Los Celtics están en control de la serie, pero no han sido casi convincentes

Los New York Knicks son el equipo que van perdiendo 0-2 y que tiene preocupantes problemas de salud en dos de sus tres mejores jugadores. Son el equipo que dejaron pasar dos partidos que hubieran podido ganar.

¿Entonces por qué pareciera que los Boston Celtics tuvieran problemas más grandes antes de que la serie se traslade a New York para el tercer partido que se disputará este viernes?

El mal juego del banquillo de los Celtics ha sido en gran parte la razón del bajón del equipo al final de la temporada.
NBAE/Getty Images
Ha sido una serie muy loca, los Celtics han conseguido los dos triunfos y muchas preocupaciones. La victoria del martes 96-93 fue especialmente desalentadora, considerando que los Knicks estaban jugando sin Amar'e Stoudemire, quien dejó el partido en el segundo cuarto por unos dolores en la espalda, y sin Chauncey Billups, quien sufrió un esguince en la rodilla en el primer choque.

Durante un largo tramo en el último cuarto, los Knicks, jugando con cuatro jugadores secundarios, estaban superando a los Celtics, quienes tenían a sus cuatro jugadores estelares. La gran defensiva de los Celtics estaba siendo destruida casi de manera exclusiva por Carmelo Anthony, quien finalizó con 42 puntos, 17 rebotes y seis asistencias.

Pero Boston encontró nuevamente una forma de escaparse. Aunque fue una de las victorias más vacías que hayan logrado en la postemporada.

"Ganamos el partido", dijo Doc Rivers tras el choque. "es lo que único que nos queda tras este encuentro".

Los Celtics tienen un sistema defensivo con principios bien definidos, algo que ha sido vital para el éxito que han conseguido en los últimos cuatro años. Y en cada uno de sus dos choques en esta serie, la ofensiva talentosa de los Knicks ha forzado a que los Celtics abandonen esos principios.

En el primer partido, cuando Amar'e Stoudemire logró 12 puntos en el último cuarto, los Celtics tuvieron que evitar de manera agresiva que él recibiera el balón, sacrificando su habilidad para ayudar a quien controlara el balón. En el segundo juego, con Anthony en camino de marcar 26 puntos en la segunda mitad, ellos lo atacaron con un segundo defensor en cada posesión, permitiendo que los compañeros de equipo de Anthony penetraran hacia el aro y obtuvieran numerosos rebotes ofensivos.

Ninguna estrategia podía sostenerse por más de un cuarto, mucho menos en una serie al mejor de siete partidos. Así Stoudemire esté o no al ciento por ciento para el tercer partido, los Celtics necesitan encontrar una mejor manera para detener a las estrellas de los Knicks.

Los Celtics también necesitan una mayor producción de su banca de suplentes, que ha estado terrible. Boston ganaba por 10 puntos cuando estaba finalizando el primer cuarto el martes, pero cuando entraron sus suplentes los Celtics permitieron que Anthony liderara una racha de 13-1 a favor de los Knicks. El mal juego del banquillo de los Celtics ha sido en gran parte la razón del bajón del equipo al final de la temporada y ha evitado sacar una mayor ventaja sobre los Knicks en el primer y segundo partido.

Mientras la serie se traslada para New York, los Celtics pueden estar felices por dos cosas, además de los triunfos. La primera es la forma de ejecutar su ofensiva al final de ambos encuentros. En cada choque, ellos anotaron en cuatro de sus últimas cinco posesiones, incluyendo cuatro cestas que igualaron o les dieron una ventaja en el partido.

La segunda es la agresividad de Rajon Rondo en el segundo partido. Cuando los Knicks fallaron regresando en su transición defensiva o no jugaron fuerte en el medio campo ofensivo de los Celtics, Rondo atacó el aro y finalizó con fuerza sus penetraciones. Anotó 30 puntos, su máxima cifra en la temporada (y de su carrera en los playoffs), jugando con la confianza que parecía haber perdido en los dos últimos meses.

Los Knicks también se deben sentir muy confiados, teniendo en cuenta las circunstancias. Su defensiva ha estado mejor que a lo largo de toda la campaña, han puesto de rodillas a la segunda mejor defensa de la liga y el segundo partido demostró que sus jugadores secundarios pueden superar a sus pares de los Celtics.

"En una situación difícil como esta", dijo Anthony,"que se definió en los minutos finales, incluso la última posesión, creo que eso nos da [a los jugadores suplentes de New York] algo bueno a nuestro favor. Nos da la confianza de saber que, cuando los necesitemos, ellos pueden salir a la cancha y producir. Eso me gusta. Estoy feliz por eso".

"Queríamos venir a Boston y robarnos al menos un partido", añadió Bill Walker, jugador suplente de los Knicks. "No lo hicimos, pero estamos confiados porque podemos jugar bien ante ellos".

El drama de los primeros partidos nos deja un escenario fascinante para lo que puede suceder el viernes en el tercer partido. Los Knicks buscarán su primera victoria en la postemporada en los 10 últimos años.

Pero los Celtics también podrían ganar esta serie en cuatro o cinco partidos. Siguen siendo el mejor equipo. Tienen marca de 6-0 contra los Knicks esta campaña. Y aún tienen la habilidad para jugar mucho mejor de lo que lo han hecho en los dos primeros choques.

Este sigue siendo en gran parte el equipo que parecía muerto tras ser destruido por los Cavs en el tercer partido de las semifinales de conferencia el año pasado y que seis semanas después estaba disputando la final.

Pero por lo que hemos visto hasta ahora, estos Celtics no son un grupo que podría detener a los Miami Heat la siguiente ronda. Porque si no pueden controlar a Amar'e Stoudemire y a Carmelo Anthony, ellos no podrán defender a LeBron James y a Dwyane Wade. Y si no pueden anotar constantemente frente a la defensa de los Knicks, realmente van a tener problemas contra los Heat.