Los Celtics necesitan tiempo para establecer su identidad

MIAMI – Si aprendieron algo de los 48 minutos que ha disputado de esta temporada, los Boston Celtics saben que necesitarán un poco más de tiempo para convertirse en el equipo que intentará retar a los Miami Heat en la parte lata de la Conferencia Este.

Sin embargo, el equipo que jugó el martes en la noche en el AmericanAirlines Arena apenas y se parecía al conjunto de los Celtics que batalló hasta la último con los Heat en las finales de la Conferencia Este la temporada pasada.

Kevin Garnett, Paul Pierce y Rajon Rondo jugaron. Pero había algo que claramente les hacía falta, al menos hasta los segundos finales cuando Rondo le hizo una falta flagrante a Dwyane Wade. Eso fue lo más cercano al juego físico que los Celtics han acostumbrado a darle a sus rivales, bien sea ganando o perdiendo.

Y, de nuevo, estos no son los mismos Celtics que estamos acostumbrados a ver. Garnett, Pierce y Rondo son apenas tres de los cinco jugadores que permanecieron este año en el equipo. El resto de los nuevos jugadores del vestuario de Boston apenas dieron el primer sorbo de una rivalidad que seguirá marcando el ritmo en el Este. Y así quedó demostrado. En la derrota del martes en la noche 120-107, los papeles se invirtieron para los Celtics, algo que el entrenador Doc Rivers no se esperaba.

“Creo que ellos fueron el equipo más agresivo durante todo el partido”, destacó. “Ellos nos llevaron a los lugares de la cancha que querían y nos alejaron de los que estábamos buscando, además ustedes se pudieron dar cuenta que ellos han jugado juntos más tiempo que nosotros y por eso fueron más constantes. Hicimos buenas jugadas en la ofensiva, pero no fue una buena ofensiva en general. No creo que hayamos sido lo suficientemente constantes y eso nos terminó costando al otro lado de la cancha”.

Todas las ventajas que los Celtics habían disfrutado durante años contra los Heat (y otros miembros de la elite de la liga) se invirtieron en contra de ellos y eso incluye ser el equipo agresor físicamente desde el inicio y hasta el final de los partidos y el tener al siempre peligroso Ray Allen atacando desde las esquinas.

Dicho esto, había (y hay) claramente falta de confianza en estos Celtics. Uno no cambia la nómina de la forma en la que lo hicieron los Celtics sin necesitar algún tiempo para adaptarse. Los veteranos Courtney Lee, Jeff Green, Jason Terry y el novato Jared Sullinger necesitarán algo de tiempo para adaptarse al estilo de los Celtics— en particular a jugar con Rondo, quien controla las acciones de la forma que lo hace un típico guardia armador.

Y la falta de capacidad para detener a los Heat fue algo que no le sentó muy bien a Pierce, quine fue brutalmente honesto en sus declaraciones sobre la actuación del equipo. “Tuvimos problemas defensivos. Así nos somos nosotros”, afirmó. “No vamos a ser un equipo que permita 120 puntos. Debemos establecer nuestra identidad y definir el equipo que queremos ser más adelante. Seremos un equipo defensivo, vamos a detener a los rivales que busquen anotar contra nosotros y evitaremos los contragolpes. Tenemos que ´poner las reglas en la cancha y [el martes en la noche] no hicimos nada de eso”.

Pero incluso Pierce sabe que con todos los cambios que se produjeron en el equipo falta todavía un buen tiempo para que este sea el equipo que él espera, más tiempo del que los Celtics se imaginan.

“Tenemos varios hombres nuevos que están tratando de entender nuestra filosofía defensiva”, dijo. “Sufrimos muchos altibajos. Nuestra defensiva se basa mucho en la comunicación. Tenemos que construirla juntos. [El martes en la noche] fue una buena medida de lo que tenemos y de lo que nos hace falta. Jugamos contra un equipo que es el mejor de la NBA…así que tenemos mucho trabajo por hacer”.