Los Wizards pisan suavemente sobre el adolorido pie de Nené

Las cosas van bien para los Washington Wizards. John Wall tiene un año más de vida.

Y esperen, aún hay más: Ernie Grunfeld, el gerente general, dejó a un lado el énfasis que tenían por fichar gente joven con la llegada de jugadores veteranos como Trevor Ariza y Emeka Okefor, además (e igual de importante) tras confirmar la salida del talentoso pero inmaduro Andray Blatche, de JaVale McGee y de Nick Young.

Bradley Beal, la tercera elección general del draft, ya está listo para jugar. Al igual que Randy Wittman, el entrenador que se ganó la extensión de contrato al terminar con una marca de 18-31, incluyendo una racha de 8-2 en la últimas tres semanas de la temporada 2011-12. Si nada extraño pasa, el haber despedido a Flip Saunders en enero fue un punto favor comparando a Kevlar con Grunfeld, cuya longevidad en la capital de la nación estaba en duda.

Pero – ya sabían que un “pero” estaba por llegar, o al menos un “sin embargo” — el optimismo tras un verano productivo y un calmado otoño se cortó un poco el martes cuando Grunfeld dijo que la fascitis plantar que sufre el pívot/delantero de poder Nené lo limitaría en la primera semana de entrenamiento la próxima semana.

El pívot brasileño, adquirido de Denver el pasado mes de marzo, jugó en apenas 14 de sus 25 partidos con Washington. Promedió 14,5 puntos y 7,5 rebotes en 25,8 minutos, en los cuales acertó el 60,7 por ciento de sus tiros de campo, pero estaba cojeando por su dolor en su pie izquierdo. Esa condición se notó aún más durante los Juegos Olímpicos en agosto, tal y como lo escribió Gene Wang, periodista del Washington Post, luego de la rueda de prensa con Grunfeld el martes.

Jugando para Brasil, la condición de Nené aparentemente empeoró durante el partido contra Australia. Nené anotó 10 puntos y sumó siete rebotes en el triunfo 75-71 en el partido de la primera ronda, pero salió cojeando ligeramente después del encuentro.

“No ha tenido mucho tiempo para descansar este verano por el compromiso que tenía con su selección nacional”, dijo Grunfeld acerca de Nené, quien se perdió uno de los juegos en los Olímpicos debido a su dolor en la pierna izquierda. “Así que vamos a ser muy, muy precavidos. Vamos a tomar este caso con calma y nos vamos a asegurar que esté 100 por ciento recuperado cuando lo pongamos en la cancha”.

Nené promedió 6,5 puntos y 7,0 rebotes en sus cuatro partidos con Brasil y, además, se perdió 10 juegos consecutivos para los Wizards por su problema en el pie en abril, aunque regresó para disputar los últimos cinco encuentros con el equipo, todos victorias.

En 11 partidos con los Wizards, Nené ayudó a que el equipo lograra marca de 7-4 y que superaran a sus oponentes por 10,3 puntos en los partidos que disputó. Los Wizards lideraron por más de diez puntos en la segunda mitad en tres de esos choques que perdieron antes de caer en el último minuto.

Los seguidores en Denver y Washington han crecido frustrados por los problemas de salud de Nené, aunque no hay ni punto de comparación con la fascitis plantar o incluso con su lesión en la rodilla en el 2005, teniendo en cuenta que sufrió un cáncer en los testículos del cual tuvo que superar en la campaña 2007-08. El jugador de 2,10 metros de altura y nacido en Sao Carlos regresó y promedió 14,2 puntos, 7,6 rebotes y 31,7 minutos en las últimas cuatro temporadas y con ello se ganó un contrato por cinco años y 67 millones de dólares en diciembre del año pasado.

Los Wizards estarán bien a corto plazo mientras esperan la recuperación de Nené, pues Okafor y Kevin Seraphin servirán como opciones para jugar en su puesto. Sin embargo, Nené tendrá que hacer más de su parte– tenía una relación muy estrecha y estuvo muy pendiente del entrenador de los Nuggets George Karl en su más reciente recaída por el cáncer que tiene en el cuello y la garganta – entonces lo menos que podría hacer su adolorido pie sería cooperar.