No era justamente la forma en la que quería irse, pero Jackson puso fin a su carrera

Phil Jackson se hundió en el cojín de la silla de metal en medio de una mesa un poco elevada en medio del auditorio.

"Bien", dijo con una pequeña exhalación.

El entrenador más ganador en la historia de la postemporada en la NBA no mostraba tristeza alguna luego de que los Lakers fueran vapuleados por los Mavericks 4-0 .
NBAE/Getty Images
Bien, en serio. El infernal partido había terminado, la aplastadora serie había finalizado, la temporada en la que no se consiguieron todos los logros finalizó y, seguramente, su carrera entrenador que terminará en el Salón de la Fama también había llegado a su fin. Hora de hacer un balance.

"Se siente muy bien el terminar la temporada, para ser honesto", dijo Jackson.

¿Cómo?

¿El entrenador más ganador en la historia de la postemporada en la NBA no mostraba tristeza alguna luego de que los Lakers fueran vapuleados por los Mavericks 4-0 en una barrida que se completó el domingo en el American Airlines Center?

¿Hay melancolía porque su legendaria carrera parece haber llegado a su final? Sí ¿Está decepcionado porque Lamar Odom y Andrew Bynum fueron expulsados en el último cuarto – la decisión sobre el caso de Odom es discutible, pero lo de Bynum seguramente terminará incluso en una suspensión al inicio de la temporada 2011-12 -- seguro. Pero era casi imposible imaginar que Jackson estuviera tan complacido, tan aliviado porque ahora puede escaparse a la soledad de su amada Montana.

En ese instante, casi 20 minutos después de que los Mavericks habían terminado la serie con un triunfo de 122-86, se pudo ver la ansiedad que aparentemente tenía Phil de finalizar esta loca campaña. No había arrepentimiento alguno por regresar para tratar de conseguir un tercer título en línea después de considerar seriamente el retiro el verano pasado, según afirmó Jackson. Pero, ya fue suficiente.

Le preguntaron si éste era su partido final y, de ser así, cuáles eran sus emociones por vivir ese momento.

"Regresé este último año con algo de temor", respondió Jackson. "La rodilla de Kobe era un problema y obviamente nuestro equipo era un más viejo. La emoción de tratar de conseguir el tercer título consecutivo siempre ha sido algo excitante. Pero, sí, yo sabía que era un gran reto para este equipo el lograr el tercer título seguido. Hemos llegado a una final y perdimos en el 2008, pero luego hemos repetido el viaje a dicha instancia dos veces y ganamos, algo que genera mucha presión a cualquier equipo de baloncesto, de todos los ángulos. Personales. Espirituales. Físicos. Emocionales. Estar listos partido tras partido y asalto tras asalto para enfrentar a otros clubes. Fue un desafío más grande del que podíamos encarar este año".

Ha sostenido desde el verano del 2010 que este era su último año con los Lakers, pero nunca cerró completamente la puerta para trabajar en otro lugar luego de tomarse un descanso la siguiente campaña. Entonces, una vez más, le preguntaron: "¿Este fue su último partido?".

"¿No he respondido eso, cierto?".

No.

Hizo una pausa.

Sonrió, amando otro momento en el que acaparó la atención de todos.

"Y no van a forzarme para responderla", dijo finalmente Jackson. "Pero, sí, todas mis esperanzas y aspiraciones dicen que este es mi partido final como entrenador. Este ha sido un camino maravilloso. Me voy con algo de amargura por haber sido multado esta mañana por la liga con 35,000 dólares (por criticar a los árbitros el sábado), eso no me gustó, sentirme como un perseguido en medio de una autopista por ellos. Como dijo Richard Nixon, 'Ya no vamos a poder seguir pateando a este hombre'. ".

El gran hippie de la NBA se despidió citando a Nixon. Y diciendo que se siente bien el haber terminado la temporada. Todo esto mientras sus jugadores prendían fuego a cada mantra de entrenamiento de Jackson para jugar con la emoción y determinación propia en cada partido.

Uno de los momentos más espeluznantes dentro de una cancha en la historia de los Lakers – nada supera lo que pasó fuera cuando Magic Johnson anunció que tenía Sida – se mezclaba entre haber sido dominados por los Mavericks y lo incomprensible que seguía luego de que eso hubiera sucedido.

"Mi creencia es que se va a retirar por un tiempo", dijo Rick Carlisle, entrenador de Dallas, la primera persona en aparecer en la sala de entrevistas luego del partido. "Pero no sé cuánto tiempo uno pueda estar en Montana, meditar y fumar peyote o lo que sea que haga. Él se aburrirá. Y lo digo de manera entrañable. Estamos hablando del mejor entrenador en la historia de este deporte. Yo fui seleccionado por Red Auerbach. Estuve alrededor de Red Auerbach durante tres o cuatro años y sé la magnitud de lo que ha conseguido durante las últimas dos décadas y lo que ha logrado Phil es ridículo. Esta ha sido una serie muy dura para ellos, pero no debe manchar lo que él ha conseguido. Y creo que nunca lo hará".

"Bien, primero que todo, uno no debe fumar peyote", dijo Jackson más adelante. "El entrenador que ha estado conmigo durante los últimos años, (el director atlético de los Lakers) Chip Schaefer, me envió una lectura en la Web sobre Casey Stengel donde narraba la forma en la que perdió cuando tenía 70 años. Los Yankees perdieron contra Pittsburgh una dramática serie de siete partidos y afirmaron que ya era demasiado viejo para seguir siendo entrenador. Él dijo, 'Perdón por tener 70 años. No volveré a hacer eso'. Pienso que fue muy astuto y gracioso a su propia manera. Pero hay un punto cuando uno siente que viene un grupo de gente joven en esta dirección, entrenadores jóvenes que siguen apareciendo y que merecen una oportunidad, la misma que he tenido yo durante 20 años con mis genes de entrenador".

Jackson ha tenido suficiente, en otras palabras. Sus achaques en el cuerpo llegaban hasta el punto en que algunas veces, cuando estaba fuera de la cancha, necesitaba un pequeño bastón para caminar y una abrazadera en su rodilla. Su mente se preguntaba si podía hacer más actividades al aire libre antes de que los daños físicos que se produjeron por sus 12 temporadas como jugador gobernaran más su mundo.

Simplemente ya tuvo suficiente. Nunca hubiera escogido este tipo de salida, y nadie, incluso el más ferviente enemigo de los Lakers, se hubiera podido imaginar un 0-4 en la segunda ronda de los playoffs. Pero ahora que sucedió, que llegue el retiro. Este fue el estilo de Phil Jackson hasta el fin.