LOS SPURS ENTIERRAN EL PASADO Y JUEGAN PENSANDO EN EL PRESENTE

SAN ANTONIO - Sigue allí, retumbando en el interior de sus cabezas como si fuera un fantasma en el ático.

Si eres Danny Green deliberadamente utilizando los duros recuerdos como combustible todos los días, o eres Manu Ginóbili tratando de salir nuevamente de las sombras, eso es una parte tan importante para ellos una vez que entran a la cancha, tanto como sus zapatillas y sus camisetas.

Esos 28 segundos finales del Juego 6 de la final de la NBA, cuando los Spurs dejaron perder una ventaja de cinco puntos sobre el Heat y vieron como un quinto campeonato de la franquicia se les escapaba de las manos, es ahora parte lo que son y, tal vez por eso, de lo que pueden ser. Una vez más.

Son los mismos veteranos Spurs para las cuales los uniformes de camuflaje que lucieron ante los Wizards eran redundantes, ya que nadie parece darse cuenta de ellos hasta que llegan al final de una temporada con 50 victorias. Es un récord de la liga que ya va en 14 temporadas en fila y contando.

Los Spurs han ganado seis partidos consecutivos, mejorando su marca a 8 triunfos y una derrota, registro que solamente es superado por los Pacers, únicos invictos, justo un año después de cuando podría parecer natural estar viviendo una resaca.

“Estoy seguro de que se cruza por la mente de todos de vez en cuando”, dijo Green. "Estoy seguro de que el tema sale a flote en muchas conversaciones, no sólo con (los medios de comunicación), sino también con amigos mutuos y con la familia.

“Este es un nuevo año, una nueva temporada. Uno trata de dejar ir los que sucedió, pero creo que es una buena herramienta de motivación que nos puede mantener con todas las ganas. Febrero, marzo, claro. Eso nos mantiene motivados”. Pero el veterano Ginóbili toma el enfoque opuesto.

“Si alguien me pregunta, no te pueden obligar a no recordar eso”, dijo. “Y si no, sólo estoy centrado…en el próximo partido y en mi salud y luego el partido que venga y en tratar de mejorar. Realmente no pienso en lo que sucedió el año pasado.

“Es algo que vamos a tener en nuestras cabezas para siempre. No es que va a salir de un momento a otro. Todavía me acuerdo de las semifinales que perdí en 1997 con el equipo Sub-22 (en Argentina), ya que fue un partido así. Por lo tanto, se va a quedar ahí para siempre. Lo vas a recordar cuando lo necesites, no en el día a día, ya que eso no ayuda”.

Lo que ayuda es simplemente volver a lo básico, volver a lo que mejor hacen los Spurs, que es jugar este deporte a su propio estándar desinteresadamente exigente que cuando se une parece una sinfonía.

“San Antonio corre la ofensiva perfectamente”, dijo Marcin Gortat, el pívot de los Wizards. “Fue como escuchar a Mozart. Es ridículo cómo juegan”.

Lo que parece casi imposible es que los Spurs hayan comenzado demostrado su mejor nivel al inicio de esta temporada, mientras que otros posibles contendientes – los Grizzlies, los Nets, los Clippers y los Rockets – han tropezado, y eso que el eterno Tim Duncan ha tenido problemas con sus tiros de campo.

Después de que Duncan acertara apenas 1 de sus 12 disparos contra los Wizards, esa fue apenas la tercera vez en la temporada que marcó un solo gol de campo. Ha encestado 32 de sus 83 tiros (0.386) en el inicio de su temporada 17 en la NBA e igualó su peor marca de su carrera en un partido al anotar dos puntos. Sin embargo, los Spurs solamente han estado abajo en el marcador un total de 11 segundos en sus últimas cuatro victorias sobre Golden State, Nueva York, Filadelfia y Washington.

Todo esto se ha dado por Tony Parker, quien ha marcado el ritmo con su puntuación, sus pases y su estilo constantemente agresivo en ataque, por Green, quien volvió a encontrar su toque después de un comienzo irregular, por un Kawhi Leonard, que sigue floreciendo, y por un Ginóbili que ha vuelto sano y salvo para comenzar esta temporada. Los Spurs también están recibiendo buena producción de hombres como Tiago Splitter, Marco Belinelli y Boris Diaw.

Los Spurs simplemente siguen jugando el baloncesto de acuerdo con las Xs y Os que uno puede esperar ver del libro de jugadas de un entrenador, basado en un estilo organizacional y una filosofía que es claramente exigente y con un sentido de la responsabilidad inherente a la totalidad.

“No hablamos de ello como grupo”, dijo el entrenador Gregg Popovich. “Hicimos el comienzo del año, tal y como lo hacemos cada año.

Comenzamos con el final de la temporada anterior, quien fuera que nos hubiera eliminado de los playoffs. Vemos esa película. Revisamos cada uno de los detalles. Lo hacemos detalladamente, la verdad...Ya lo hicimos, así que no tiene sentido hacerlo de nuevo.

"Pero uno nunca olvida eso. Todavía me acuerdo del 2004 (el tiro de Derek Fisher de 18 pies con el que los Lakers vencieron a San Antonio en el Juego 5 de las semifinales del Oeste en 2004). Me acuerdo una vez al mes más o menos.

“Lo de Miami pasa por mi cabeza todos los días. Muy pronto será cada dos días, y después será cada semana y cada mes. Así sucede. Todo el mundo recuerda las cosas buenas y malas. No es algo que haya que detenerse para hacer un examen. Como le dije al equipo, es sólo otro episodio en su vida, uno de los más fáciles a los que se enfrentarán. Cuando se piensa en todas las cosas que tenemos que hacer frente - la familia, los amigos y todo eso. Teniendo en cuenta las cosas que suceden en nuestras vidas, el baloncesto es una broma en comparación con las cosas de verdad”

Así es como los Spurs se separan del con el pasado mientras que hacen lo que necesitan hoy en día.