Las fuerzas especiales de los Mavericks

Una vez que logre ver un camino para entrar, probablemente intentaré un disparo flotado. O, si estoy custodiado muy de cerca por LeBron James, quizás haga un lanzamiento muy alto. Si no consigo camino alguno para entrar a la zona pintada, seguramente haré un disparo a larga distancia, afirma J.J. Barea.

Barea ha promediado 8,9 puntos y 3,5 asistencias por partido esta postemporada. .
NBAE/Getty Images
Pero, repetimos, estas son las finales de la NBA.

“Quizás elija clavarla”, dijo Barea con una sonrisa. “Depende do como me esté sintiendo en el momento”.

En realidad, Barea no puede clavar ni una rosquilla. Sería fácil confundir a este hombre de 1,81 metros (su altura oficial, aunque probablemente sea un poco menos) entre la multitud.

Pero en las últimas seis semanas, Barea jugó como un gigante. Fue enorme. Al igual que el resto del banco de suplentes de los Dallas Mavericks, el cual ha brindado la chispa y abrió el camino – y la oportunidad de darles un descanso a los titulares – para que el equipo más veterano de la NBA (si lo ajustamos al porcentaje de minutos jugados) haya llegado a las finales.

“Tenemos mucho orgullo”, afirmó Barea. “Siempre nos hablamos entre nosotros en el banco de suplentes durante el inicio de los partidos, donde nos motivamos diciendo que estaremos listos para entrar, que cambiaremos el curso del encuentro y que causaremos un gran impacto. Hemos hecho un gran trabajo con eso, entonces es algo que debemos seguir haciendo”.

Barea ha promediado 8,9 puntos y 3,5 asistencias por partido esta postemporada. Peja Stojakovic ha promediado 8,8 desde el campo con su espalda crujiendo como una tabla de madera. Brendan Haywood le ha dado potencia al juego interior y promedia casi 4,5 rebotes en apenas 16,6 minutos por juego. Entre tanto, Jason Terry, un hombre que lleva varios años como figura en los Mavs, ha sido protagonista, sumando 17,3 puntos, 1,2 robos y 3,2 asistencias por choque, números que lo dejan entre los tres mejores promedios en esa categoría para los Mavs.

“Cuando llegué a este equipo, el tema siempre ha sido el de tratar de jugar buen baloncesto”, dijo Stojakovic, quien fichó con los Mavericks en enero. “Una gran característica de este equipo es su gran unión de grupo. Es un verdadero equipo de baloncesto…y así encaramos cada partido. Nunca entramos confiados y siempre vemos el choque siguiente como un reto defensivo y ofensivo”.

Aunque los Mavs han sumado 10 triunfos en los últimos 11 partidos de los playoffs, no ha sido coincidencia que su banco de suplentes haya superado en eficiencia a la de sus rivales en nueve de esos juegos. La única derrota en este tramo – el segundo partido de las finales de la Conferencia Oeste contra Oklahoma City – fue en uno de esos juegos en la que su banca de suplentes fue superada.

Y frente a un conjunto como los Heat que esencialmente le gana a sus rivales tras desgastarlos – miren como han vuelto de atrás en los dos últimos juegos de las series contra Chicago y Boston, cuando los Heat encontraban un segundo aire mientras que los Celtics y los Bulls solamente localizaban ese aire con sus disparos – los Mavs necesitarán más que nunca a su banco de suplentes.

De todos ellos. Desde Terry hasta Ian Mahinmi (el tercer pivot de los Mavericks, quien según el entrenador de Dallas, Rick Carlisle, será convocado para que los Mavs puedan mantener la ventaja de tamaño en la final), para que los Mavs pueden mantener el ritmo que imponen los Heat.

“Tener un equipo profundo ha sido un factor muy importante para nosotros, algo muy positivo durante todo el año”, destacó Carlisle. “Los necesitamos a todos – hay una buena posibilidad que jueguen nuestros 12 jugadores. Lo grandioso de nuestro grupo es que todos conocen su trabajo y que saben como encajar en el sistema y sabemos que en esta serie debemos hacer las cosas extremadamente bien y de manera extremadamente inteligente”.

Cuando barrieron a los Lakers, los reservas de Dallas superaron 198-89 a sus pares de L.A.. En el cuarto partido, cuando Jason Terry y Peja Stojakovic encestaron 15 de sus 16 triples y Barea sumó 22 puntos (la primera vez en la historia de los playoffs que tres jugadores suplentes marcaron más de 20 puntos), los suplentes igualaron el total de puntos que sumó el equipo completo de los Lakers con 86 unidades.

Tras liderar los playoffs con el mejor banco de suplentes anotador tras las dos primeras rondas de la postemporada, Dallas siguió ese logro en las finales de la Conferencia Oeste, finalizando con una ventaja de 186-149 sobre los Thunder. Y eso incluye el segundo encuentro, cuando el banquillo de Oklahoma sumó 50 puntos y el de los Mavericks marcó apenas 29.

"No puedo recordar la última vez que perdimos la batalla en el banco de suplentes”, le dijo Barea a NBA.com tras ese encuentro. “Iba a suceder en algún momento y pasó esta noche, razón por la que hay que darles el crédito que se merecen. Fueron más agresivos y acertaron más disparos importantes".

En ese juego, James Harden (23 puntos) definió el partido a favor de los Thunder, dando el impulso definitivo al final de encuentro que ha caracterizado tanto a los Mavs y a los Heat esta postemporada. Los Heat por su gran estado de forma y talento; los Mavs por su gran banco de suplentes.

Nadie tuvo un inicio más lento que los Heat, pues Miami tuvo uno de los peores promedios en los primeros cuartos entre los equipos clasificados a los playoffs. Pero pocos han cerrado los juegos tan bien como los Heat este año en la postemporada.

Aunque los Heat recibieron duras críticas durante la temporada regular por su abrumadora ineptitud para cerrar bien los partidos, LeBron, D-Wade, Chris Bosh y el resto han erradicado todas esas dudas últimamente. En el cuarto choque frente a los Bulls, los Heat descontaron una desventaja de cinco puntos para ganar en el tiempo extra; En el quinto partido, ellos perdían por 12 a falta de 3 minutos y 14 segundos y ganaron la serie. Justamente dos semanas antes, el 11 de mayo, los Heat anotaron los últimso 16 puntos del partido (incluyendo 10 seguido de LeBron) para ganar por 10 y vencer a los Celtics.

Nadie puede superar a los Heat en su transición, razón por la que intentan jugar a ese estilo cada vez que pueden. Pero según Terry, los Mavs deben asegurarse de no caer en esa trampa. Mientras que muevan y protejan el balón, ellos tendrán ventaja con su propio estilo – y pueden desgastar a los Heat.

“No creo que los equipos que ellos enfrentaron tuvieran los lanzadores de triples que tenemos y que movieran tan bien el balón como nosotros”, afirmó Terry. “Será difícil saber lo que pasará, ya veremos. Habrá que hacer ajustes, pero lo que les puedo asegurar es que seremos muy agresivos todas las noches”.