Los Sixers llegaron a su techo con Bynum

HANG TIME NEW JERSEY — Generalmente, un equipo joven que viene de hacer una buena actuación en los playoffs se mantiene unido y se sigue desarrollando. Pero apenas dos meses y medio después de que llevarán a siete juegos a los Boston Celtics en la serie de las semifinales de la Conferencia Este, los Philadelphia 76ers han destruido todo.

Le dieron la amnistía a Elton Brand. Le cerraron ala puerta a Lou Williams. Y ahora, el estelar Andre Iguodala será enviado a Denver como parte de una negociación de cuatro equipos que puso a Dwight Howard en los Lakers y que colocó a Andrew Bynum en Philadelphia. Los Sixers también enviarán al gigante Nikola Vucevic, al alero novato Maurice Harkless y una elección del draft hacia Orlando, pero a cambio de eso recibirán al veterano guardia lanzador Jason Richardson de los Magic.

Así como fue de positiva la historia de los Sixers la temporada pasada, ellos saben que no le habrían ganado a los Chicago Bulls en la primera ronda si Derrick Rose no se hubiera lesionado la rodilla. Ellos claramente pensaban que habían llegado a su tope máximo con el grupo de jugadores que terminaron jugando la temporada pasada. Fueron honestos con ellos mismos.

Al perder a Brand e Iguodala, Philladelphia ha bajado su nivel en la delantera en ambos costados de la cancha. El sacrificar a Brand (quien estaba en el último año de su lucrativo contrato) para fichar a Young sigue sin tener sentido alguno. Pero sí tiene mucho sentido el tomar ventaja del deseo de los Magic de convertirse en los Bobcats y así poder obtener a un jugador de más de 2,10 metros de estatura que tiene gran impacto tanto en defensa como en ataque.

El gran impacto de Bynum generalmente se da en defensa, pero los Sixers ya eran uno de los mejores cinco equipos defensivos de la liga y además también intercambiaron a el mejor defensa perimetral de la NBA. Entonces no van a mejorar mucho en ese aspecto, si es que logran mejorar, Sin embargo, la presencia de Bynum significará mucho más en el aspecto ofensivo.

Por primera vez desde que Allen Iverson se fue en el 2006, los Sixers tiene a un hombre que puede necesitar doble marca, un requisito de una ofensiva exitosa. Y por primera vez dese que Charles Barkley se fue en 1992, ellos tienen a alguien a quien darle el balón en el poste bajo.

Eso abrirá espacios para los guardias Jrue Holiday y Evan Turner, mientras que Richardson y Dorell Wright le darán a los Sixers más posibilidades en el perímetro de las que tenían el año pasado. Pero la manera en la que el entrenador Doug Collins dirija su rotación en la delantera debe ser muy interesante, pues también ficharán a Kwame Brown (o vuelven a contratar a Spencer Hawes — elijan ustedes), aunque eso ahora parece como si fueran a desperdiciar 6 millones de dólares (o 13 millones).

En realidad, si los Sixers sabían que este intercambio se iba a dar, ellos debieron hacer cosas muy distintas el mes pasado (eso esperábamos, al menos). Pero lo hecho, hecho está y aparte del contrato por 18,6 millones de dólares que se le debe Richardson por las próximas tres temporadas, ninguno de sus contratos son particularmente altos.

El riesgo es que Bynum será agente libre el verano que viene. Pero él ya dijo que “hay un banco en todas las ciudades”, y esta ciudad en particular está a menos de 50 millas del sitio donde creció. Más importante todavía es que los Sixers serán capaces de pagarle más dinero que cualquier otro equipo.

Más allá de eso, cambiar a Iguodala por Bynum hace que los Sixers sean un equipo más joven. Tienen ahora un grupo de cinco muchachos — Holiday, Turner, Thaddeus Young, Lavoy Allen y Bynum — que tendrán 25 años cuando comience la temporada regular. Si Collins sigue haciendo magia y el conjunto continua siendo más importante que la suma de sus partes, éste es un grupo que eventualmente hacer otra buena campaña en los playoffs.

Ahora mismo no se sabe donde quedarán ubicados los Sixers en la tabla de posiciones de la Conferencia Este. Bynum puede ser una piedra angular del club, pero Iguodala llenaba muchos huecos en ambos lados de la cancha. Y mientras que las ruedas de Kevin Garnett sigan funcionando, toda la división Atlántica mejorará.

En varias maneras, Turner es el hombre a tener en cuenta. Fue la segunda elección del draft hace dos años, pero aún no ha desplegado todo lo que se ha dicho de él, a excepción de algunos muy buenos encuentros. Además de mejorar su manera de lanzar, Turner tendrá que tomar más el papel de armador, porque Iguodala llevará su promedio de 5,5 asistencias por partido hacia Denver.

Los buenos ocho años de Iguodala con lo Sixers, los cuales no fueron tan apreciados, se han acabado. Tendremos que ver ahora si Bynum puede ser el jugador franquicia que ha estado buscando los fanáticos de esa ciudad.

En un nuevo día en Philadelphia. Se fueron ya tres de los mejores cinco jugadores de un equipo infravalorado. Y en su lugar está un nuevo techo.