El impresionante regreso de los Mavericks pone sobre las cuerdas a los Thunder

Shawn Marion miraba hacia el techo. Escuchaba el ruido del público y dejaba la cancha sintiendo como se movía el piso bajo sus pies porque los seguidores de los Thunder gritaban al unísono con su equipo arriba por 15 puntos a falta de cinco minutos por jugar y con la victoria prácticamente sentenciada.

Los Mavericks se fueron en ventaja por primera vez en el cuarto juego en el tiempo extra.
NBAE/Getty Images
Kevin Durant acababa de encestar un triple y se fue hacia el banquillo de los Thunder con ambas manos a un lado de su cintura, con la pose de campeón de Aaron Rodgers cuando faltaban 5 minutos y 6 segundos por jugar.

La fiesta se había desatado y la serie estaba igualada nuevamente a dos juegos por bando durante un momento, aunque fue muy corto, pues estos Mavericks estaban de regreso al inicio de esta serie hace una semana.

Pero lo que parecía un final feliz para los Thunder era solamente el inicio para Marion y los Mavericks, quienes realizaron un regreso histórico en los playoffs durante los últimos cinco minutos del tiempo regular y cinco irreales minutos más en el extra tiempo ante un Oklahoma City Arena totalmente lleno.

Los Mavericks no solamente habían ganado el cuarto partido por 112-105 de forma épica, ellos le robaron el corazón, la mente y el alma a los Thunder con este partido, sorprendiéndose a ellos mismos como cualquiera con el calibre de campeones que demostraron en ese tramo final del encuentro, tomando una ventaja de 3-1 en esta serie y colocándose un paso más cerca de su primer viaje a una final de la NBA desde el 2006.

"No sé, no sé qué estaban haciendo", dijo Marion, quien estuvo sumergido toda la noche en una batalla individual con el líder anotador de la NBA y quien realizó un tapón clave sobre un largo intento de tres puntos de Durant a falta 1,9 segundos por jugar con el partido igualado al final del tiempo regular. "No me importa lo que estuvieran haciendo. Hicimos lo que debíamos hacer. No se trata de lo que hagan ellos, es acerca de lo que hagamos nosotros. Se trata de lo que hagamos en la cancha, de mantenernos concentrados y de cerrar los partidos de la mejor forma que podamos hacerlo. Y eso es todo".

Y eso fue básicamente todo.

Los Mavericks se fueron en ventaja por primera vez en el encuentro en el tiempo extra. Y eso luego de que Dirk Nowitzki rompiera la defensiva de los Thunder para conseguir 12 puntos en el último cuarto, 12 de sus 40 puntos, la cifra máxima del juego, para meter por completo a los Mavericks en el encuentro.

Dos tiros libres en el tiempo extra le dieron la primera ventaja a los Mavericks en el partido y al parecer eso era todo lo que necesitaban.

Un lanzamiento de Jason Terry, un triple de Jason Kidd, dos tiros libres de cada uno de ellos y una racha de detenciones defensivas, produjeron que el regreso de los Mavericks se completara.

"He estado en el otro lado anteriormente, demasiadas veces, entonces sé como se siente", dijo Terry. "Pero confiamos en lo que teníamos, en nuestros compañeros y logramos la victoria. Cuando uno cree de esa manera, cualquier cosa puede pasar. Como ya lo he dicho, era cuestión de mantener la fe".

¿Cómo más se puede explicar un partido en el que estaban perdiendo todo el tiempo, en el que fueron superados por 22 rebotes, en el que permitieron 20 rebotes ofensivos y en el que acertaron apenas 8 de sus 25 triples y aún así encontraron la manera de ganar?

Mucho de eso tuvo fue porque los jóvenes Thunder se derrumbaron bajo la presión al tratar de mantener la ventaja sin poder manufacturar una posesión decente en la media cancha durante los últimos 10 minutos.

Pero eso no demerita el esfuerzo de los Mavericks, quienes tomaron ventaja de cada cosa que le dieron los Thunder.

"Cinco minutos es mucho tiempo", afirmó Terry sobre el déficit que enfrentaron en el tiempo regular. "No importa quien seas, uno debe jugar esos cinco minutos finales. Uno debe ganar el partido. Para nosotros era una situación en la que decíamos, '¿qué tenemos que perder?' Podemos ir casa con la serie igualada 2-2 o podemos hacer una racha contra ellos, ver si pueden mantener la ventaja y quizás viajar con una ventaja de 3-1. Esa era nuestra mentalidad".

Siempre ayudará el hecho de tener a Nowitzki encendido en la parte final del juego. Pero incluso hasta él parecía cansado emocionalmente una vez que inició el tiempo extra, sin duda algo normal por la montaña rusa física y de emociones que se vivieron en los 52 minutos de acción.

Sin embargo, esos cinco frenéticos minutos finales del tiempo regular serán uno de sus tramos favoritos de toda su carrera.

"No lo sé", afirmó Nowitzki, "somos un equipo veterano tratando de ayudarnos entre sí. Simplemente corríamos de arriba para abajo con mucha libertad. Ni siquiera recuerdo haber diseñado una jugada en los últimos minutos. Solamente íbamos y hacíamos la jugada de pared y desmarque con libertad".

En este tramo de la temporada para estos Mavericks, se trata de hacer lo que sea. Han enfrentado cada situación posible en esta postemporada y parecen elevar su nivel a la magnitud que le pida el momento en cada ocasión.

Perdieron una ventaja de 23 puntos en el último cuarto ante Portland en la primera ronda y luego se recuperaron y ganaron dos juegos consecutivos para eliminar a los Trail Blazers.

Ganaron dos choques consecutivos en Los Ángeles en el inicio de las semifinales de conferencia y terminaron barriendo a los Lakers, demoliéndolos en el cuarto choque para clasificar a las finales de conferencia.

Ellos perdieron en casa el segundo partido contra los Thunder, cediendo de esa manera la ventaja de la localía, pero luego de eso lograron dos triunfos seguidos en uno de los lugares más hostiles para jugar baloncesto. "Lo he dicho toda la temporada y lo voy a seguir diciendo", recordó Marion. "Somos un equipo muy fuerte, somos un conjunto especial y creemos en nuestros compañeros. Vamos a seguir haciendo lo que sabemos hasta el final. Y aún no hemos terminado nuestro trabajo".