95-102. West y los Pacers sorprenden a los Knicks y logran una ventaja de campo

BALONCESTO NBA

Redacción Deportes (EEUU), 5 may (EFE).- Los Pacers de Indiana dieron hoy la primera sorpresa en las semifinales de la Conferencia Este tras vencer a domicilio por 95-102 a los Knicks de Nueva York en el partido inaugural de la serie que disputan al mejor de siete.

El ala-pívot David West, que aportó 20 puntos, fue el líder del ataque balanceado de los Pacers, que tuvieron a seis jugadores, incluidos los cinco titulares, con números de dos dígitos y también dominaron en las acciones dentro de la pintura y en su juego defensivo.

La victoria deja a los Pacers con un 1-0 y le quita a los Knicks la ventaja de campo, mientras que el segundo partido se jugará el martes en el mismo escenario del Madison Square Garden.

Después los equipos no vuelven a jugar hasta el próximo sábado, cuando el tercer partido se juegue en el Bankers Life Fieldhouse, de Indianápolis.

El alero Paul George logró 19 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias, que lo dejaron como segundo máximo encestador de los Pacers.

El base D.J.Augustin surgió como el sexto hombre y factor sorpresa ganador de los Pacers, que al descanso ya se fueron con una ventaja de seis puntos (52-46), que incrementaron hasta 16 al concluir el tercer periodo (81-65).

El pívot jamaiquino Roy Hibbert y el base George Hill anotaron catorce puntos cada uno.

Hibbert hizo una gran labor bajo los aros al capturar ocho rebotes, puso cinco tapones y repartió cuatro asistencias, sin permitir que el pívot Tyson Chandler, de los Knicks, fuese factor ganador.

Hill también llevó a cabo una gran dirección de juego al repartir seis asistencias, capturar siete rebotes y no perder nada más que un balón.

El escolta Lance Stephenson, cada día más importante dentro del equipo, logró un doble-doble de once puntos, trece rebotes --líder en esa faceta del juego--, repartió tres asistencias y recuperó tres balones.

Los Pacers sentenciaron el partido en el tercer periodo cuando lograron ponerse con ventaja de 16 puntos y, aunque los Knicks intentaron la remontada, no pudieron porque su estrella el alero Carmelo Anthony no tuvo su mejor inspiración y además si muchos problemas con las personales.

Anthony, que le quitó al alero LeBron James, de los Heat de Miami, el único voto del primer lugar que le faltó para recibir el premio de Jugador Más Valioso (MVP) de forma unánime, consiguió un doble-doble de 27 puntos y once rebotes, pero nunca se sintió cómodo por la dura defensa que le hicieron los Pacers.

La estrella de los Knicks (10-28, 1-4, 6-6) tampoco tuvo suerte con los árbitros que al llegar al tercer periodo ya tenía cuatro faltas personales en su haber.

La defensa de los Pacers, la segunda mejor de la liga, no dio tregua a la estrella de los Knicks ni mucho menos a los hombres altos al dominar las acciones bajo los aros al conseguir 59 puntos por 38 del equipo neoyorquino.

El base Raymond Felton logro 18 puntos, seis asistencias y recuperó dos balones, que lo dejaron como el segundo máximo encestador de los Knicks.

Tampoco esta vez surgió la figura del escolta-alero reserva J.R.Smith, que no pudo ser el sexto hombre ganador de los Knicks, al aportar 17 puntos, pero falló 11 de 15 tiros de campo, capturó cinco rebotes y dio dos asistencias.

El base argentino Pablo Prigioni siguió de titular, pero esta vez, a diferencia de lo que hizo el pasado viernes en el sexto partido de la eliminatoria ante los Celtics de Boston, no fue factor ganador.

Prigioni jugó 22 minutos y falló el único tiro de campo que hizo a canasta, repartió seis asistencias y recuperó un balón.

Como equipo los Pacers tuvieron 49 (37-76) por ciento de acierto en los tiros de campo y el 35 (8-23) de triples, comparados al 43 (35-81) y 37 (7-19), respectivamente, de los Knicks, que también perdieron el duelo de los rebotes al capturar 30 por 44 de Indiana.

Los Pacers y Knicks, vuelven a encontrarse de nuevo en las semifinales de la Conferencia Este por primera vez desde el 2000 después que lo habían hecho cinco veces, incluidas tres consecutivas desde la temporada de 1993.

Ambos equipos se enfrentaron tres veces consecutivas en la fase final desde 1993 a 1995 y luego dos más desde 1998 al 2000, lo que ha generado que se haya vuelto a dar vida a una de las rivalidades 'clásicas' de la Conferencia Este.