LOS NUEVOS Y MEJORADOS WARRIORS SON ALGO MÁS QUE UNA MÁQUINA OFENSIVA

HANG TIME HEADQUARTERS – La destreza ofensiva de los Golden State Warriors vende boletos en Oakland y más allá. Su capacidad para anotar puntos en racimos es lo que los hace uno de los equipos más entretenidos de la NBA.

Pero es su trabajo defensivo es lo que los diferencia esta temporada. Es lo que los hará en los candidatos al título que aparentan ser (el candidato que algunos de nosotros predijimos que serían esta temporada) durante los primeros días de esta temporada.

Su trabajo defensivo subestimado se exhibió en el triunfo la noche del lunes ante el sorprendente grupo de los Philadelphia 76ers, un equipo que ya había logrado grandes victorias sobre el campeón reinante, el Miami Heat, y también sobre los Bulls de Chicago durante la primera semana de la temporada.

Los Warriors no tenía esa defensa. Se aseguraban de que su agresividad ofensiva trabajara el doble de tiempo. Atacaron a Michael Carter-Williams, el novato de los Sixers, sacándolo de la zona de confort, pues Stephen Curry y Klay Thompson lo atacaron sin parar, y desataron a Andre Iguodala ante sus ex compañeros de una manera que puso a los dos equipos en un ritmo diferente después de que los Warriors hicieran su trabajo.

El equipo de Mark Jackson no es un equipo de un solo esquema como varios piensan, lo cual destacó Marcus Thompson II del diario The Oakland Tribune después de la victoria en Philadelphia.

Curry le atacó sin tregua a la ofensiva, ya fuera para perderlo después de driblar o corriendo fuera de las pantallas. Él marcó la pauta del brillante movimiento de balón de Golden State, que tuvo una ofensiva fluida desde el principio. Durante los primeros tres cuartos, los Warriors lograron 98 puntos, acertaron el 49.3 por ciento de sus lanzamientos, sumaron 25 asistencias y 37 cestas. En el otro extremo, los Warriors le enviaron a Thompson para que usara su tamaño y longitud y así mantener Carter-Williams fuera de la zona pintada. Carter-Williams terminó con 18 puntos, encestando apenas 4 de sus 17 disparos, cuatro asistencias, seis rebotes y seis pérdidas de balón.

Con la cabeza de la serpiente cubierta, los 76ers lograron sólo el 35.2 por ciento de aciertos con un récord de temporada, 24 pérdidas de balón, y su cifra de asistencias más baja en lo que va de esta campaña: 19.

“Yo les doy crédito”, dijo el entrenador de Philadelphia, Brett Brown. “Son un equipo defensivo muy subestimado...Son conocidos por su ofensiva, al igual que por sus grandes lanzadores de triples y buenos anotadores, pero en realidad son un equipo defensivo excelente, tienen todas las piezas”.

La perspectiva de Brown debería ser debidamente observada por otros entrenadores que se estarán enfrentando a estos Warriors esta temporada. Ellos son un equipo más profundo y con más experiencia de lo que eran la temporada pasada.

También serán aún mejores en el lado defensivo de la cancha con la adición de Iguodala, por no hablar de tente a sus dos grandotes, Andrew Bogut y David Lee, saludables.

Pero la verdadera belleza de lo que Jackson ha trabajado con los Warriors esta temporada será el desencadenamiento de Curry y Thompson como fuerzas ofensivas, las cuales ponen mucha presión sobre sus rivales, quienes tendrán problemas para seguir el ritmo de ellos y que los obligará a jugar n posiciones incómodas en toda la cancha.

La capacidad de desplegar de esa manera a Curry y a Thompson de esa es lo que va a elevar los Warriors esta temporada y los que los convertirá en mucho más que una máquina ofensiva.