80-83. "King" James impuso su ley y llevó a los Heat a las Finales de la NBA

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Redacción EE.UU., 26 may (EFE).- El momento más deseado por LeBron James desde que firmó el pasado año con los Heat de Miami lo vivió en el United Center de Chicago, donde llegó para ser más que nunca el "King" que guió a su nuevo equipo a las segundas Finales de la NBA de su historia.

James se echó a los Heat sobre sus hombros y en los últimos tres minutos del quinto partido de las finales de la Conferencia Este anotó ocho puntos, incluidos dos triples, que permitieron a su equipo remontar una desventaja de 12 tantos y vencer por 83-80 a los Bulls para ganar por 4-1 la serie al mejor de siete.

Los "Beach Boys" de los nuevos Heat hicieron bueno los pronósticos de ser los máximos aspirantes al título de la Conferencia Este y ahora su siguiente meta es alcanzar la gloria final de conseguir el anillo de campeones de la NBA cuando se enfrenten a los Mavericks de Dallas, monarcas en la Conferencia Oeste tras eliminar también por 4-1 a los Thunder de Oklahoma City.

La ironía histórica de las nuevas Finales de la NBA es que serán la repetición de la que ambos equipos vivieron en la temporada del 2006 cuando los Heat remontaron una desventaja de 0-2 en la serie para conseguir su primer y único título de campeones que poseen.

Mientras que los Mavericks tienen como gran figura al ala-pívot alemán Dirk Nowitzki, que sufrió la decepción de la derrota en el 2006, los Heat llegan con su nueva figura de James, el escolta Dwyane Wade, que fue clave en el triunfo del primer título del equipo de Miami y el ala-pívot Chris Bosh.

Tanto Nowitzki como James y Bosh buscaran el primer anillo de campeones de la NBA cuando a partir del próximo martes, en el American Airlines Arena, de Miami, inicien las Finales con el primer partido de la serie al mejor de siete.

El United Center, el escenario triunfal de la década gloriosa de los noventa que protagonizó el legendario Michael Jordan para darle seis títulos a los Bulls, estaba listo con más de 20.000 espectadores para ver a su equipo conseguir la victoria en el quinto partido y seguir en la lucha por volver a las Finales.

Pero la presencia e inspiración de James, Wade y Bosh les cambió todos los planes.

James, que concluyó el partido con 28 puntos, anotó ocho en los tres últimos minutos, los mismos que consiguió Wade, de los 21 tantos que también logró al finalizar el encuentro.

Junto a ellos, Bosh anotó dos de tiros de personal y los Heat arrollaron a los Bulls con parcial de 3-18 ante la desolación de los seguidores del equipo de Chicago y su base estrella Derrick Rose, que no pudo hacer honor a su condición de Jugador Más Valioso (MVP) de la liga y el más joven en conseguirlo en la historia de la NBA.

James, que lo había ganado las dos temporadas anteriores de forma consecutiva, se reivindicó ante Rose, al conseguir un doble-doble después de capturar 11 rebotes, repartir seis asistencias, recuperar tres balones y poner dos tapones.

Aunque Wade no tuvo un partido brillante -empató su peor marca en la fase final con nueve perdidas de balón-, también surgió en el momento decisivo del cuarto periodo para hacer posible la remontada de los 12 puntos de desventaja que tenían.

Tanto James como Wade, que capturó seis rebotes, repartió dos asistencias y recuperó dos balones, estuvieron espectaculares en los tres últimos minutos del partido al anotar los seis intentos de campo que hicieron, incluidos tres triples.

Mientras que los Bulls fallaban cuatro tiros de campo y perdían dos balones durante el mismo periodo de tiempo que James, Wade y Bosh despejaban el camino que les asegurase el pase a las Finales de la NBA.

Aunque los Heat volvieron a tener las clásicas lagunas de falta de regularidad y ser eficaces en su juego de ataque, también confirmaron que con los nuevos "Big Three" consiguieron el objetivo que se habían establecido desde el inicio de la temporada.

El equipo de Miami tuvo que superar todo tipo de dificultades, pero en el quinto partido vieron como cuando James y Wade perdieron su mejor toque de muñeca surgieron Bosh y Mike Miller para mantener a los Heat en el partido.

Bosh fue sin discusión el factor sorpresa ganador al aportar un doble-doble decisivo de 20 puntos, 10 rebotes y cuatro tapones, mientras que Miller logró siete tantos y capturó seis balones bajo los aros.

Todos ellos hicieron posible, que los Heat, que habían sido humillados en el primer partido de la serie, disputado en el mismo escenario del United Center y que perdieron por paliza de 103-82, se reivindicasen con el triunfo decisivo que les da la oportunidad estar presente en el último asalto al título de campeones de la NBA.

Mientras que los Bulls, el equipo con la mejor marca de la liga (62-20), comprobó que todavía le falta la experiencia necesaria para ser campeones y que su gran figura, el base Rose, está muy lejos de tener la clase y el instinto asesino de Jordan y su compañero ideal, el escolta Scottie Pippen.

Rose lideró a los Bulls con 25 puntos y ocho asistencias, pero desapareció en la recta final del partido cuando su equipo más lo necesitó.

El alero sudanés Luol Deng cumplió con 18 puntos, siete rebotes y cuatro asistencias, pero el ala-pívot Carlos Boozer volvió a mostrar el lado débil de no surgir en los partidos decisivos, como hacía cuando estuvo con los Jazz de Utah, y su aportación de cinco tantos y seis balones capturados bajo los aros así lo demostró.