James escuchó a Riley y dejó a los Heat a un triunfo de la final

La figura del alero LeBron James fue clave en el partido que se disputó en el TD Garden, de Boston, donde los Heat de Miami se impusieron, tras una prórroga, por 98-90 a los Celtics en el cuarto partido de semifinal de la Conferencia Este, que ahora dominan por 3-1 al mejor de siete.

Los Heat podrían conseguir su pase a la final de la Conferencia Este si el próximo miércoles vencen en el quinto partido de la serie que se va a disputar en su campo del American Airlines Arena, de Miami.

James, que aprovechó mejor que nadie la charla de motivación que recibió todo el equipo horas antes del partido por parte del legendario entrenador Pat Riley, presidente de los Heat, realizó en este partido su mejor actuación individual en lo que va de serie.

El alero estrella, que dejó a los Cavaliers de Cleveland para llevar su talento al Sur de Florida, logró un doble-doble monumental de 35 puntos, incluidos los dos primeros de la prórroga, 14 rebotes, tres asistencias y tres recuperaciones de balón.

James impuso su liderazgo al anotar 12 de 18 tiros de campo, incluidos 2 de 6 triples, y estuvo perfecto 9 de 9 desde la línea de personal.

Además de James, también fueron protagonistas de la victoria los otros dos "Big Three", el escolta Dwyane Wade y el ala-pívot Chris Bosh, que aportaron 28 y 20 puntos, respectivamente, incluidos cinco que consiguieron cada uno en el decisivo tiempo de prórroga.

Wade volvió a ser decisivo en el ataque al anotar 8 de 18 tiros de campo y 12 de 14 desde la línea de personal, capturó nueve rebotes, repartió cuatro asistencias y recuperó un balón.

El trabajo de Bosh fue clave, especialmente en el juego bajo los aros, al capturar 12 rebotes y recuperar dos balones.

Precisamente el dominio bajo los aros iba a ser la clave que abrió el camino del triunfo de los Heat al conseguir 45 rebotes por tan sólo 28 de los Celtics.

El equipo de Boston comprobó con desolación como el traspaso del pívot Kendrick Perkins a los Thunder de Oklahoma City les está comenzado a pasar factura ante la falta de apoyo de Shaquille O'Neal y Jermaine O'Neal.

La otra gran noticia para los Heat fue que el ala-pívot Udonis Haslem volvió a la competición por primera vez en lo que va de temporada y aunque jugó sólo tres minutos, confirmó que está listo para ayudar a que su equipo logre el pase a la final de la Conferencia Este.

Antes del partido, Riley se reunió con todo el equipo y les habló de su experiencia en los duelos mantenidos como entrenador frente a la gran dinastía de la NBA para decirles todo lo importante que era hacer bien las cosas si querían seguir adelante en la competición.

La charla de Riley resultó de gran provecho porque al final el equipo logró el objetivo de conseguir una victoria en el TD Garden de Boston y tener despejado el camino hacia la final.

El alero Paul Pierce aportó 27 puntos, ocho rebotes, repartió tres asistencias, puso dos tapones y recuperó un balón para ser el líder en el juego individual y de equipo de los Celtics, que se habían al descanso con la ventaja parcial de tres puntos (53-50).

Sin embargo, Pierce que con 41 segundos para el final empató a 86-86 el marcador, luego tuvo la oportunidad de haberle dado la victoria a los Celtics en el tiempo reglamentario, pero falló un tiro fácil sobre la bocina.

Antes, James había cometido una pérdida de balón, que recuperó el veterano escolta Ray Allen, que pudo costarle la derrota a los Heat, que en la prórroga arrollaron a los Celtics.

Allen aportó 17 puntos y el ala-pívot Kevin Garnett se quedó con sólo siete puntos, aunque fue el líder en el juego bajo los aros al conseguir capturar 10 rebotes, recuperar tres balones, poner dos tapones y repartir dos asistencias.

El base Rajon Rondo, a pesar de la dislocación que sufre en el codo izquierdo, jugó 38 minutos para aportar 10 puntos, repartir cinco asistencias y capturar dos rebotes.