PIERCE ESTÁ DISPUESTO A ACEPTAR UNA NUEVA REALIDAD

No está claro qué idea es más fácil creer: Un tornado de los tiburones o Paul Pierce jugando para los Nets de Brooklyn. Lo primero ("Sharknado") fue sólo una película para televisión terriblemente mala, mientras que lo segundo se convirtió en un paso más cercano a la realidad el jueves debido a que los Nets presentaron oficialmente a Pierce, Kevin Garnett y Jason Terry en el piso del Barclays Center.

Nos olvidamos de que hace apenas tres años los Nets de Nueva Jersey completaron una de las peores temporadas en la historia de la NBA y que en la temporada siguiente tenían como titular a Travis Outlaw en la posición de alero. Desde entonces, el gerente general Billy King cambio a Devin Harris por Deron Williams, a Courtney Lee por Joe Johnson, a Outlaw por Pierce y a Kris Humphries por Garnett, todo esto mientras que mantenían a un joven pívot con talento en Brook López, quien ya fue llamado al Partido de las Estrellas.

Y no es que este nuevo equipo tenga cinco buenos titulares. Ellos deben tener una de las mejores segundas unidades en la liga con Terry, Andrei Kirilenko y Andray Blatche en el banco de suplentes. Además ahora que tienen al héroe de la franquicia, Jason Kidd, quien asumió como entrenador, los seguidores de los Nets podrían estar sintiendo la necesidad de pellizcarse a sí mismos para ver si lo que está pasando no es un sueño.

Pierce parecía que tenía la necesidad de hacer lo mismo. Después de 15 años con los Celtics de Boston, la idea de jugar para otra franquicia no era fácil de tragar. Y eso se vio escrito en su rostro mientras se sentaba, pues parecía que no estaba 100 por ciento listo para comenzar a representar a Brooklyn. Como lo demostró la cantidad de medios de comunicación de Boston que viajaron al acto, este día era tanto el punto final de una era en Boston, como el día de la presentación del súper equipo que los Nets han formado.

Pero fue Pierce quien le vendió a Garnett - mediante una llamada telefónica de 90 minutos - la idea de realizar este cambio. Él sabía hacia donde se dirigían los Celtics cuando estaban discutiendo la salida de Doc Rivers a principios del verano y sabía que él tendría que hacer un gran cambio si se quedaba o no en Boston.

“Uno lo siente venir”, dijo Pierce. “Una pensaba que si Doc iba a salir, éste iba a ser el final de una era de mí, Kevin y [Rajon] Rondo juntos”.

Y aunque claramente necesita un poco de tiempo para acostumbrarse a su nueva realidad, Pierce dijo jueves que él prefiere estar ganando en Brooklyn que hacer parte de la reconstrucción de Boston.

“Cuando pruebas ese sabor del éxito, se obtiene una buena comida o un sabor de algo muy bueno, uno quiere dar marcha atrás”, señaló. “Así es como me sentía. Creo que Doc sentía lo mismo. Kevin se sintió de la misma manera. Y es por eso que todos nos pusimos a nosotros mismos en una situación en la que se pueda tratar de ganar”.

Así que aquí están. Dos chicos que tienen sangraron verde durante los últimos seis años usando el blanco y el negro de una franquicia que al parecer se ha reinventado a sí mismo dos veces en los últimos 13 meses. Y si usted tenía alguna duda de que el propietario de los Nets Mikhail Prokhorov no tiene miedo de gastar dinero, debe saber cuenta que acababa de volar alrededor del mundo en su Gulfstream antes de llegar un poco tarde a una conferencia de prensa de 90 minutos.

Pero incluso Prokhorov sabe que se necesita más que la disposición de pagar $ 80 millones de dólares en impuesto de lujo para ganar un campeonato.

“En la NBA, el dinero, es importante”, afirmó. “Pero no se puede comprar un campeón solamente gastando dinero. Lo más importante es poner las piezas juntas y así crear un equipo candidato al título”.

El siguiente paso es colocar a los ‘Ocho Grandes’ de Brooklyn juntos en la cancha. En este momento, en el papel, son un gran equipo. Pero también lo fueron los Lakers la temporada pasada. Garnett y Pierce tendrán 37 y 36 años, respectivamente, cuando se inicie la temporada regular, y, además, LeBron James todavía reside en Miami.

Para que los Nets puedan desafiar al Heat esta temporada, tendrán que mantenerse saludables, jugar duro a la defensiva y desarrollar una buena química. Eso fue lo que hicieron Pierce y Garnett en Boston hace seis años. Pero a pesar de que quedaron a pocos minutos de otro campeonato en 2010, ellos todavía están buscando un segundo anillo de campeones.

“Sentí que la diferencia en los años que pasamos en Boston cuando ganamos frente a cuando no lo hicimos”, dijo Garnett, "fue lo forma en la que nos tratamos y comunicamos con los demás.

“Ese va a ser el mayor interrogante para este equipo, lo bien que seamos capaces de cuajar y la rapidez en la que seamos capaces de cuajar como grupo”.

La buena noticia es que Pierce y Garnett traen seis años de química, y tener un amigo en esta transición fue fundamental para ambos. A pesar de que salir de Boston fue difícil, ellos saben que tienen el potencial para ganar a lo grande en Brooklyn. No habrían llegado si Williams, Johnson y López no estuvieran en el equipo.

Es una pena que tengamos que esperar más de tres meses para ver cómo va a salir todo esto.

“Estoy aquí para tratar de crear algún tipo de legado aquí en Brooklyn”, dijo Pierce. “Y me está gustando lo que siento en este momento”.