Nowitzki se aprovechó de la celebración prematura de los "Beach Boys"



Miami (EEUU), 3 jun (EFE).- La historia se repitió de nuevo con las estrellas de los "Beach Boys" de los Heat de Miami, que comenzaron a celebrar un triunfo antes de tiempo y esta vez el ala-pívot alemán Dirk Nowitzki aprovechó para empatar la serie.

Los Heat vieron como los Mavericks de Dallas, liderados por el ala-pívot alemán Dirk Nowitzki, se dejaron arrebatar una ventaja de 15 puntos con seis minutos y medio para que concluyese el segundo partido de las Finales de la NBA que al final iban a perder por 93-95 para empatar a 1-1 la serie al mejor de siete.

"Sin lugar a dudas se trata de una gran remontada para nosotros porque nunca nos dimos por vencidos y es algo grande lo que ha sucedido", declaró Nowitzki que anotó los últimos nueve puntos conseguidos por los Mavericks, incluida la canasta de la victoria cuando sólo faltaban 3,6 segundos para el final.

A pesar de tener lesionado el dedo mediano de la mano izquierda, Nowitzki lideró a los Mavericks con un 24 puntos y 11 rebotes.

"Somos un equipo veterano y no celebramos demasiado cuando todo va bien ni nos venimos abajo cuando las cosas no están a nuestro favor", comentó Nowitzki, en referencia a la reacción que tuvieron las estrellas de los Heat cuando se vieron 15 puntos arriba y menos de siete minutos para el final del partido.

La misma valoración hizo del partido el escolta Jason Terry, que fue clave en la reacción de los Mavericks en el cuarto periodo al conseguir ocho de los 16 puntos anotados en el partido.

"Se equivocan los que piensan que vamos a darnos por vencidos sin luchar", destacó Terry. "Lo hemos demostrado durante toda la fase final y no iba a ser una excepción en la lucha por el anillo de campeones".

El alero Shawn Marion, que fue otro de los jugadores decisivos de los Mavericks al aportar 20 puntos, admitió que haber conseguido la victoria cambia por completo la marcha de la serie.

"Desde ahora va a ser una serie muy diferente, porque además, al margen de lo que mostraba el marcador, siempre confiamos que podíamos luchar por el triunfo", subrayó Marion. "El partido no finaliza hasta que sueña la bocina".

Eso parece que no fue lo que pensaron los "Big Three" encabezados por el alero LeBron James, el escolta Dwyane Wade y el ala-pívot Chris Bosh, que explotaron de júbilo al ponerse con parcial de 88-73.

Pero luego se olvidaron que todavía faltaban seis minutos y medio por jugarse y sólo fueron capaces de anotar cinco puntos por 22 de los Mavericks para no sólo perder el partido sino las mejores opciones de conseguir el título de liga.

"No se puede decir que estábamos celebrando de forma anticipada", declaró James, que fue el que más expresó su alegría cuando los Heat estuvieron 15 puntos arriba en el marcador. "Tengo que reconocer que estaba muy entusiasmado por la manera como Dwyane (Wade) había conseguido algunos puntos".

James, que logró 20 puntos, ocho rebotes y cuatro asistencias, al final tampoco se escapó del desconcierto final que vivió todo el equipo y no supo reaccionar con los tantos que hubiesen impedido la remontada de los Mavericks.

Por su parte, Bosh admitió que no supieron ejecutar bien la recta final del partido, pero que no tenía nada que ver con que se hubiesen asustado y no supiesen reaccionar.

"Estamos desilusionados, pero la realidad es la realidad y ahora deberemos utilizar lo sucedido como experiencia y aliciente para estar mas centrado en el próximo partido", señaló Bosh, que iba a aportar 12 puntos.

Wade reconoció el hundimiento de su equipo y la excelente reacción que habían tenido los Mavericks para remontar el marcador adverso y conseguir la victoria.

"No jugamos de la manera que normalmente lo hacemos en la recta final de los partidos y ellos se merecen el triunfo y nosotros no", reconoció Wade. "Es frustrante, pero nosotros fuimos los que perdimos el partido".

El entrenador de los Heat, Erik Spoelstra, se limitó a decir que lo sucedido en el cuarto periodo es el ejemplo de lo que significa que todo salga mal.

"Tuvimos oportunidades claras de anotar y por distintos motivos no lo hicimos", comentó Spoelstra. "La reacción de los Mavericks no fue lo que nos hizo perder el partido porque era algo que esperábamos, sino nuestra falta de acierto encestador en los momentos decisivos".