La intensidad de Bosh – y sus cestas – ponen en ventaja a los Heat

MIAMI – La serie es cada vez más intensa, los cuerpos caen al suelo y los jugadores están cada vez más furiosos, pero aún así ¿quién habría pensado que en esta atmósfera los Bulls tendrían sus cabezas aplastadas?

Sí, allí estaba Chris Bosh, aplastando a los Bulls en el tercer partido, al tiempo que golpeaba su propio pecho tras celebrar un giro y una clavada que puso a celebrar a todo el estadio y que colocó a los Heat arriba en la serie al mejor de siete encuentros. Sí, allí estaba Bosh, quine casi iguala el número de puntos anotados por los más famosos del Gran Trío, LeBron James y Dwyane Wade.

Esperen. ¿Este es el mismo jugador del que todos se preguntaban si estaba demasiado intimidado por lo que sucedía a su alrededor en la serie contra Boston?

¿El mismo jugador que falló 17 de sus 18 lanzamientos contra los Bulls durante la temporada regular, lo cual pasó hace tanto tiempo ya que no significa nada en este momento?

¿E l mismo jugador que es referenciado como el número tres, como el último vagón, como el Ringo de los Beatles e incluso infravalorado por muchos (les dicen, como la serie, 2 hombres y medio)?

La palmada final, o estocada, o como quieran llamarla, que le aplicaron al ego y la reputación de Bosh llegó por parte de Carlos Boozer, quien antes del inicio de la serie habló acerca de enfrentar "a los dos grandes jugadores de los Heat". Pues, al igual que esos dos grandes jugadores, Bosh ha jugado en Partidos de las Estrellas, fue miembro del Equipo de Estados Unidos y era una gran estrella solitaria en Toronto, pero ese es el precio que se debe pagar cuando se le compara constantemente con LeBron y Wade.

"Así es como son las cosas", dijo un Bosh medio cansado por esta situación.

Sí. Como sea. Recostado e incluso amable por naturaleza, Bosh se hizo notar desde el principio del partido y parecía haber regresado a los Raptors, haciendo todo lo que fuera necesario para echarse al hombro su club.

"Solamente quería salir a la cancha y ser agresivo", dijo Bosh. Y sí que lo fue el domingo en la noche, encestando disparos, anotando 34 puntos y dejando maniatados a los Bulls.

Miami es un equipo muy peligroso cuando Bosh está comprometido e involucrado con Los Otros Dos y en el tercer partido parecían invencibles. Algo más, los Heat son casi imposibles de defender en esa situación, dejando a los equipos en un dilema para elegir quien les puede hacer menos daño.

Dado que Wade y LeBron le hicieron daño a Chicago en el segundo partido, los Bulls optaron por jugársela con Bosh y, como resultado, perdieron 96-85 en el tercer choque y ahora pierden la serie 2-1.

"Él dejó su huella marcada desde el mismo comienzo", afirmó Erik Spoelstra, el entrenador de los Heat, y, normalmente, una huella de Bosh no deja una marca tan sólida como la de LeBron o Wade. Y aún así, era un placer ver a esos dos pasando el balón hacia Bosh, alimentado a la tercera opción ofensiva. Especialmente LeBron, quien terminó con 10 asistencias.

Esta fue la segunda vez en tres partidos en la que Bosh lidera a los Heat en anotación, logrando 30 puntos en el primer juego, cuando Miami perdió por 21 puntos. Acertó 13 de sus últimos 15 disparos en el tercer encuentro. Siempre se habla de intensidad cuando se trata de Bosh, quien brinda lo mejor cuando su espíritu lo mueve.

"Intento dar lo mejor para mantener mi intensidad y concentrarme en lo que pasa dentro de la cancha", afirmó. "Nunca voy a recibir muchas jugadas diseñadas para mí, pero debo seguir atento y jugar agresivamente".

Los Bulls todavía pueden ganar esta serie, aunque uno se pregunta cómo podrán hacerlo en este punto. Los Heat siguen invictos en casa en los playoffs y jugarán allí el cuarto choque este martes. Derrick Rose está siendo forzado por Wade y LeBron, bien sea para darle el balón a otro compañero o para tomar tiros muy complicados. Se están comenzando a ver fisuras en la serenidad de los Bulls, con Joakim Noah criticando todas las decisiones arbitrales e incluso insultando a un fanático en la primera mitad (y posiblemente utilizando la misma palabra por la que fue multado Kobe Bryant hace unas semanas). Más que nada, Miami le está dando a los Bulls una dosis de su propia medicina, usando su defensiva los últimos dos partidos para mantener a los Bulls lejos de anotar los 102 puntos que marcaron en el primer choque.

Finalmente: Si Miami va obtener toda esta ayuda de Bosh, y con Udonis Haslem saludable y fresco, ¿podrán perder los Heat tres de los siguientes cuatro encuentros? Para eso los Bulls tendrán que iniciar lanzando mejor (41 por ciento en el tercer choque).

Con todas la críticas que recibió LeBron el verano pasado por irse de Cleveland de la manera en que lo hizo, muy pocos cuestionaron o pusieron en duda su talento. No pasó lo mismo con Bosh, quien aguantó una temporada en la que sus condiciones eran cuestionadas constantemente por la gente de fuera. Incluso algunos jugadores colegas de la NBA también lo han hecho, algo que normalmente es un tabú, y la más famosa de esas críticas fue cuando Kevin Durant dijo que Bosh "aparentaba ser un hombre duro".

Sin embargo, no hubo nada de apariencias en el tercer partido por parte de Bosh. Todo se vio auténtico.

"Siempre habrá alguien tirando piedras", señaló Bosh. "Realmente no me interesa. Sé quienes están conmigo, mis compañeros y mi familia. Mientras que sigamos ganando, no importa lo que hablen".

Dicho esto, Bosh admitió que esa "piedras" lo molestan. No sería humano si no fuera de esa manera.

"Sí, pienso en eso cuando hago un lanzamiento", señaló. "Uno puede inspirarse de muchas formas. Eso me ayuda. Me ayuda a obtener algo extra para motivarme.

"Saben, yo soy un gran jugador".

Todo se está dando al mismo tiempo. Para Bosh. Para los Heat. Están en la mitad del camino de alcanzar la meta y jugar para ganar el campeonato y cada miembro del Gran Trío parece estar jugando en el mismo nivel.