La multa de Wade se trata de algo más que un partido

La NBA pateó a Dwyane Wade donde más le duele, luego de suspender al guardia de los Heat por un partido tras “agitar su pierna y hacer contacto con la ingle” de Ramon Sessions, jugador de los Bobcats, el miércoles en Charlotte.

¿Un partido? Ah. Wade tendrá que sentarse cuando Miami (20-8) juegue el viernes en Detroit (9-22). A los 34, 38 y 37 minutos en los últimos tres partidos, los dos últimos de manera consecutiva, muchos podrán decir que un descanso le hará bien.

A excepción de que esto se ha convertido en algo más que un partido. Que Wade “haya puesto sus misiles” contra Sessions estuvo muy por encima del límite y se ha sumado a una lista de momentos lamentables, razón por la que su reputación está sufriendo.

Puede ser que Wade esté herido por los comentarios fuera de la cancha que ha hecho el armador de Boston, Rajon Rondo, quien ha hablado acerca de las “jugadas sucias” que no se le conocían. Pero Wade debe preocuparse. Una suspensión por, aparentemente, patear a un rival en la ingle sin ningún motivo en especial aparte de que Sessions le hiciera una falta, le abre el tipo de expediente que nadie desea en la NBA.

El segundo mejor jugador de un equipo con aspiraciones de ganar nuevamente el título será juzgado desde ahora con un prisma muy diferente. Hay un precedente. Wade, por todo lo bueno que ha hecho en una carrera que lo llevará al Salón de la Fama, también tiene una historia que le jugará en contra en futuros incidentes.

Esto fue lo que dijo en su crónica Brian Windhorst, de ESPN.com, antes de que la suspensión fuera anunciada:

Durante un partido en Boston en la temporada regular del 2011, Wade fue penalizado con una falta flagrante tras empujar a Kevin Garnett, luego de que este último haya recibido una pantalla por parte de Mike Miller.

En los playoffs del 2011, Wade se enredó con Rondo mientras iban en la disputa de un balón perdido. Luego de que Rondo le diera un codazo a Wade, él parece que hubiera pateado a Rondo en la cancha. El resultado fue que Rondo se dislocó el codo. En su momento, Wade dijo que fue algo involuntario.

Wade le rompió la nariz a Kobe Bryant, luego de que este lo agarrara por la espalda en una inusual jugada física durante el Partido de las Estrellas del 2012. Bryant le había hecho dos faltas a Wade previamente en el mismo encuentro.

Durante un partido de la temporada regular el pasado mes de abril en Miami, Wade le mandó un manotazo al guardia de los Chicago Bulls Rip Hamilton, luego de que este último lo empujara para quedar con buen espacio en el perímetro. A Wade lo castigaron por cometer una falta flagrante.

Durante la primera ronda de los playoffs la temporada pasada, Wade lanzó fuera de la cancha el zapato del guardia de los New York Knicks Mike Bibby después de que este lo perdiera tras tratar de tomar un rebote.

Durante la segunda ronda de los playoffs Wade golpeó al guardia de los Indiana Pacers Darren Collison en un contragolpe. Wade, quien parecía estar reaccionando porque no le pitaron una falta momentos antes de ese incidente, fue penalizado con una falta flagrante.

Muchos podrían desaparecer en el fondo como si se trataran de acontecimientos individuales. Algunos, como los empujones a Garnett en defensa de un compañero de equipo o tirar los zapatos de Bibby en un extraño intento de obtener una ventaja competitiva, incluso se pueden ver justamente como exactamente la actitud aguerrida que un equipo quiere de su estrella. Sin embargo, en conjunto, es una lista muy larga.

El comisionado David Stern ha dejado claro que los incidentes del pasado importarán cuando se trata de multar a los jugadores y Wade ahora tiene varios. Independientemente de si Wade se preocupa por su imagen alrededor de la liga, él sí debe preocuparse por la reputación en las principales oficinas de la NBA.