Kobe y Dwight reaccionan de diferente manera a los tempraneros problemas de los Lakers esta temporada

Uno de los temas secundarios tras el fichaje de Dwight Howard a Los Angeles Lakers era el contraste de personalidades entre las dos grandes estrellas del equipo.

Howard es medio bobalicón, sencillo y sonríe a menudo dentro de la cancha. Kobe Bryant es totalmente lo opuesto. Los Lakers son quizás el equipo más talentoso de la liga, pero no estábamos seguros de como funcionarían juntos, tanto en la cancha como en el vestuario.

Los Lakers tiene marca de 1-4 tras la derrota del miércoles 95-86 en Utah. Bryant, como era de esperarse, está enojado. Howard no, según lo escribió Dave McMenamin, periodista de ESPN Los Ángeles…

La frustración de Bryant era aparente mucho antes de salir de la cancha: Se enojó con el árbitro Ed Malloy tras haber sido penalizado con una falta por un empujón en el segundo cuarto; tiró la bola al piso en vez de pasarla cuando restaba un segundo para terminar el tercero; y las cámaras lo captaron mirando disgustado al entrenador Mike Brown cuando estaba en la banca durante un tiempo fuera en los momentos decisivos del último cuarto.

Howard afirmó tras el partido que lo mejor sería que los jugadores de los Lakers dejaran a un lado las energías negativas.

“Creo algunas veces que como equipo tenemos que ser capaces de no mostrar tanto nuestras frustraciones”, señaló Howard después de que L.A. quedara con marca de 1-12 incluyendo la pretemporada. “Varios de los muchachos me miran a mi y a Kobe para darnos el balón, entonces tenemos que hacer un mejor trabajo manteniendo nuestras frustraciones por dentro y jugar con ellas para que nuestros compañeros de equipo no decaigan. Entonces debemos mejorar en eso.“Sé que [Kobe] estaba un poco frustrado esta noche. Quiere ganar tanto como nosotros, pero debemos mantenernos unidos, recuerden que es un proceso y hay que mantenernos concentrados”.

No hay nada que sugiera que hay un problema entre Bryant y Howard. Pero es una situación a la cual vale la pena mantener en cuenta, especialmente si los Lakers siguen con problemas. No hay un diagnostico fácil para los problemas de L.A. en este momento. En las derrotas previas, la defensa fue el problema. Pero el miércoles ellos no lograron anotar contra un equipo de Utah que no es muy bueno defendiendo.

Sabemos que el banco de suplentes es un problema, tal y como lo evidencia los números de más y menos del equipo. Los cuatro hombres que han iniciado cuatro partidos— Bryant, Howard, Pau Gasol y Metta World Peace — están en más 39 juntos en sus 124 minutos, buenos números en ambos lados de la cancha (aunque esas cifra se han arreglado algo por la abrumadora victoria del domingo ante los Pistons).

Ciertamente ayudaría el hecho de tener saludable a Steve Nash. Nash no solamente tiene la habilidad de hacer funcionar bien la ofensiva, pero además posee el temperamento para ser un puente entre la intensidad Bryant y la despreocupación de Howard.