Nuevos Entrenadores: Cinco que encajan bien

A veces son cosas grandes, un cambio de filosofía o en la estrategia general del equipo lo que se requiere para marcar una diferencia. En otras ocasiones basta con una nueva actitud y una nueva voz que dirija en el vestuario.

Con una gran cantidad de nuevos entrenadores listos para dirigir en la NBA - al menos uno en cada división - esta temporada, algunos encontrarán una tarea más pesada que la de las personas encargadas de levantar el carro del circo que contiene los elefantes.

Otros harán que sus nuevos equipos mejoren inmediatamente. Aquí están los cinco entrenadores que se sentirán como en casa en su nuevo puesto y los que seguramente tendrán las transiciones más suaves:

Doc Rivers, Clippers - Este veterano entrenador con buena experiencia en temporadas anteriores con los Magic y los Celtics, sin duda, es quien tiene el menor margen de mejorar si hablamos de victorias, ya que los Clippers vienen de lograr 56 triunfos, el mejor registro de la franquicia y el título de la división por primera vez en su historia hace un año. No obstante, los hermanos pequeños del Staples Center no dejarán atrás su imagen "de ciudadanos de segunda clase" hasta que realicen una buena carrera en los playoffs y es allí donde la experiencia de Rivers dará sus frutos. Aunque el conjunto de Los Ángeles todavía seguirá jugando con el ritmo que imponga el talentoso Chris Paul, Rivers los pondrá a marchar en un tono más serio y profesional en ambos lados de la cancha y también en el vestuario. Tienen que ser algo más que un grupo que en defensa salta en las líneas de pase para conseguir robos y que se nutre de pases aéreos y clavadas en el aire en la zona ofensiva. Él sabe lo que se necesita para ganar un campeonato y muy temprano pondrá su sello en el equipo, así que notaremos la diferencia.

Mike Brown, Cavaliers - Seamos realistas. Aparte de un hombre gordo en un Speedo, no había una forma más incómoda de describir el hecho de que Brown haya entrenado a los Lakers durante algo más un año. Pero ahora está de vuelta en Cleveland, realizará un papel familiar con un equipo joven que está tratando de construir algo especial alrededor de un jugador con el talento de convertirse en una estrella. Hay que acepta que Kyrie Irving no es LeBron James, pero él es el tipo de caballo de plomo que puede tirar la carreta de este equipo. La verdad es que estos Cavaliers tienen más cantidad de hombres talentosos si lo comparamos con los equipos que rodearon a James. Estos Cavs cuentan con jugadores como Anderson Varejao, Tristan Thompson, Jarrett Jack , Anthony Bennett, la primera selección del draft, y tal vez con un rehabilitado Andrew Bynum. Brown hará hincapié en lo que sabe mejor – la defensa - para dar a los Cavs una tenacidad y una identidad que, suponiendo que Irving se mantenga saludable, tendrá de nuevo a este equipo en los playoffs por primera vez desde que se fue LeBron.

Jason Kidd, Nets - Si fuera tan fácil, el Salón de la Fama Naismith estaría lleno de placas de muchos más jugadores estrellas que se quitaron los uniformes una noche y que la temporada siguiente se cambiaron fácilmente al papel de entrenador. Habrá un montón de aspectos prácticos del trabajo que Kidd tendrá que aprender a medida que avanza esta campaña. Pero le ayudará que, como armador, ya poseía algunos de los genes de un entrenador. También ayuda que estará dirigiendo un vestuario lleno de veteranos como Kevin Garnett, Paul Pierce, Jason Terry, Deron Williams, Joe Johnson y Andrei Kirilenko, quienes están tratando de borrar unas últimas temporadas llenas de decepción y de unirse para ganar un campeonato. Kidd no tendrá que sudar tratando de enseñar los pequeños detalles con este grupo. Garnett, Pierce y Terry han ganado anillos de campeones anteriormente y conocen los sacrificios que tienen que hacer y el trabajo que se debe poner conseguir esa meta. De hecho, el trabajo más difícil de Kidd podría ser frenarlos y limitarles su tiempo de juego durante la temporada regular. Ahora que está al alcance de los medios de Nueva York, sus errores en el camino por ser un entrenador novato pueden ser sobrevalorados, pero como ha jugado una buena parte de su carrera allí, él ya sabe cómo sobrevivir a esa situación.

Mike Budenholzer, Hawks - Después de casi dos décadas en San Antonio y tras ser las últimas seis temporadas la mano derecha de Gregg Popovich en el banco de los Spurs, este fue, finalmente, el momento y el lugar adecuado para que Budenholzer hiciera su movimiento y tomara el mando de un equipo. Por un lado, los Hawks no son en absoluto un conjunto carente de talento, incluso después de la salida de Josh Smith. El agente libre Paul Millsap llenará hábilmente su lugar. Por otra parte, no tendrá la carga de tener que mantener años, décadas - o incluso una o dos temporadas – llenas de grandeza. Pero sobre todo era el momento porque Budenholzer fue fichado por el gerente general Danny Ferry, su viejo compañero de los Spurs, como el inicio de un plan, pues por fin los Hawks quieren construir algo especial y hacer las cosas de la manera correcta. La Conferencia Este se ha vuelto más fuerte en la parte superior y será mucho más difícil que Atlanta pueda destacarse ante rivales como Miami, New York, Chicago y Brooklyn. Pero Budenholzer y Ferry no son impaciente, están en esto como un proyecto a largo plazo y se respaldarán mutuamente. No hay prisa esta temporada.

Maurice Cheeks, Pistons - Después de períodos anteriores como entrenador en jefe en Portland y Filadelfia, Cheeks pasó las últimas cuatro temporadas como ayudante de Scott Brooks en Oklahoma City y ahora se encuentra preparando para su tercera oportunidad. El subvalorado Cheeks sabe lo que hace y sabe lo que quiere y podría ser la persona adecuada para sacar lo mejor cada noche de los recién adquiridos Josh Smith y Brandon Jennings. La verdadera presión del equipo será para el gerente general Joe Dumars, quien debe construir algo bueno en una franquicia otrora orgullosa después de media década llena de altibajos que ha tenido a los Pistons fuera de los playoffs y alejado de un posible campeonato. Cheeks tendrá de regreso a Chauncey Billups, quien será su extensión en la cancha, y si es capaz de hacer funcionar a la pareja de jóvenes hombres, conformada como Andre Drummond y Greg Monroe, los Pistons podrían traer un poco de alegría de nuevo a su gente y conseguir un lugar en los playoffs.