo tiempo que Al Jefferson y Paul Millsap son dos nombres están muy de moda en rumores de cambio. Houston (28-25), que ocupa el octavo lugar, desperdició una ventaja de 10 puntos en el último cuarto en su choque del domingo en Sacramento y, a pesar de su destreza ofensiva liderada por el estelar James Harden, es el equipo que permite más puntos por partido entre los 12 primeros equipos del Oeste.

Y Portland (25-26), que ocupa el noveno puesto, juega con un guardia armador novato— Damian Lillard, máximo favorito para ser el Novato del Año— un pívot que mide poco más de 2 metros como J.J. Hickson y básicamente no tienen banco de suplentes, razón por la que ya tienen una marca por debajo de.500.

Entonces la ventana se ha abierto para los Lakers (24-28), quienes siguen a 3 y medio juegos de distancia de Houston a pesar de haber ganado siete de los últimos 10 encuentros, al igual que para los Mavs (22-28), que han ganado dos choque en línea y que se colocaron a 4 y medo choques del octavo puesto.

¿Entonces cuál de estos dos equipos está en mejor posición de tener una buena racha?

Desde el punto de vista del talento, ¿Quién podría ir en contra de las poderosas estrellas de los Lakers: Kobe Bryant, Steve Nash, Dwight Howard, Metta World Peace y Pau Gasol (cuando este último regrese). Caramba, ¿por qué mejor no hacer la inducción al Salón de la Fama durante el crítico tramo de cuatro partidos en casa de los Lakers que comienza el martes contra Phoenix?

Pero si se tratara de talento, entonces los Lakers estarían luchando con Oklahoma City y San Antonio por la supremacía del Oeste y no orando para que Utah, Houston y Portland se caigan.

Desde el punto de vista de la cohesión, ¿cómo alguien que esté bien de la cabeza podría elegir a las desafinadas estrellas de los Lakers? Gasol estará fuera de seis a ocho semanas, la incomodidad entre Kobe y Dwight es notable y el entrenador Mike D'Antoni cada día se vuelve más desconcertante. Incluso el padre de Dwight recientemente entró a hacer parte del drama diario. Ahora Nash no está jugando como guardia armador todo el tiempo y el banco de suplentes no da mucho alivio. Estar tan inconexos en esta parte de la temporada no parece ser un buen augurio.

Ahora, los Mavs, ellos sí que están unidos. Recientemente decidieron dejarse crecer la barba hasta que el equipo alcance la marca de .500, algo que no ha sucedido desde tenían una de 11-11 el pasado 12 de diciembre. Esto es típicamente un truco hecho por los equipos desesperados, que es exactamente como los Mavs están en este momento. Entonces, al menos los jugadores de Dallas están tirando en la misma dirección y creen en las órdenes de su entrenador Rick Carlisle. Comenzaron con marca de 2-0 en los cinco partidos seguidos en su casa (y de siete de los próximos ocho en casa).

Dirk Nowitzki aún no ha vuelto a su nivel acostumbrado, promediando 14.7 puntos por partido y con una efectividad del 40.7 por ciento, por lo que siempre existe la posibilidad de que grandes cosas estén por venir de parte de Dirk. O.J. Mayo y los veteranos Vince Carter y Shawn Marion han ayudado en la parte ofensiva y el guardia armador Darren Collison ha completado un mes muy sólido. Cuando no producen muchas pérdidas de balón y no les va mal en los rebotes, particularmente en la defensiva, Dallas ha demostrado ser un gran retador de los buenos equipos, pues ha llevado a dos veces a Oklahoma City a tiempo extra y casi derrotan a los Heat en Miami.

Los Mavs tienen marca de 1-8 en partidos definidos en tiempo extra y de 2-6 en choques decididos por tres puntos o menos. Muchas de esas derrotas llegaron sin Dirk, pues se estaba recuperando de una artroscópica hecha el 19 de octubre en su rodilla derecha que lo forzó a perderse los primeros 27 partidos. Ellos creen que si pueden ganar más de esos partidos cerrados en los últimos 32 encuentros, podrían estar en posición de lograr un lugar en los a playoffs.

Un partido que será vital se disputará el 24 de febrero cuando los Lakers visiten a los Mavs. Y se verán de nuevo frente a frente en Los Ángeles el 2 de abril.

¿Entonces cuál de los dos equipos tiene un camino más fácil en lo que resta de campaña (algo que parece mentira pues nada ha sido fácil para estos dos grupos)?

Tramo más duro de los Lakers: Febrero 14 al 5 de marzo (8 partidos: vs. Clippers, vs. Boston, vs. Portland, en Dallas, en Denver, vs. Minnesota, vs. Atlanta, en Oklahoma City); Segundo tramo duro: Abril 2 al 17 (8 partidos: vs. Dallas, vs. Memphis, vs Clippers, vs. New Orleans, en Portland, vs. Golden State, vs. San Antonio, vs. Houston)

Tramos más duro de los Mavs: Febrero 27 al 14 de marzo (8 juegos: en Memphis, en Brooklyn, en Houston, vs. Houston, en Detroit, en Minnesota, en Milwaukee, en San Antonio); Segundo tramo duro: Marzo 17 al 30 (8 juegos: vs. Oklahoma City, en Atlanta, vs. Brooklyn, vs. Boston, vs. Utah, vs. Clippers, vs. Indiana, vs. Chicago).