Los 'nuevos' equipos no deberían confiarse en mejorar al final de la temporada

Ya hemos escuchado la sensación común alrededor de la NBA, aquella vieja frase que dice que los conjuntos con muchas caras nuevas – como los Nets, los Clippers y los Timberwolves – están confiando en que esto suceda en la campaña: "Necesitamos tiempo para cuajar. Vamos a mejorar con el correr de la temporada".

Cuando veremos un récord ganador en la franquicia de los Timberwolves?
NBAE/Getty Images
En la cancha, esto tiene sentido. El éxito en la NBA llega con talento, pero también aprendiendo a jugar en conjunto. Y los equipos que han cambiado una gran parte de su nómina probablemente mejoran con el correr de la temporada... al menos así debería ser.



¿Pero mejoran más que los equipos que juegan con la misma nómina de campañas anteriores? Viendo las estadísticas de las últimas tres temporadas, la respuesta es no.

Al comparar la eficiencia diferencial de los equipos (es decir, los puntos anotados por cada 100 posesiones menos los puntos permitidos por cada 100 posesiones) en este punto de la temporada con la eficiencia diferencial al final de la campaña en las tres temporadas pasadas, encontramos que no hay una correlación entre mejorar la marca en una campaña y un cambió drástico de nómina.

Hay una correlación entre lo buenos que son los equipos (tanto en los primeros 44 días como en el resto de la temporada) y con lo poco que han cambiado sus nóminas. Y eso tiene sentido. Los buenos equipos no harán muchos cambios al final de la campaña y seguirán siendo buenos al año siguiente. El éxito lleva a la estabilidad y viceversa.

Pero los conjuntos que van mejorando con el trascurrir de la temporada no encajan en ningún perfil. Algunos hicieron grandes cambios, pero otros no los hicieron.

La temporada pasada los Bulls estaban 6,8 puntos por cada 100 posesiones mejor al final de campaña que en los primeros 44 días de la misma, un cambio muy increíble, el más grande de un equipo en los últimos tres años. Pero el 72 por ciento de los minutos jugados por los Bulls ese año (superior al promedio de la liga que era del 69 por ciento) fueron disputados por hombres que estuvieron en el equipo la campaña anterior. No necesariamente los Bulls debían cuajar. Simplemnte no jugaron bien al inico de aquella temporada.

El equipo que más mejoró después de ellos fueron los Thunder de la campaña 2008-09 (+5.1 puntos por cada 100 posesiones), quienes sí tuvieron un cambio significativo en su nómina. Russell Westbrook y Nenad Krstic se sumaron al joven grupo esa temporada y solamente el 58 por ciento de sus minutos fueron disputados por jugadores que ya estaban en al club.

Pero el año anterior, cuando los Thunder todavía eran los Sonics, tenían casi los mismos cambios de nómina (Kevin Durant y Jeff Green llegaron como novatos) y fueron un peor conjunto al final de la campaña de lo que fueron a mediados de diciembre.

Cambios de entrenadores

El entrenador de los Sonics que inició la campaña 2007-08 fue P.J. Carlesimo. Los Thunder de la temporada 2008-09 hicieron un cambio de entrenador y eligieron a Scott Brooks en medio de dicha campaña.

Así como el cambio de las nóminas, el cambalache de entrenadores produce una mezcla de resultados diferentes. Los 21 equipos que cambiaron de entrenador al final de una campaña mejoraron solamente 0,1 puntos por cada 100 posesiones de balón de diciembre hasta abril.

La lógica indica que toma un tiempo para que los jugadores se ajusten al nuevo sistema del entrenador. Y para los Rockets de la temporada 2007-08, con Rick Adelman en su primera campaña en Houston, y los Bucks del 2008-09 (con Scott Skiles), esa lógica fue distinta. Los Rockets fueron 3,9 puntos mejor por cada 100 posesiones al final de esa campaña de lo que fueron en diciembre, y los Bucks fueron 3,7 puntos mejores.

Pero para los Grizzlies de la campaña 2007-08 (con Mark Iavaroni, -5.0) y los Pistons del 2009-10 (John Kuester, -3.5), hubo un retroceso muy grande.

Los conjuntos que cambiaron de entrenador a mitad de la temporada lograron resultados más postivos, al mejorar por 0,6 puntos cada 100 posesiones, siendo el cambio de Carlesimo por Brooks el mejor ejemplo de una transición positiva. Se dice que es más sencillo despedir al entrenador que sacar a los jugadores. Además parece ser más efectivo, al menos cuando se trata de mejorar una temporada.

Pérdidas en el verano

Los equipos en los últimos tres años que han cambiado más nómina de la que promedia la liga en los veranos han tenido un retroceso de un promedio de 0,2 puntos por cada 100 posesiones desde diciembre hasta abril.

Esta temporada, hay menos correlación de lo normal entre drásticos cambios de nómina y un éxito tempranero. Les traduzco: Más equipos que hicieron dichos cambios son mucho mejores. Obviamente, este es resultado de fichar agentes libres de gran calidad. Los Knicks, con marca de 16-9, fueron el tercer club con más cambios de nómina, los Heat (17-8) fueron sextos y los Bulls (12-8) octavos.

Pero tenemos que ver si esos equipos, al igual que los que no han brillado en un comienzo, serán mejores en abril de lo que son ahora. Aunque tiene todo el sentido que los clubes que hacen muchos cambios mejoren con el paso de los partidos, con muchos otros no pasa lo mismo.