El trío de los Thunder tiene una nueva oportunidad de ganarlo todo… en Londres

LAS VEGAS – Uno pensaría que Kevin Durant, Russell Westbrook y James Harden ya están cansados de verse ahora mismo.

El trío de los Oklahoma City Thunder no se ha detenido desde que se inició la temporada de la NBA, trabajando juntos para lograr todos los objetivos que han conseguido en sus respectivas carreras en la NBA.

Todos los primeros logros, tanto buenos como malos, los han vivido juntos. Su primer sorbo de éxito en los playoffs, su primer viaje a las finales de la Conferencia Oeste, su primera aparición en las Finales y la tristeza que viene al haberse quedado a un paso de lograr el máximo objetivo.

Por eso es que su primera experiencia con el equipo Olímpico de los Estados Unidos, incluso su primera experiencia en el campo de entrenamientos de la Selección, es algo que no subestimaron. Aunque esto no hará olvidar completamente la forma en la que perdieron en las Finales con los Heat, Westbrook dijo que este será, al menos, el comienzo del camino de redención para el joven grupo de los Thunder.

“Estar acá y tener la oportunidad de ganar la medalla de oro es una forma de hacerme sentir decente este verano”, afirmó. “Pero uno siempre quiere ganar el título cuando tienes la oportunidad de hacerlo enfrente de tu cara. Y es genial el poder estar juntos este verano. Dejamos de vernos como por dos días. Eso fue todo. Estoy acostumbrado a Kevin todos los veranos y ahora también a James. Y eso es fantástico”.

Las estrellas de los Thunder encabezan un grupo de nuevos jugadores en esta experiencia Olímpica que reemplazarán a Dwight Howard, Dwyane Wade y Chris Bosh, todos hombres vitales en la medalla de oro conseguida hace cuatro años en Beijing.

Pero ellos llegan a vivir esta experiencia con el máximo respeto por parte de sus compañeros de equipo. Uno no gana tantas cosas como las que ellos han conseguido en las dos temporadas pasadas en la NBA y logra tantos honores como los que han obtenido y que sus compañeros de equipo tengan dudas sobre sus deseos de competir. Durant y Westbrook se hicieron notar hace dos años en Turquía, ayudando a que la Selección de Estados Unidos ganara el oro en el Campeonato Mundial del 2010. Ellos tenían sus puestos casi asegurados en el equipo.

“Bien, primero que todo, debo decir que este joven nació para jugar baloncesto. Es el sueño de cualquier entrenador”, dijo acerca de Durant el director de la Selección de Estados Unidos, Jerry Colangelo. “Es una gran persona y tiene mucha pasión por el juego. Y sus habilidades son realmente infinitas. Juega con tanto entusiasmo que es difícil sacarlo de la cancha y en el Campeonato Mundial el jugó a un nivel distinto a los demás”.

Westbrook es el reemplazo perfecto para un equipo que no contará esta vez con la implacable tenacidad de Wade en ambas partes de la cancha. La estrella de los Heat lideró al equipo que jugó en Beijing en anotación y encabezó la defensiva con su incansable presión y eso sin ser titular en ningún partido de ese campeonato.

“Creo que (Russell) Westbrook hará el papel de D-Wade para nosotros”, afirmó Kobe Bryant. “Él llevará el balón hacia el aro y puede defender bien en toda la cancha. Una cosa que D-Wade hizo para nosotros fue la de extender el número de posesiones y crear robos que resultaron terminaron en cestas muy fáciles. Russell es tan bueno como él haciendo esas cosas”. El entrenador de la Selección de Estados Unidos, Mike Krzyzewski, vio el trabajo de Westbrook en las Finales y se dio cuenta que recibiría a un jugador muy distinto con respecto al que dirigió en Turquía.

“No hay un jugador más explosivo que él. Me encanta Russell y creo que es un gran jugador”, dijo Krzyzewski. “Me impresiona ver como recibe tantas críticas de la gente. Él es sensacional. La forma en como presiona defensivamente. Sus rebotes ofensivos. Su fuerza física es descomunal… es un honor dirigirlo. Es un jugador muy versátil y tan buen atleta como cualquiera que juegue al baloncesto. Juega con mucha energía y coraje”.

Sin embargo, Harden se ganó un lugar en el equipo por encima de Eric Gordon.

“Creo que sorprendió a la gente”, señaló Colangelo. “Hace dos meses apenas estaba en nuestro radar, pero no brillaba lo suficiente. Pero llegado el momento, él terminó tan fuerte esta temporada que nos dio motivos para sentar y pensar sobre lo que debíamos hacer. Tiene buen tamaño y buen alcance para la posición en la que juega. Defensivamente es mejor que aceptable. Consigue muchos balones perdidos, logra muchos robos y es un buen anotador. Y, por cierto, también puede lanzar. Hay un pequeña la diferencia entre ambos. Fue una decisión muy dura la que tuvimos que tomar: Eric Gordon, James Harden. Harden lo mereció por las razones que ya mencioné y esperamos que salga desde el banquillo y haga lo que está acostumbrado y juegue cuando lo necesitemos”.

Cualquier preocupación acerca de los problemas que tuvo Harden en las Finales y de que éstos se vieran en el l equipo fueron borrados con el trabajo de acoplamiento en el campo de entrenamiento la semana pasada, dijo Krzyzewski.

“Acaba de actuar en Broadway, en un espectáculo que todos quería ver”, destacó Krzyzewski. “Tenía la presión de hacerlo ante las luces más fuertes, es decir contra los Mavericks, los Lakers y ante San Antonio. Y luego hacerlo [en las Finales]… en muchas situaciones, logrando ser por momentos el mejor jugador en la cancha. Entiende su papel cuando sale del banco de suplentes. Fue una buena elección. Se la ganó mientras estuvo acá. Pero también con lo que ha hecho”.

Ahora se trata de lo que debe hacer el grandioso trío de los Thunder. Aún tienen la posibilidad de irse a descansar en el verano con el máximo galardón, con una medalla de oro olímpica que reemplazaría el trofeo Larry O’Brien que no lograron conseguir.

“Es un honor y una bendición estar en el equipo, además de poder representar a tu país en los Juegos Olímpicos”, afirmó Durant. “Y el poder estar junto a Russ y James lo hace aún mejor”.