Kobe y los Lakers todavía necesitan mucho trabajo

No es necesario una investigación de CSI para darse cuenta que estos no son los Lakers de Los Ángeles del pasado. Ahora mismo se parecen más a un grupo de veteranos golpeados de los Lakers, un equipo totalmente incapaz de reunir los suficientes cuerpos sanos, la energía o la capacidad para luchar contra un conjunto de élite, y mucho menos contra un equipo decente como los Hawks de Atlanta.

El espejismo que había sido la temporada de los Lakers hasta el momento, con y sin Kobe Bryant, tiene el foco de atención ahora y no es tan inspirador como podría haber parecido hace tres semanas, cuando Mike D'Antoni estaba presionando botones y convertir su grupo en un equipo batallador de que pudiera dar la sorpresa, sí la sorpresa, mientras que esperaban el regreso de Kobe tras la cirugía del talón de Aquiles y los meses de rehabilitación que le siguieron.

Estos Lakers no son lo suficientemente grandes, lo suficientemente fuertes y no tienen la suficiente cantidad de energía de la estrellas que solían tener (al menos no saludables) para siquiera pronunciar las palabras “aspirante al título” en estos momentos. Y todo eso se vio en pantalla el lunes por la noche en el Philips Arena, cuando el aguerrido grupo de los Hawks superó a un equipo de los Lakers apático e indefenso desde temprano, al cual terminarían apaleando, antes de terminar con un récord de puntos en la temporada (114) en la cómoda victoria.

Ellos necesitan trabajar, y en abundancia, antes de que alguien empiece a hablar de ellos como cualquier otra cosa de lo son en este momento, es decir, un equipo defectuoso que está en el lado opuesto de la burbuja de los playoffs en la dura Conferencia Oeste.

“Ustedes son los que están hablando de junio”, dijo D'Antoni. “Pero en este momento estamos tratando de ganar un juego”.

Cuando Elton Brand acertó tres disparos, antes de que llegara el medio tiempo y de que la zona de ataque de los Hawks conformada por Al Horford (19 puntos, 11 rebotes, cinco asistencias), Paul Millsap (18 puntos, nueve rebotes y cuatro robos) y Brand (ocho puntos,) aplastara a la zona de ataque de Pau Gasol, Robert Sacre y Jordan Hill, eso hizo que Kobe y los demás jugadores de los Lakers tuvieran problemas comprensibles.

Claro, Bryant apenas acertó 4 de sus 14 intentos desde el campo, perdió el balón demasiado (cinco veces), lo cual no compensó otra noche en la que sumó más de diez asistencias, mucho menos con la energía que mostró DeMarre Carroll, de los Hawks, quien hizo su mejor imitación de Raja Bell durante gran parte de la noche. Pero también es claro que él no tuvo el tipo de ayuda que le permitiera trabajar y superar estas noches difíciles hasta conseguir que su cuerpo recupere el tipo de forma que nos tiene acostumbrados. Está jugando fuera de su posición, haciendo de base armador, mientras que Steve Nash, Steve Blake y Jordan Farmar siguen lesionados.

Los Hawks no tuvieron que decirlo, pero era obvio, que con Kobe como base armador de los Lakers, ellos son mucho más fáciles de descifrar que cuando él está en su papel normal de escolta. Kobe no puede tomar ventaja de los defensores en el poste bajo y tampoco los puede hacer trabajar alrededor de las pantallas cuando están ejecutando la ofensiva, pues él es responsable de asegurarse de que Gasol, Hill, Jodie Meeks y otros entren en el flujo de juego.

“Ellos estaban presionando a Kobe por toda la cancha y lo estaban haciendo trabajar”, dijo D'Antoni, “así que no creamos ningún tipo de acción de movimiento o energía para nosotros mismos. Tenemos que asegurarnos de que seguir moviéndonos”.

Bryant estará de nuevo a los mandos la noche del martes en Memphis. Tendrá que arrastrar su cuerpo cansado de vuelta en la cancha tras un descanso de tan sólo unas horas 'y luego perseguir a Mike Conley de lo mejor forma posible.

“Los partidos consecutivos siempre son difíciles”, dijo Bryant. “Sólo tengo que estar listo, tengo que hacer lo que sea necesario para estar listo para la noche siguiente noche y hacerlo bien de nuevo”.

Eso es mucho más fácil decirlo que hacerlo cuando su cuerpo traiciona sus instintos naturales y condiciona las cosas que ha hecho las últimas dos décadas. Como admitió Bryant, este es un proceso nuevo para él, está tratando de encontrar su camino de vuelta a la normalidad tras su lesión. No es parecido a nada que haya vivido antes.

“Cada noche es como un rompecabezas diferente”, dijo Bryant. “Así que cada noche tienes que probar y resolver problemas”.

Él también debe tomar notas mentales de sus propias actuaciones, pues está aprendiendo a ver que funciona y que no en este viaje de regreso al Kobe Bean Bryant que todo el mundo está acostumbrado a ver. “Es difícil de decir", dijo, “porque hay ciertas cosas que siento como que puedo hacer y hay otras cosas que no puedo hacer, pero siento que mi nivel está regresando. Debes ser paciente, mantener el ojo abierto en el panorama general y seguir trabajando y fortalecerte”.

El pie y el tobillo de Kobe estuvieron inmóviles durante tanto tiempo que todavía hay un cierto malestar físico que tendrá que soportar hasta que esos problemas se disipen.

“El siguiente nivel de progresión es jugar estos partidos y mantenerte suelto”, dijo. “Es sólo cuestión de tiempo. Al aumentar la actividad, el tobillo se acostumbra a ella un poco más.

“Sólo tengo que mantenerme enfocado en lo importante y se centrarme en mejorar”.

Esa es la razón por la que no está listo para entrar en pánico con la marca de 11-13 de los Lakers nueve días antes de la Navidad. Este no es el mismo viaje en tren que los Lakers tuvieron el año pasado, cuando D'Antoni, Gasol, Dwight Howard, Nash y Bryant no podían mantenerse al margen de los problemas dentro y fuera de las pistas.

Todos los rumores que indicaban que la directiva de los Lakers estaba cerca de oprimir el botón de reinicio y de hacer unas trasferencias para agitar las cosas, son cosas por las que Kobe no tiene que preocuparse por ahora.

“Esa decisión es totalmente de ellos (la junta directiva)”, dijo sobre algunos movimientos de nómina potenciales que se podrían hacer. “Como jugador, usted confía en la experiencia y en los años en los que hemos tenido comienzos lentos. Yo sólo trato de mantenerme enfocado en eso. El año pasado fue una situación muy, muy agotadora. Y esto no se siente como ese tipo de situación. Hay ciertas cosas que podemos corregir y muchas de ellas dependen de mí y el hecho de estar saludable. Y llegaré a eso. Y seré capaz de controlar mucho más las cosas. Pero realmente no pienso mucho en ello. Mientras tanto los jugadores tenemos que estar concentrados en lo que hacemos, y las directivas, obviamente, tienen que hacer lo mismo”.

Mientras tanto, los Lakers harían bien si mantiene la cabeza baja, si siguen trabajando y orando por algo de buena fortuna en el ámbito de la salud. ¿Quién sabe qué más pueda pasar en las próximas semanas?