En los momentos difíciles, los Mavericks mantuvieron la calma

Los Mavericks están encantados en mantener esa conversación calmada, ahora que sobrevivieron a las siete décimas de segundos más largas en la historia del equipo, ahora que, al final, hicieron mucho más que simplemente sobrevivir al primer partido de las semifinales de la Conferencia Oeste.

Hasta el momento, estos Mavs siempre han encontrado una manera de recuperarse. .
NBAE/Getty Images
Estaban como visitantes, en una ciudad completamente distinta, enfrentando a un rival que sabe más que nadie como ganar sobre el final de los partidos importantes, estaban abajo por 16 puntos al inicio del tercer cuarto y parecían estar dirigidos a una amplia derrota. Y lo peor de todo para los Mavericks es que lucían trastornados y estaban tomando malas decisiones.

Pero luego dejaron en claro su postura.

El gran déficit desapareció, al igual la prematura celebración alrededor del Staples Center. Dallas derrotaría a los Lakers 96-94 en el comienzo de las semifinales del Oeste porque no siguieron el instinto primitivo de meterse al pantano por lo que habían vivido tras la primera mitad del juego. Excavaron y encontraron la confianza para regresar en el choque y lograr un triunfo que le dará un gran impulso a un equipo que lo necesitaba en este tipo de situaciones.

La postemporada ha sido un territorio tortuoso para los Mavericks. Pasaron de ir al frente 2-0 en la serie y con una ventaja de 13 puntos en el cuarto final del tercer partido frente a los Heat en las finales del 2006, para luego arrugarse y meterse en los libros de historia con una sumisa actuación contra los Warriors que derivó en la sorpresiva eliminación en la primera ronda en el 2007, e incluso con lo que sucedió el pasado 23 de abril. Ese fue el partido de Brandon Roy, a excepción de que también fue el encuentro en el que Dallas desperdició una ventaja de 23 puntos para terminar perdiendo ante los Trail Blazers y actualizar así su mal historia en los playoffs.

Pero, hasta el momento, estos Mavs siempre han encontrado una manera de recuperarse. Ellos respondieron a esa dura y dolorosa derrota en Portland ganando los dos siguientes enfrentamientos, avanzando con una clave victoria fuera de casa antes de llegar a Los Ángeles y volver a remar contra la corriente y, de nuevo, fuera de su casa.

El breve instante que podría haber definido todo se dio al final de la primera mitad y el comienzo de la segunda, pues todo era similar a lo que les ha sucedido, el tipo de desintegración que ha definido la postemporada para los Mavericks. Jason Terry tomó una decisión a ridícula al tratar de superar a Lamar Odom, quien a falta de siete décimas de segundo faltando en el reloj, le quitó el balón a Terry, quien luego le cometió una falta absurda cuando iba a realizar un loco intento de tres puntos. Odom encestó sus tres tiros libres. Y cuando Dirk Nowitzki sacó su codo buscando una buena posición para tomar el rebote en el último de sus tiros libres, al alemán le pitaron una falta técnica, la cual convirtió Kobe Bryant y, de esa manera, Dallas le entregó a los Lakers cuatro puntos innecesarios cuando debían haberse ido al descanso perdiendo 49-44.

Cuando los Lakers abrieron la segunda mitad con una racha de 7-0, los actuales bicampeones tenían una ventaja de 60-44 en el partido.

Estaba en la posición perfecta para liquidar el juego, pero los Mavs comenzaron a levantarse. Ellos acertaron el 61,1 por ciento de sus disparos en el tercer cuarto y, a pesar de sus siete pérdidas de balón, llegaron colocarse a tres puntos de distancia aunque terminaron perdiendo 78-71 al comienzo del cuarto período. Una vez allí, ellos encestaron el 52,6 por ciento de sus lanzamientos, no perdieron nunca el balón y los Lakers apenas metieron el 31,8 por ciento de sus lanzamientos. El regreso se completó con Dirk Nowitzki anotando 11 de sus 28 puntos, la cifra máxima de su equipo, en los 12 minutos decisivos.

Esto, claro, ya lo había hecho antes el alemán. En la primera ronda, Nowitzki le marcó 18 puntos a los Trail Blazers en el último cuarto del primer partido, 14 en el mismo tramo del segundo choque y 14 en el cuarto final del sexto y definitivo choque. Todos estos juegos finalizaron con triunfos de Dallas. Y en todos esos momentos los Mavs mantuvieron la calma.