Tienes que creerlo Jeremy Lin, ¡eres la nueva cara de los Rockets!

Jeremy Lin nuevamente durmió en el sofá de uno de sus compañeros de equipo durante su primera noche Houston, ¿ah?

Algunas cosas nunca cambian.

(Según el reporte del Houston Chronicle, Chandler Parsons ganó el desafío del sofá al superar a su ex compañero de los Knicks Landry Fields).

Quien fuera la gran sensación de los Knicks y la nueva cara de los Houston Rockets claramente no ha olvidado de donde viene, incluso aún se ve un poco perplejo por todo lo que vivió tras su gran momento en la temporada pasada en New York.

Y esperamos que nunca se olvide.

Ojalá que Lin pueda tomar algo de alguna página del libro que escribió Grant Hill acerca de ser siempre un profesional humilde y consumado, algo que toda estrella creciente aspira ser.

Mantenerse hambriento y humilde pase lo que pase durante su carrera.

Lin no parece haber sonado como si estuviera 100 por ciento listo para tomar las riendas en Houston, pues le dijo lo siguiente a los reporteros (entre otros a nuestro hombre Jonathan Feigen):

“No sé si sea la nueva cara de la franquicia todavía”, dijo Lin, mientras estaba rodeado por cerca de 40 miembros de la prensa. “Somos un equipo joven y todos queremos destacarnos.

“El asunto con nuestro equipo es que no hay una única persona que nos vaya a llevar a donde nosotros queremos. Entre todos lo haremos”.

Pero no tiene alternativa.

Esto es real, querido amigo. Tienes que creerlo, eres la nueva cara de la franquicia…aunque nos encante que no quieras acostumbrarte a esa idea. Porque te dará más credibilidad en el vestuario si no tomas como un hecho el inicio de la versión de Linsanity que han creado en Texas.

Dicho esto, la nueva realidad de Lin llegará con unas grandes expectativas con las que debe lidiar de una u otra forma. Basándonos en lo que vimos tras su fugaz brillo en New York, tenemos todas las razones para creer que estará listo para asumir el desafío.

Y sabe que habrá muchos retos:

La gran preocupación de Lin debió haber ser la rápida adquisición de muebles, incluyendo su actual cama. Se veía mucho más cómodo de lo que se vio cuando estaba brillando New York o después de la rueda de prensa de presentación en julio como nuevo jugador de los Rockets.

“Aprendí mucho en New York”, destacó Lin. “Todo pasó tan rápido que creo que aprendí (acerca del) baloncesto, también aprendí cosas de la gente y de la vida. Fue algo grandioso. Mirando todo de adentro para afuera, quizás todo era cuestión de lidiar con cosas ostentosas y de glamur, pero fue muy duro manejar eso, en todos los aspectos.

“Lo más grande (que aprendí) es todo lo que se debe hacer para ser constante todas las noches y jugar bien cada noche. Una cosa es jugar bien una vez, dos veces por semana, pero para hacerlo tres o cuatro veces por semana se necesita mucho enfoque mental”.

La mayoría de jugadores no tienen tanta expectativa sobre sus hombros. Sin embargo, a la tercera vez que le preguntaron acerca de ser “la cara de la franquicia”, él fue claro al afirmar que no se verá de esa manera sin importar las veces que le quieran colocar ese sello.

Puede pelear todo lo que quiera y esa puede ser una de las cualidades más admirable que tiene, más teniendo en cuenta lo que le ha hecho a otros el haber sido el centro de atención y perder la humildad, algo que Lin parece tener por montones.

Pero eso no cambiará el hecho de que será la nueva cara de la franquicia en Houston, al menos hasta que se produzcan nuevas noticias.