Los Heat y los Lakers: ¿otra vez lo mismo de antes?

Quizás era el momento de oprimir el botón de expulsión de Mike Brown después de cinco partidos.

Quizás, como lo dijo Charles Barkley, uno quiere su jefe venga de Princeton, pero no que esa sea tu ofensiva.

Quizás ese puño de frijoles mágicos en el bolsillo de Mike D’Antoni harán que Kobe Bryant, Steve Nash y Metta World Peace se vena más jóvenes, que la banca de suplentes sea mejor y que todo mejore de nuevo en el mundo de los Lakers.

O quizás, solamente quizás, hemos olvidado que ya vimos este mismo escenario no hace mucho tiempo, lo voy a deletrear: H-E-A-T.

Era el 27 de noviembre de del 2010 cuando los Mavs derrotaron 106-95 a los Heat, lo cual produjo una reunión en el vestuario de los visitantes en Dallas. Esa fue su cuarta derrota en cinco partidos para los Heat, dejando su marca en la temporada en 9-8 y que luego derivó en… ¿Qué?

Bien, primero en una racha de 12 triunfos consecutivos. Luego de 21 victorias en 22 encuentros. Luego una cita en Las Finales con los Mavs en junio, donde apenas se quedaron cortos de su objetivo. Luego llegó la coronación 12 meses más tarde. Y ahora llegamos a este punto apenas dos años después, en el que LeBron James colecciona premios de Jugador de la Semana, por no mencionar los de Jugador Más Valioso, como si fueran pelos de gato en un saco de cachemir.

Dwyane Wade se ríe de esos momentos en los que parecía que la casa se iba a incendiar porque el ‘Gran Trío’ de Miami no se acopló inmediatamente desde el primer partido.

“Hay mucho entusiasmo, obviamente”, dijo. “Y hay muchos rumores sobre lo que puede pasar. Pero en realidad, muchas cosas te superan. Creo que, una vez que lo piensas, esas cosas son normales. Ahora recordando eso, uno ve lo poco realista que son las cosas al comienzo. Pero creo que eso no hace que la gente no deje de hacer o decir lo mismo de antes y que tengan los mismos errores acerca de las expectativas que tienen”.

Los Heat ven ahora desde su lugar como campeones y no puede creer la cantidad de cosas que se han dicho y la inconformidad que se ha generado alrededor de los Lakers. Dwight Howard tratando de encajar. La lesión de Nash. La furia de Bryant. El despido de Brown. La tomada del pelo a Phil Jackson. La llegada de D’Antoni.

La diferencia en Miami es que no hubo lesiones significativas en el ‘Gran Trío’ y que la directiva de los Heat aguantó los impulsos de los seguidores y los medios de sacra al entrenador Erik Spoelstra.

“Esa fue una de las cosas más duras, escuchar las críticas hacia él”, afirmó Chris Bosh. “En realidad, hay mucho que tu puedes hacer como jugador. Uno se encarga de sus cosas. Hace su trabajo.

“Uno escucha todo lo que se habla por fuera y tratas de ignorar lo que dicen, pero es no siempre es fácil. Hay decisiones que no son tuyas y que no depende de ti. En lo único que nos enfocamos fue en jugar baloncesto y en los problemas diarios que teníamos en la cancha, en cada partido, en cada posesión. Eso era suficiente.

“la gente de la directiva tomará decisiones y uno debe lidiar con ellas y hacer que funcionen”.

En el caso de los Lakers, ellos estaban tratando de hacerlo con una ofensiva nueva y radicalmente distinta bajo la dirección de Brown y ahora lo intentarán de nuevo con D’Antoni.

“Uno sabe que tomará tiempo, sin importar lo bueno que seas”, destacó Wade. “Incluso si empiezas muy bien la temporada, habrá un período de tiempo durante el año en la que debes tratar de entenderte y comprender a los demás.

“eso pasa en todos los equipos, incluso en este. Somos un equipo diferente. Tenemos un personal muy parecido al del año pasado, pero aún tenemos que descifrar nuestro estilo de juego porque han llegado nuevas piezas al grupo. Entonces no entiendo todo lo que se habla de los Lakers. Ellos estarán bien. No me preocupa nada eso.

“Obviamente, cuando él (D’Antoni) estaba en Phoenix le dio a Nash la pelota. Colocaron el personal correcto a su alrededor, a muchos lanzadores y además Nash es uno de los mejores jugadores en la jugada de pantalla y desmarque de todos los tiempos.

“Esta vez la dinámica será un poco distinta. Tendrá que pensar un poco más para ver cómo hará par que Nash sea Nash y que encaje con los otros elementos que ellos tienen. Tiene un trabajo duro por delante, pero estoy seguro que está contento por la oportunidad de estar con el Equipo de América”.

La mirada y el sarcasmo que hubo en la última frase fueron inconfundibles. Los Heat recibieron sus golpes, sobrevivieron y se fortalecieron. Ahora reconocen muchos de los mismos problemas tempraneros en los Lakers.

“Saben, cuando nosotros (estábamos) pasando por esa situación, nadie se interesó por nosotros”, dijo James. “Entonces realmente no me preocupo por los demás equipos”.

Quizás es distinto que hayan echado a al entrenador después de cinco partidos.

Quizás es todo lo que se agrandan las cosas cuando son los Lakers.

Quizás es la falta de atención en los tiempos que vivimos ahora los que nos hacen olvidar con facilidad.

“No es tan fácil como poner a los jugadores juntos y decir, ‘Salgan y ganen’”, afirmó Bosh. “Hay un momento en el que las cosas no se ven bien. Creo que en el verano todos sabían que todo iba a ser de esa manera desde el primer minuto. ¿Cierto?”