Haslem tenía la respuesta y ayudó a que los Heat lograran la victoria en el segundo partido

Justo cuando las cosas parecían más sombrías, cuando la situación del ataque de los Miami Heat iba de mal en peor para Juwan Howard, Udonis Haslem entró al partido.

La energía de Udonis Haslem revitalizó a Miami Heat en el segundo juego.
NBAE/Getty Images
Ese solo hecho ya era razón suficiente para dar una noticia, debido a la poco que ha jugado esta temporada y postemporada. Pero Haslem hizo mucho más que simplemente entrar a la cancha en el segundo partido de las finales de la Conferencia Este. Le dio una nueva vida a los Heat, en un momento muy adecuado para él y para el equipo.

Haslem le dio un poco de almidón al juego de Miami cuando entró por necesidad tan temprano en el partido—faltaban 4 minutos y 23 segundos en el primer cuarto – y se mantuvo allí el resto del juego, en cuerpo por poco más de 23 minutos pero en espíritu por el resto de la noche. Más que ningún otro jugador, fue Haslem quien luchó y buscó el triunfo de Miami 85-75 el miércoles en la noche en el United Center para igualar 1-1 la serie al mejor de siete encuentros.

El delantero de 2,08 metros, un gran trabajador en defensa y bajo los tableros, entró rápido no porque el entrenador de Miami, Erik Spoelstra, supiera que podía contar con Haslem sino porque sabía que, en ese momento, no podía contra con nadie más.

El pívot titular Joel Anthony sumó dos faltas antes de la mitad del primer cuarto. A Jamaal Magloire, su reemplazo le fue aún peor, pues a los cuatro segundo a tenía una falta y dos minutos después de sustituir a Anthony ya sumaba la segunda. Zydrunas Ilgauskas y Erick Dampier estaban en el banco y con traje de calle nuevamente, inactivos a pesar de los problemas de tamaño y bajos los tableros de Miami en el primer partido. ¿Y Howard? Eh, no...

Entonces entró Haslem. Y al final, él le había brindado a los he Heat 13 puntos, cinco rebotes, un tapón, un robo, grandes rotaciones defensivas, manos muy activas y una presencia que le sirvió a su equipo y elevó la moral de sus compañeros.

"Es un guerrero campeón", afirmó Spoelstra. "Realmente, lo que hizo [en el segundo partido], es grandioso. No había estado dentro, realmente, en un partido y ahora me cuestiono a mi mismo por no haberlo metido antes. Pero no sabía que esperar. No lo hemos visto en un partido.

"Hace dos días antes de la práctica me acerqué y hablé con él. Y había algo, una cosa en su mirada que me indicaba que era el momento preciso".

Era un nombre importante—pues Haslem no fue eclipsado desde el inicio por las grandes agentes libres que llegaron a Miami y se mantuvo cuidadosamente en su nicho durante sus ocho temporadas en la NBA – pero lo que hizo en el segundo partido será uno de sus momentos más valiosos en su carrera. Su lesión no fue horrible o tan reciente como la de Rajon Rondo en la ronda previa de los Heat, pero mientras que el guardia armador de Boston tuvo la adrenalina para superar su lesión por una noche, Haslem estaba muy oxidado.

Él vio la ronda que abrió esta postemporada de los Heat ante Philadelphia, pero finalmente entró a la cancha par el cuarto choque frente a Boston (jugó 3 minutos y 23 segundos y falló su único disparo). Haslem fue enviado a la cancha nuevamente en el primer choque de la serie ante Chicago otros cuatro minutos pero fue más o menos la misma historia que contra Boston: falló su único tiro, nada más.

Demasiado tarde. No fue lo suficiente. Haslem no había practicado junto a Chris Bosh hasta hace unos días y el miércoles aprendieron a volar y a trabajar juntos en el poste bajo. Se quitó el oxido rápidamente, primero ayudando en defensa, luego bajo los tableros y más adelante en el resultado. No intentó un disparo en los primeros 12 minutos y, luego de regresar a falta de 5 minutos y 29 segundos en el tercer cuarto, hizo más de lo mismo: Clara el balón. Y clavar el balón. Con la segunda clavada puso a Miami arriba 67-56, su ventaja más larga del partido, a falta de 3 minutos y 32 segundos en ese período. En esos minutos finales, Haslem se levantó y anotó un para de lanzamientos a 19 pies de distancia.

Estaba de regreso. Haslem anotó cuatro cestas en el tercer cuarto, una más que el guardia de Chicago Derrick Rose y las mismas que Dwyane Wade y LeBron James. Nos "inspiró", dijo Spoelstra.

"Y durante su carrera siempre ha inspirado a la gente", afirmó el entrenador de Miami. "Siempre era el líder golpes dados, recibidos y de tirarse al piso. Seguimos ese tipo de cosas – es el líder máximo en la historia del equipo en nuestras categorías defensivas.

"Es inteligente, fuerte, hace cosas intangibles. Y por eso siempre hemos dicho que la imagen de jugador de los Miami Heat es Udonis Haslem".

Haslem no fue el gran invitado al escenario en medio de las luces brillantes en julio pasado. Pero allí estaba, 10 meses más adelante, dándole mucho a los Heat – con muy poca preparación y tiempo de adaptación—por la cual forzó a sus compañeros de equipo, las estrellas y los demás, a seguirlo.

"Es era lo que nos estuvimos perdiendo todo el años sin él", dijo Wade, quien alabó "la determinación y corazón de Haslem. "Regresó más temprano de lo esperado por esa lesión que tuvo y eso demuestra de lo que está hecho".

Tom Thibodeau, el entrenador de los Bulls: "Es uno de esos muchachos que no se pueden medir por las estadísticas. Le da mucha fortaleza a su equipo, es un hombre de gran energía y un excelente defensa".

Todo ese tiempo que estuvo sentado Haslem no fue en vano, como nos pudimos dar cuenta. El pudo ver de cerca las fallas que tuvieron en el primer partido y estaba listo – bien fuera que Spoelstra lo necesitara o no. "Veía a los muchachos [de Chicago] corriendo hacia el aro sin que nadie les atravesara el cuerpo", dijo, recordando que el primer choque los Bulls sumaron 19 rebotes ofensivos. "Eso fue lo primero que notamos, teníamos que golpear a esos muchachos luego de que lanzaran. Mi meta principal no era anotar, era dfeender y timar rebotes".

Ahora le agradece a Spoelstra por su regreso a tiempo, al igual que a Anthony, Magloire y a los Bulls que pusierona estos últimos jugadores en problemas de faltas. Ah, y le dio gracias a alguien más.

"Quiero darle gracias a Dios", afirmó Haslem. "Ha sido un camino muy largo. Mis compañeros de equipo han sido pacientes, al igual que el cuerpo técnico y mi familia. Tengo que agradecer a mucha gente por el partido que hice hoy. Si no ganábamos este encuentro, mis ayudas no servirían de nada".

Su temporada quizás no haya significado nada, pero las ayudas de Udonis Haslem en el segundo partido lo significan todo.