LOS GRIZZLIES ENCONTRARON EL ÉXITO FUERA DE CASA

OAKLAND - En el momento en que dejaron Oracle Arena la noche del miércoles para volver a casa, por fin capaz de volar hacia el Este en lugar de la ruta norte-sur, los Grizzlies eran un equipo diferente. En la tabla de clasificaciones, obviamente, porque cuatro victorias en fila pueden hacer eso. Pero más que nada en actitud.

El entrenador David Joerger dijo que su equipo veterano, que ha tenido tandas largas de disputar playoffs, no necesitaba una inyección de confianza. Pero que después de la victoria por 88-81 sobre los Warriors, había jugadores que decían que la marca de cuatro triunfos y cero derrotas en el Tour de California - énfasis en el "tour" - significaba algo. Extraño para ser noviembre, más extraño aún para un plantel que regresó con parte del núcleo que llegó a la final de la Conferencia Oeste - pero cierto.

Memphis tenía registro de 3-5 cuando comenzó el viaje. Memphis estaba con marca de 3-5 y venía de sufrir una derrota por 16 puntos contra los Raptors, que se produjo después de una derrota de 16 puntos contra los Pacers, que llegó poco después de una caída de 15 puntos ante los Pelicans y luego de una derrota de 12 puntos ante los Mavericks. Las victorias fueron ante los Warriors, los Celtics y los Pistons, aunque necesitaron de un tiempo extra para vencer a Detroit. Duras suspensiones, vencer a dos de las mayores amenazas del Oeste y el manejo que le dieron a un déficit de 12 puntos para vencer a los Warriors al final del viaje, sin duda, significan algo.

“Hemos encontrado un buen flujo en nuestro juego”, dijo el base Mike Conley. “Creo que estábamos tratando de buscar eso durante cinco o seis partidos. Fue bueno salir de Memphis para concentrarnos exclusivamente en el equipo, concentrarnos en mejorar. Pienso que manejamos bien eso fuera de casa. Eso es lo que queríamos hacer”.

“Estábamos pasando por una gran cantidad de cosas en Memphis. Los aficionados estaban agitados. Estábamos frustrados y perdimos algunos partidos en casa. Pero salir de nuestra casa, alejarse de todo y solamente centrarnos en el juego fue muy importante para nosotros”. Los Grizzlies fueron a Los Ángeles para jugar contra los Lakers el pasado viernes, logrando un triunfo 89-86. A continuación, se dirigieron al norte, a Sacramento y derrotaron 97-86 a los Kings.

Antes regresaron al Staples Center y superaron 106-102 a los Clippers.

Y luego fueron a Oakland, a unas 80 millas de Sacramento, cuando su defensor estrella, Tony Allen, cumplió una suspensión por patear Chris Paul en la cara en Los Ángeles, borrando un déficit grande contra un buen equipo, manejando el tiempo extra en su cuarto partido en seis noches, y llevándose la victoria por 88-81 con Zach Randolph sumando 21 puntos y 12 rebotes.

De ida y vuelta. Acercándose a donde realmente quieren estar.

“Es realmente grande”, dijo Randolph. “Somos un buen equipo. A veces fuera de casa empiezan a salir bien las cosas y la química de equipo se mejora y nuestra identidad regresa. Ha sido bueno para nosotros. Sólo tenemos que seguir demostrando que, al salir a la cancha, debemos jugar duro y que eso nos dará una oportunidad de ganar”.

Los cuatro triunfos en fila igualan la segunda racha de victorias más larga como visitante en la historia de la franquicia, algo que han hecho cinco veces con anterioridad, solamente por detrás de las siete victorias consecutivas que se dieron del 17 de febrero al 10 de marzo de 2010, por lo que esta racha comienza a ser un poco histórica, así como importante en el momento.

La única vez que los Grizzlies ganaron al menos cuatro partidos seguidos en un mismo viaje fue del 1 hasta el 7 marzo de 2004, un buen momento que también finalizó superando a los Warriors.

El nuevo reto es continuar con la recuperación en los juegos próximos contra los Spurs y los Rockets en Memphis. Y si les vanbien, los tres siguientes serán en Boston y luego en casa frente a Brooklyn y Phoenix.