James y los Heat saben que solo les vale el triunfo en el sexto partido

El duelo por el título de campeones de la NBA se reanuda mañana, domingo, en el American Airlines Arena, de Miami, donde el equipo local de los Heat no tiene más opción de conseguir el triunfo en el sexto partido contra los Mavericks de Dallas si quiere seguir en la lucha por el título después de estar abajo 2-3 en la serie al mejor de siete.

El alero LeBron James, el jugador estrella de los Heat que dejó a los Cavaliers de Cleveland para conseguir junto a Dwyane Wade y el ala-pívot Chris Bosh su primer título de la NBA, no ha podido ser el factor ganador en los momentos decisivos y de ahí que su equipo esté abajo en la serie.

De hecho, sin los colapsos que sufrieron los Heat en el segundo y cuarto partido cuando tenían todo a su favor para conseguir el triunfo, en estos momentos estarían disfrutando de las vacaciones como nuevos campeones de la NBA.

La realidad es muy diferente y los 'Big Three' de los Heat son conscientes que un nuevo "colapso" o falta de reacción en los momentos decisivos del sexto partido les supondrá irse de verdad de vacaciones, pero sin el anillo de campeones y envueltos en todo tipo de críticas por parte de sus propios seguidores.

Especialmente James, que en lo que va de las finales de la NBA no ha sido la figura que se esperaba pudiese surgir en los momentos que más lo necesitó el equipo, todo lo contrario de lo sucedido con el liderazgo del ala-pívot alemán Dirk Nowitzki, que ha sido el gran héroe hasta ahora de los Mavericks.

Mientras que Nowitzki ha sabido responder a su condición de líder en todo momento para superar hasta las dificultades físicas de estar afectado por una infección nasal que le generó fiebre en el cuarto partido, James ha desaparecido en la recta final de los cuatro últimos partidos, en los que ambos equipos se repartieron triunfos.

Dentro de los Heat, a los que todavía el entrenador Erik Spoelstra, otro de los señalados en la culpabilidad de los "colapsos" puntuales que sufre el equipo en el juego de ataque, no ha podido inculcarles el "instinto asesino" de los verdaderos campeones, son conscientes que están contra la pared.

"Nadie nos tiene que decir nada de cuál es la realidad que nos enfrenta cuando salgamos a jugar el sexto partido", declaró James. "El equipo está más unido que nunca, sabemos lo que tenemos que hacer y estamos listos para el reto".

Sin embargo, las estadísticas sí dicen que James no ha sido factor ganador para su equipo y que Wade tampoco está en plenitud física después del choque violento que tuvo con el ala-pívot Brian Cardinal en el primer tiempo del cuarto partido.

Wade se lesionó la cadera izquierda y James, de 26 años, no pasa por su mejor momento de forma como lo demuestra que durante los cuartos períodos de los partidos de las finales solo ha conseguido 11 puntos por 52 de Nowitzki.

Mientras, tanto James como Wade, que supuestamente se burlaron de la enfermedad de Nowitzki, durante el entrenamiento previo al cuarto partido disputado el pasado jueves en el American Airlines, de Dallas, quieren dejar a un lado la polémica y centrarse solo en el partido.

"No es un asunto de interés, solo tiene validez para los periodistas, por lo tanto lo único que tengo que decir es que jamás me burlo de la lesión o enfermedad de un compañero y más cuando puede jugar perfectamente en cada partido", ironizó Wade.

A pesar de estar abajo en la serie los jugadores de los Heat recuerdan que siguen con la ventaja de campo y que por lo tanto su obligación es la de conseguir el triunfo en el sexto partido y luego hacer lo propio en el séptimo ante sus más de 18.000 seguidores que van a llenar el Americana Airlines Arena.

Por su parte, los Mavericks son conscientes que se encuentran ante la primera gran oportunidad de ganar el título de liga que todavía no tienen en sus palmarés.

Desde Nowitzki hasta el base reserva puertorriqueño José Juan Barea, que ha sido decisivo como titular en los últimos dos partidos, admiten que se encuentran ante el más importante encuentro de la temporada y de su historia.

"Está claro que no queremos desaprovechar esta oportunidad", subrayó Nowitzki, que calificó de "infantil" e "ignorancia" la imitación que hicieron James y Wade sobre su enfermedad. "No me parece agradable".

Pero al igual que James y Wade, Nowitzki dijo que el asunto era algo secundario y que lo único importante estaba en conseguir la victoria y proclamarse campeones para sacarse la espina del título que en 2006 les "ganaron" los Heat después de haber tenido una ventaja de 2-0 en la serie y la perdieron por 4-2.

"Aprendimos del pasado y ahora estamos listos para intentar ganar de nuevo en Miami, como hicimos en el segundo partido", valoró Nowitzki. "La misión no será fácil, pero tampoco imposible".