Mientras la fecha límite se acerca, ambos partes se preparan para el peor escenario

Con el reloj descontando los minutos, los dueños de los equipos de la NBA y sus representantes siguen esperando por un milagro en los últimos segundos, pero ya se están preparando para el peor escenario que podría producir el primer paro laboral en los últimos 13 años.

David Stern, y el deputado comisionado, Adam Silver, no negaron la posibilidad de una posible detención de la liga. .
NBAE/Getty Images
Las dos partes han acordado una última reunión el jueves en New York, justo antes de que a la medianoche de ese día se cumpla la fecha límite para lograrlo, pues en ese momento expira el actual acuerdo laboral.

Aunque no un hubo un "voto de paro" como tal el martes en la reunión hecha en la Mesa de Gobernadores en el Hilton Anatole, el comisionado de la NBA, David Stern, y el deputado comisionado, Adam Silver, no negaron la posibilidad de una posible detención de la liga.

"Los dueños autorizaron al comité de relaciones laborales en hacer los pasos que fueran necesarios para efectuar el nuevo acuerdo laboral", dijo Silver. "Y por ende el comité tiene toda la autoridad de los 30 equipos para actuar en la forma que ellos crean en la más apropiada".

Silver dijo esto durante la reunión casi cuatro horas, en la cual las partes escucharon la presentación del comité de relaciones laborales, liderados por el dueño de los San Antonio Spurs, Peter Holt, y la presentación del comité de reparto de ingresos por emisiones, encabezado por el dueño de los Boston Celtics, Wyc Grousbeck.

La Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto ha estado impulsando a los dueños de los equipos para implementar repar

to de ingresos por emisiones como una manera para compensar lo que según la liga son pérdidas de casi 300 millones entre los 30 conjuntos de la NBA. "Creo que es justo afirmar que el reparto de ingresos será considerablemente más robusto una vez que se implante un nuevo acuerdo laboral", afirmó Stern. "Es muy difícil. Hemos discutido principios, ideas y demás. Pero es duro concretar una cosa sin la otra".

De acuerdo con los dueños de los equipos, un nuevo acuerdo debe realizarse primero.

"Hablamos de diferentes formas para el reparto de ingresos entre los equipos", afirmó Silver. Pero hablando de los jugadores, como ya lo hemos dicho antes, les hemos presentado nuestras finanzas...y les mostramos nuestras pérdidas totales y aclaramos las pérdidas totales de todos los equipos, que son casi de 300 millones de dólares por temporada, razón por la cual posiblemente no podremos corregir el problema mediante el reparto de ingresos.

"Nos dijeron que si se podría al compartir las pequeñas ganancias de los ocho equipos entre los 22 que ya perdieron dinero. Pero igual seguiríamos perdiendo 300 millones sin importar lo que hagamos. Entonces aunque digamos a los jugadores que estamos felices de compartir con ellos nuestro reparto de ingresos, eso no cambiará la situación financiera que encontramos en esta liga".

Ninguno de los hombres dictaminará una extensión a la fecha límite de negociación si ven alguna señal de progreso evidente en la reunión del jueves en New York.

"Nada en este mundo es absoluto", afirmó Stern. "No estamos hablado de posibilidades. Estamos esperando lo que suceda en la reunión del jueves. Esa fue la opción de la unión de trabajadores. Estábamos preparados para hablar de esto durante el fin de semana".

Las negociaciones con los equipos han estado muy lejos de ser "suaves" en cuanto al tope salarial, el cual era de 58 millones de dólares por equipo en la temporada 2010-11. Bajo ese acuerdo, el 57 por ciento de los ingresos relacionados con el baloncesto era designado para el salario de los jugadores y a los dueños les encantaría reducir esa cifra a casi el 50 por ciento.

Los jugadores no presentaron una nueva propuesta en la reunión entre ambas partes el viernes pasado y los dueños de los equipos no saben si ellos (los jugadores) llegarán con una el jueves.

"No lo sabemos", señaló Stern. Tenemos presupuestada una reunión con ellos. Y no sabemos si ellos realizarán otra propuesta".

Mientras se aproxima el límite para llegar a un acuerdo, ambas partes están viendo un futuro incierto que puede afectar el producto en la cancha y la popularidad de la liga.

"Bien, me encantaría que llegáramos s aun acuerdo", afirmó Stern. "No llegar a un acuerdo le quitaría temor a todos debido a que nuestro crecimiento mantendría a nuestra unión de trabajadores como la mejor pagada en el mundo y le dará la oportunidad a todos los equipos de obtener ganancias y hacernos una liga más competitiva. Eso sería bueno para todos.

"Tenemos que ver esa posibilidad cuando nos reunamos de nuevo con los jugadores el jueves. Siempre hay tiempo para llegar a un acuerdo".