¿Los Lakers podrán ser un mejor equipo sin Dwight Howard?
La NBA aún quiere trasmitir al equipo de LA el día de Navidad, pero al fin y al cabo esto no se trata de la campaña 2012-13. Esa fantasía terminó como una pesadilla, según afirmó un cierto pívot.
Aún así, los Lakers deben jugar la temporada 2013-14 antes de que pueden ir a cazar a LeBron y ‘Melo’ el próximo verano. El Oeste está lleno de grandes equipos como San Antonio, Oklahoma City, los Clippers de Los Ángeles, Houston, Golden State y Memphis, los cuales parecen tener asegurados los primeros puestos para los playoffs antes de dar inicio a esta campaña, mientras que Minnesota y Portland podría dar la la sorpresas, aunque los todos poderosos Lakers nuevamente podrían arañar un cupo a los playoffs a mediados de abril.
Pero, ¿existe la posibilidad de que esta rearmada nómina de los Lakers sea mejor que la disfuncional del año pasado? Toda esta discusión comienza y termina con la salud de ellos, empezando por el impredecible regreso de Kobe Bryant tras la cirugía del Tendón de Aquiles a sus 35 años (los cumple el 23 de agosto), por los pies y las rodillas de Pau Gasol a los 33 años y por la espalda y el cuerpo de Steve Nash a los 40 años. Otra lesionado que regresa es el subestimado ala-pívot Jordan Hill, de 26 años de edad, quien regresará de un desgarro en su cadera. Él jugó sólo 29 partidos la temporada pasada.
Cualquier retraso o nuevas lesiones en cualquiera de los jugadores que componen el ‘Gran Trío’ por un tramo prolongado hundirán la temporada del equipo. La nómina es demasiado delgada para cubrir la salida de los pesos pesados. Hundidos profundamente en el impuesto de lujo para la próxima temporada, los Lakers no tenían forma de mejorar sustancialmente la lista de jugadores, incluso después de la salida de Dwight Howard. Se optó por un poco de alivio financiero y utilizaron la opción de amnistía para desprenderse de un desmejorado Metta World Peace . Dejaron ir a un puñado de agentes libres y los reemplazaron con Jordan Farmar, Nick Young , Wesley Johnson y Chris Kaman. No es exactamente un grupo que asuste.
“Estamos muy ansiosos por ver lo que podemos hacer por nosotros mismos”, le dijo Nash recientemente a la prensa. “Realmente vamos a tratar de encontrar la química y la identidad en este equipo por segundo año consecutivo, pero estamos muy felices por ese reto, así que ya veremos”.
No es exactamente una garantía de título, pero al menos es una nómina llena de jugadores, tanto jóvenes como mayores, con algo que demostrar. Eso también aplica para el entrenador Mike D'Antoni , quien tiene que demostrar que puede estirarse y crecer al lado de un equipo no abastecido con gacelas jóvenes para llevar a cabo su ofensiva de alto ritmo.
Así que he aquí las razones por las qué este equipo de los Lakers, con nombres poco impresionantes en el papel, puede ser mejor que el del año pasado:
No más tensión con Dwight: La farsa ha terminado. No habrá más minuciosa introspección en la relación Dwight-Kobe, no más críticas a D’Antoni por no utilizar a sus dos grandes jugadores en el poste bajo, no más indicaciones a Gasol para que lance a 18 pies de distancia de la canasta. Debe haber un montón de aire fresco en el equipo. Gasol iniciará como pívot, donde seguramente se sentirá más cómodo y será más eficaz, y Kobe no estará irritado y día tras día por las bromas de Howard.
Nash volvió a ser Nash: Suponiendo que esté saludable, Nash debería parecerse más al jugador que conocemos, ese que crea para los demás y que no se queda quieto en una esquina. LA seguirá teniendo un equipo grande pues Hill probablemente sea titular junto a Gasol, pero Young abrirá la cancha mejor que Metta World Peace y debe ser una amenaza consistente con sus triples. Wes Johnson también puede correr la cancha, así como Hill, motivos que deberían ayudar a que Nash empuje más la pelota. Y con Kobe regresando de la devastadora lesión de Tendón de Aquiles, tal vez sea más receptivo a jugar como un escolta tirador tradicional y tener menos la pelota en sus manos, que era el plan original cuando los Lakers adquirieron a Nash el verano pasado.
La ofensiva ya era muy buena: A pesar de todos los problemas de disfunción y de lesiones, los Lakers promediaron 102,2 puntos, la sexta mejor marca en la liga. Se echará de menos el 58,7 porcentaje de acierto de tiros de campo de Howard, pero el promedio de disparos de tres puntos debe mejorar. Seguirá dependiendo de Mark D'Antoni el entrenar los puntos fuertes de su personal y no lo que le gustaría a él que fueran sus fortalezas. Aunque este grupo debe ser capaz de ejecutar corriendo de forma esporádica, Kobe no está dispuesto a hacer eso y Gasol no es justamente Amare Stoudemire en su mejor momento. Sin embargo, la ofensiva de este equipo debe ser capaz de crear una identidad a partir del campo de entrenamiento, corriendo eficientemente y anotando a un ritmo elevado.
La ‘Misión’ de Rambis: Defensa. Los Lakers eran horribles en este aspecto la temporada pasada, jugando como si nunca hubieran oído hablar de una rotación. Así que en una de las contrataciones más interesantes de la temporada, D’Antoni se acercó a Kurt Rambis, ex alero de los Lakers y asistente de Phil Jackson Como analista de las transmisiones de los Lakers y de las emisiones a nivel nacional por ESPN, Rambis fue un duro crítico de D'Antoni, específicamente por la forma en la que utilizaba su personal. Ahora Rambis deben encontrar una manera de encontrar una nómina titular de cinco jugadores que incluya a Nash, Young y Kobe. Cuando Howard estaba en el banco la pasada temporada, los Lakers estuvieron terribles en la defensiva. El regreso de Hill les ayudará en los tableros y en la defensa en la pintura. Con todo un campo de entrenamiento para implementar un esquema y, lo que anhela Rambis, una identidad - algo que los Lakers nunca alcanzaron la temporada pasada - es posible convertir una defensa porosa y sin grandes defensores individuales en una defensa de equipo bastante decente. Sin embargo, no es un trabajo para los débiles de corazón.
Entonces, ¿qué significa todo esto para los Lakers? ¿Están destinados a la lotería o pueden ser uno de los equipos sorpresa de la temporada y regresar a los playoffs?

