Paul y Howard dejan en evidencia la llamada "igualdad" del nuevo convenio

Houston (EEUU), 1 dic (EFE).- La firma del nuevo convenio colectivo todavía no se ha dado y su gran objetivo de buscar el máximo de competitividad e igualdad entre los 30 equipos ya ha quedado en evidencia en el primer día del mercado de los agentes.

Aunque oficialmente hasta el próximo 9 de diciembre no se podrá firmar ningún contrato, la liga ya autorizó para que los agentes libres y los equipos pudiesen contactarse y exponer los deseos que tienen ambas partes.

El base Chris Paul, de los Hornets de Nueva Orleans, a través de su agente confirmó todos los rumores de que su próximo destino serán los Knicks de Nueva York después que les ha dicho a su actual equipo que no piensa renovar ni firmar una extensión del contrato que concluirá la próxima temporada.

Paul es un gran amigo del alero Carmelo Anthony y aunque éste ha negado que haya influenciado en la decisión del base estelar, la realidad es que sus días en Nueva Orleans los tiene contados.

El equipo quiere escuchar del propio Paul, pero el gerente general de los Hornets, Dell Demps, sabe perfectamente que el futuro del base franquicia no va a estar ligado a la de Nueva Orleans, que actualmente se encuentra bajo control de la NBA.

Los Hornets no quieren sufrir con Paul el mismo calvario que les tocó pasar a los Nuggets de Denver cuando el propio Anthony decidió que no iba a renovar contrato y que quería irse a los Knicks, el mismo equipo al que llegará con toda seguridad el base estrella del equipo de Nueva Orleans.

El deseo de Paul de formar parte de los Knicks ha cortado toda la estrategia que tenían montada los Celtics de Boston para conseguir sus servicios a cambio del traspaso del base Rajon Rondo.

El gerente general de los Celtics, Danny Ainge, dijo que no sabía de donde habían surgido los rumores sobre el posible traspaso de Rondo a los Hornets por Paul, porque el equipo estaba "feliz" con su base titular y la integración que tenía con el resto de las estrellas del equipo como Paul Pierce, Ray Allen y Kevin Garnett.

Lo mismo sucede con el pívot Dwight Howard, de los Magic de Orlando, al que todavía le queda un año de contrato para luego ser agente libre y todos los rumores apuntan a que su próximo destino serán los Lakers de Los Ángeles o los Nets de Nueva Jersey.

Howard es consciente que mientras que siga con los Magic sus opciones a conseguir un título de liga son escasas porque a su alrededor no tiene la ayuda suficiente para lograrlo.

Mientras, los Lakers, el equipo con mayor potencial económico de la liga, ya tienen no sólo los millones sino también a los jugadores que pueden ofrecer a cambio de la llegada de Howard como pueden ser el pívot Andrew Bynum y hasta al ala-pívot español Pau Gasol, en función de las preferencias que puedan tener los Magic.

Los Nets, que ya saben que el base estelar Deron Williams no va a renovar el contrato durante la presente temporada para esperar a quedar libre la próxima y ganar 30 millones más, quieren formar un equipo de estrellas y para eso buscan los servicios de jugadores como Howard, el brasileño Nené Hilario y el veterano Tyson Chandler.

El nuevo dueño de los Nets el multimillonario ruso Mikhail D. Prokhorov quiere no sólo mantener a Williams sino también acompañarlo con otras estrellas de la NBA cuando el equipo inaugure su nuevo campo del Barclays Center, en Broooklyn, que ha costado 1.000 millones de dólares, y que estará listo para la temporada del 2012-13.

La salida de ambos jugadores de sus actuales equipos confirmaría que el nuevo convenio colectivo no sirve para nada en cuanto a la desigualdad deportiva que seguirá existiendo dentro de la NBA y que lo único que han logrado ha sido quitarle a los jugadores el dinero de más que le habían dado en el anterior.

De esta manera podrán equilibrar el apartado económico para que 22 equipos no sigan teniendo perdidas millonarias al recibir ahora el 50 por ciento de los ingresos del baloncesto comparado al 43 del anterior convenio.

Pero el apartado deportivo seguirá dominado por los equipos más poderosos como los Lakers, Celtics, Heat, Knicks, Bulls y los actuales campeones de liga, los Mavericks de Dallas, que de acuerdo a Chandler no tienen intenciones de renovarle el contrato para que siga con ellos cuando comiencen los campos de entrenamiento.

La declaración de Chandler fue la nota más destacada y sorprendente de la primera jornada oficial en el que los equipos de la NBA y los agentes libres podrían comenzar a hablar sobre los nuevos contratos.

Junto a las declaraciones de Chandler la primera jornada de actividad en el mercado de los agentes libres fue de plena confusión porque todos son rumores y la mayoría de los equipos lo único que tienen claro es que trabajan contra reloj y sin saber con que plantilla van a poder contar para la reducida temporada del 2011-12, que comienza el próximo Día de Navidad.EFE