NO HAY TIEMPO PARA SEÑALAMIENTOS EN LOS KNICKS

HANG TIME HEADQUARTERS - La vista desde abajo es confusa en estos días para los New York Knicks. Es en el fondo de la tabla de la Conferencia Este el lugar en el que los Knicks se encuentran esta mañana después de recibir una paliza épica de los San Antonio Spurs .

El siguiente paso inevitable para los que ven el inicio de 2-4 de los Knicks esta temporada es, por supuesto, el señalamiento. Ya sea de los seguidores señalando al entrenador Mike Woodson, o a la súper estrella Carmelo Anthony o la gente de la prensa apuntando a Ray Felton y JR Smith (quien hizo su debut ante los Spurs), la fase de señalamiento está totalemnte encima de los Knicks.

Pero ahora no es el momento para este tipo de tonterías, ni siquiera tras la peor derrota de la era de Woodson y del colapso total que se vio en un Madison Square Garden repleto de gente que vio la paliza. Hay demasiados veteranos en este equipo de los Knicks para, simplemente, abandonar el barco después de seis partidos.

Hay un poco de adversidad (el peroné roto de Tyson Chandler, el inicio de temporada retrasado de Smith, etcétera) con la que han tenido que lidiar esta temporada. También el peso de las expectativas que estaban seguros que vendría después de haber logrado una campaña con 54 victorias la temporada pasada. Sin embargo, la respuesta que se requiere para esos desafíos, ha sido muy escasa.

“Es simplemente inaceptable”, dijo Woodson sobre la reacción de su equipo para salir del agujero de 37 puntos en el que estaban en la segunda mitad contra los Spurs. “Es mi trabajo tratar de sacarlos de aquí y tratar de conseguir algo que nos encienda. Sé que somos un mejor equipo de lo que hemos demostrado”.

No hay duda de ello. Los Knicks tienen el personal para estar entre los cuatro o cinco mejores equipos del Este esta temporada. Pero ellos no están jugando como un equipo que entiende sus límites y que conoce su potencial.

Y pueden hablar todo lo que quieran sobre lo avergonzados que están y lo que tienen que hacer para borrar este mal comienzo. El hecho es que los Knicks apenas llevan seis partidos en una maratón de 82 (estaban con marca de 6-0 en el mismo escenario la temporada pasada) y cada jugador tiene que hacer su propio examen de conciencia para resolver cualquier problema colectivo que tenga Nueva York.

Esto no se trata sólo de Woodson o Anthony, a pesar de los abucheos y de ser los blancos de crítica más fáciles. Se trata de un elenco de personajes veteranos que necesitan recordar que ellos fueron una amenaza en el Este la temporada pasada y recuperar esa sensación esta campaña...antes de que sea demasiado tarde.

El paseo cósmico de la temporada pasada ha terminado. Este equipo de los Knicks no podrá lanzar triples para salir de problemas como lo hicieron la temporada pasada. Van a tener que trabajar en la defensiva, como lo hicieron en ocasiones la campaña anterior, y luego raspar y abrirse paso desde el sótano (donde actualmente se mantienen en compañía de sus vecinos en Brooklyn, otro equipo que lucha con grandes expectativas).

Sí, Woodson tiene que jugar con sus rotaciones y ajustar algunas cosas aquí y allá. Y obviamente Anthony tiene que subir su energía y producción a niveles compatibles con la de un jugador que estuvo la temporada pasada en la conversación del premio MVP. De ninguna manera él tiene esa excusa de que los demás hagan lo que tienen que hacer para ayudar a la causa.

Incluso un tipo como Amar'e Stoudemire, que es claramente es una sombra de la estrella que fue alguna vez, tiene que reunir todo lo que pueda contribuir a un bien mayor. Cuando se están en modo de desesperación, que es exactamente donde los Knicks deben sentir que están ahora, un esfuerzo colectivo es lo que se necesita para arreglar las cosas.

El señalamiento, ya sea público o privado, únicamente servirá para acelerar la desaparición de los Knicks y la estructura de un equipo que espera mucho más de sí mismo.