El equipo del Este no será bien recibido en el Staples Center

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Redacción EE.UU., 19 feb (EFE).- La presencia de cuatro jugadores de los Celtics de Boston y tres de los Heat de Miami en el equipo de la Conferencia Este garantiza que cuando el domingo disputen el Partido de las Estrellas los silbidos y abucheos en el Staples Center estén "garantizados".

Todos lo tienen asumido, tanto los jugadores como los dos entrenadores, conscientes que si hay un equipo al que "detestan" en Los Ángeles es a los Celtics y llegar con cuatro al Partido de las Estrellas es algo que no ha caído nada bien.

El entrenador del equipo de la Conferencia Oeste, Gregg Popovich, sabe perfectamente que el recibimiento a sus rivales del Este no será nada agradable, porque en realidad van a jugar contra los Celtics y los Heat.

"Creo que habrá algunos abucheos en las gradas, eso es lo que espero", comentó Popovich, entrenador de los Spurs de San Antonio. "Los jugadores que van a venir con el equipo del Este no caen demasiado bien en el Oeste".

Por su parte, Doc Rivers, entrenador de los Celtics y del equipo del Este, se muestra "encantado" de tener a los jugadores con los que trabajo todos los días como son el ala-pívot Kevin Garnett, el alero Paul Pierce, el escolta Ray Allen y el base Rajon Rondo.

Mientras que los "Big Three" de los Heat encabezados por el alero LeBron James, el escolta Dwyane Wade y el ala-pívot Chris Bosh, tampoco tienen seguidores en Los Ángeles.

Por si ya no era suficiente la concentración de jugadores en sólo dos equipos, los Hawks de Atlanta llegan con dos, el pívot dominicano Al Horford y el escolta Joe Johnson.

Solamente otros tres equipos de la Conferencia Este han podido tener representante en el Partido de las Estrellas y serán los Knicks de Nueva York con el ala-pívot Amare Stoudemire; los Bulls de Chicago, que presentan a su estrella, el base Derrick Rose y los Magic de Orlando, al pívot Dwight "Superman" Howard.

"Estamos preparados para los abucheos y podría acostumbrarme a eso", comentó Rivers. "Lo que cuenta es que hagamos un buen partido y los espectadores se diviertan".

El escolta estelar de los Lakers, Kobe Bryant, es consciente que el partido tiene algo más que el aliciente de ganarlo en su campo.

"Estamos jugando contra los Celtics y Heat", señaló Bryant. "Bueno también los Hawks, pero el centro de atención lo tendremos puesto en los primeros".

Sobre todo porque esos mismos jugadores de los Celtics y Heat llegaron esta temporada al Staples Center y ganaron con claridad a los Lakers, actuales campeones de liga.

Bryant negó que tenga una motivación adicional por volver a enfrentarse a ellos, e insistió que invierte el mismo esfuerzo contra cualquier oponente.

Pero en Los Ángeles todos tienen muy claro que si Rivers se decide durante alguna fase del partido en poner en el campo al mismo tiempo a los cuatro jugadores de los Celtics, serán abucheados.

"Con los cuatro en el campo, eso puede motivarte", comentó el ex jugador de los Celtics y ahora comentarista de televisión, Kevin McHale. "Estoy seguro de que van a pensar que los Celtics volvieron a invadir".

Los Lakers vencieron a los Celtics en el séptimo partido de las Finales de la NBA del año pasado que se jugó en el Staples Center.

Un partido de exhibición jamás reemplazará ese momento, pero a Rivers y sus jugadores les encantaría la posibilidad de salir triunfales del campo de sus históricos rivales.

Para eso, los Celtics y Heat -que están desarrollando su propia rivalidad- tienen que ser buenos compañeros por una noche. James aseguró que eso no es problema y recordó que el equipo del Este que ganó en 2006 tenía cuatro jugadores de los Pistons de Detroit.

"Para el fin de semana, por difícil que sea, nos vamos a olvidar de las rivalidades y de los disgustos por el bien de los fanáticos y del deporte", destacó James.

Rivers está contento de escuchar eso, aunque no necesariamente lo crea, sino todo lo contrario es consciente que la rivalidad entre ellos está siempre latente y para nada se llevan bien.

"Todo es de cara a la galería y me hace gracia, pero al final lo único que cuenta es que podamos ganar el partido", admitió Rivers. "Las bromas y sonrisas entre ellos forman parte del espectáculo".

En el Oeste hay más armonía dentro del quinteto titular que lo forman Bryant, Chris Paul (New Orleans), Kevin Durant (Oklahoma City), Carmelo Anthony (Denver) y Tim Duncan (San Antonio).

Popovich eligió a Duncan el jueves por la noche para reemplazar al pívot chino Yao Ming, de los Rockets de Houston, que salió el preferido de los aficionados para ser titular, pero no puede jugar por estar lesionado.

El ala-pívot español Pau Gasol, el argentino Manu Ginóbili, de los Lakers y Spurs, respectivamente, están en el equipo del Oeste junto con Blake Griffin de los Clippers, el primer novato elegido al Partido de las Estrellas desde Yao en 2003.

Los otros jugadores que completan el equipo son el base Russell Westbrook, de los Thunder; el ala-pívot Kevin Love, de los Timberwolves de Minnesota (elegido por el comisionado David Stern) y el alero alemán Dirk Nowitzki, de los Mavericks de Dallas y el base Deron Williams, de los Jazz de Utah.