El regreso de Childress a la NBA ha demostrado ser un camino muy pedregoso

¿Regresó para... para... para esto?

Childress regresó a la NBA luego de jugar dos temporada en Grecia, pero aun no le han salido las cosas.
NBAE/Getty Images
¿Para jugar 28 minutos en los últimos cinco partidos?

¿Y no jugar ni un minuto en dos de ellos?

¿Para ponerse – como se ha dado cuenta su entrenador – molesto y frustrado?

Bienvenido a casa, Josh Childress. Ahora siéntate.

Childress siempre iba a ser uno de los asuntos secundarios más intrigantes de la temporada 2010-11. Regresó a la NBA luego de jugar dos temporada en Grecia, llegando a Phoenix como una pieza clave tras la salida de Amar'e Stoudemire. Pero esta es la parte de la historia que nadie vio venir. Ciertamente no la vieron los Suns, quienes le pagaron 34 millones de dólares por los próximos cinco años y que enviarán a una elección de la segunda ronda del draft del 2012 hacia Atlanta como parte del intercambio. Y, definitivamente, tampoco la vio Childress, quien pensó que tendría un nuevo comienzo en la liga.

En vez de eso, él ha salido de la rotación. Hubo largo períodos de acción en las primeras siete semanas, cuando promedió 17,9 minutos en sus primeros 25 apariciones como suplente del guardia lanzador Jason Richardson y del delantero pequeño Grant Hill. Pero el 18 de diciembre se dio el intercambio entre Phoenix y Orlando y Childress salió de la rotación. El recién llegado Vince Carter tomaría el lugar de Richardson y el también nuevo refuerzo Mickael Pietrus sería quien tomaría los minutos como suplente porque los Suns quieren y obviamente necesitan de sus habilidades como defensa.

Todo pasó muy rápido, lo cual nos puede indicar lo que Phoenix pensaba sobre el impacto de Childress antes de los cambios. Lo que sea que pensaran, nada parece indicar que el entrenador Alvin Gentry está tratando de experimentar con nóminas diferentes para ver cuál es la que mejor le parece. Es totalmente lo contrario.

Simplemente Gentry está acortando su rotación y dejando a sus refuerzos y grandes agentes libres, Childress y el delantero de poder Hakim Warrick, atrás. Los Suns tienen marca de 14-18 ahora. En los últimos cuatro encuentros han perdido contra los Clippers, los 76ers y los Kings. Y a continuación enfrentarán a los Lakers, los Knicks, los Cavaliers y los Nuggets.

Phoenix no tomará el par de semanas que vienen para analizar sus opciones. Phoenix está en busca de ayuda inmediata.

Entonces, en los cinco encuentros desde su debut con los Suns el 23 de diciembre, Pietrus ha jugado 13, 27, 26, 27 y 35 minutos. Carter, tras perderse sus dos primeros choques con Phoenix por un esguince en el tendón, ha disputado 32, 38 y 32 minutos.

Childress ha jugado 10, nueve, no jugó por decisión del entrenador, no jugó por decisión del entrenador y nueve minutos.

Y entonces, llegó la frustración.

"Sin duda", dijo Gentry. "Y como entrenador, acá es cuando debo analizar la situación un poco y ser ligeramente indulgente. Quiero que estén decepcionados por no jugar. Estos muchachos aún tienen una verdadera actitud profesional, pero, sí, percibo frustración. Creo que debe ser así con cualquiera que viva esa situación.

"Pienso [que hay] un poco de ambas. Pero con Josh, realmente me siento mal porque lo veo como un hombre que iba a estar, no sé si como titular, en la rotación. Ha jugado bien cuando ha entrado a la cancha, pero Grant Hill es sólido como una roca. Cuando hablas acerca de [Hill] alguien que juega 30 minutos por partido, luego ves que Jared Dudley ha jugado bien saliendo desde el banquillo y después, con la llegada de Pietrus y Vince Carter, ha sido muy duro encontrar minutos para que pueda jugar".

Childress no niega sus problemas emocionales. No es solo que vea como juega cada vez menos tiempo. Es el volver aclimatarse a la rapidez de la NBA, acomodarse a un sistema nuevo y a jugar con el dedo índice fracturado en su mano derecha. Y ahora debe lidiar con la inevitable especulación que dice que es un candidato de lujo para un posible intercambio debido a la gran cantidad de aleros que hay en los Suns.

"Es una decisión que hace latir mi corazón nuevamente", afirmó. "Cuando tomo decisiones, las hago para que sean por un buen tiempo. Si algo sucede en medio de esto, entonces que pase. No tengo resentimientos. Sé que como persona, tengo la capacidad para recuperarme de nuevo. Encontraré la forma para ser yo mismo y tener éxito. Sé que eventualmente, bien sea con Phoenix o donde quiera que sea, seré exitoso. Así será".

Childress está siendo paciente en el momento en el que los Suns menos pueden darse ese lujo. Ellos no pueden entender cómo un equipo que fue undécimo en defensa está cerca de tener la peor marca de liga en ese ámbito. Necesitan dar un salto antes de que el paquete de líderes del Oeste se aleje demasiado.

Childress, quien estuvo cuatro años con los Hawks y es respetado alrededor de la liga como un muchacho inteligente y como un jugador sólido que puede ayudar anotando y en los rebotes, está viendo cuando le llegará su momento, en Phoenix o en otro lado. Él ya hizo su jugada al regresar a la NBA.

Ahora los Suns deben hacer la suya.