El futuro es incierto para Lakers, pero ellos ya han vivido esto en el pasado

Y entonces, para resumir:

Una figura, ex estrella y miembro del Salón de la Fama extremadamente popular sugirió un gran cambio en la nómina. El entrenador se va. El estelar delantero de poder perdió su confianza y el guardia armador titular cumplirá 37 años en agosto. La nómina no es lo suficientemente atlética. El pívot notó problemas de confianza y el ganador al premio de Mejor Sexto Hombre también habló acerca de la falta de química del equipo. Un posible paro podría llegar y la temporada finalizó con todo hecho ruinas. Todo esto tras gigante destello de locura que se tragó al equipo.

Kobe quiere mantener el grupo unido para la próxima temporada.
NBAE/Getty Images
Luego de haber sido eliminados de los playoffs por los Mavericks en una barrida en la semifinal de una manera que nadie en esta disfuncional franquicia había visto anteriormente, la comodidad de pensar en sus primeros días de descanso se cambiaron tras haber pasado y vivido los peores momentos que puedan contar hasta ahora en sus vidas profesionales. Phil Jackson escribió en un libro que Kobe Bryant era "imposible de entrenar" y regresó para dirigirlo por segunda vez. Bryant sorprendió a todos tratando de salir de L.A. cuando pidió un intercambio y poco después de eso dijo que sería un Laker toda su vida. Shaquille O'Neal y Bryant destruyeron una nómina campeona debido a un enfrentamiento de egos y las directivas construyeron otra.

Todo fue peor cuando terminaron el domingo una temporada en la que no se lograron los objetivos que tenían y que finalizó con una derrota por 36 puntos en el cuarto partido y dos expulsiones en el último cuarto que dieron la apariencia de una crisis inminente. Eso también se ve muy mal.

Claro, no había otra forma en la que hubieran podido salir, pues los Lakers siempre han vivido entre lo más grande y la nada. Algo en medio de eso como la típica derrota de 4-2 en la serie no habría encajado en ellos.

Magic Johnson, el analista de ABC y ESPN, dijo el sábado en televisión que el dueño del club, Jerry Buss, "probablemente tendría que terminar este equipo", una frase que no cayó bien dentro del vestuario porque los Lakers estaban a un día de encarar el partido que podría significar su eliminación. (Derek Fisher, cuando le preguntaron al final del cuarto juego sobre el futuro de la nómina, dijo que le hicieran esa pregunta a Magic). No fueuna declaración hecha en el mejor momento, pero posiblemente sonó muy creíble porque Johnson sigue siendo muy cercano a Buss.

Pero querer hacer algo no significa hacerlo. Mitch Kupchak, el gerente general, vio la opción para realizar lo dicho en los meses pasado, pues buscó un gran intercambio antes del límite de transferencias en febrero aunque realmente no consiguió nada. Lo mismo puede pasar ahora con los Lakers porque ellos tienen solamente grandes (o grandes y malos) contratos que ofrecer.

Así es, pues ellos tienen un excedente de jugadores grandes con buenos contratos, usualmente algo bueno para iniciar una conversación con otros clubes. Dentro de ese grupo, Andrew Bynum seguramente no irá a ninguna parte a menos de que Dwight Howard llegue a cambio. Odom y Pau Gasol son mucho mejores candidatos, especialmente con Odom habiendo ganando el premio como Mejor Sexto Hombre del año esta temporada y con sólo un año más de dinero garantizado en lo que resta de su contrato.

Además de eso, es justo preguntar si los Lakers deben o no hacer una gran reconstrucción. Gasol, quien fue el más criticado por jugar demasiado suave en los playoffs, fue el segundo mejor jugador del club en el equipo que ganó dos campeonatos seguidos. Es el complemento ideal para Bryant y ha jugado a un gran nivel. Buss y Kupchak no necesitan tomar decisiones tontas y pueden decidir en el 2011 si ésta es una situación es algo momentáneo y no un problema permanente.

Él único cambio claro es el reemplazo por Jackson y eso es tan impredecible como la decisión que tomen sobre los jugadores. La historia ha demostrado que no hay ventaja para las personas que han sido o son asistentes en los Lakers, algo que vale la pena rescatar ya que Brian Shaw ha sido mencionado como posible sucesor de Jackson. El gran voto a su favor es que los jugadores veteranos quieren a Shaw, pues creen que su familiaridad facilitaría los ajustes a un nuevo entrenador en una temporada en la que deben ganar de inmediato y que posiblemente se acorte por el posible paro laboral.

"No hay nadie sino Brian en este momento", afirmó recientemente Fisher. "No sé que proceso de selección van a intentar y realizar....Nos sentimos cómodos porque sabemos que Brian puede hacer bien su trabajo. Ha jugado con nosotros, ha jugado para Phil y ha trabajado bajo el mando de Phil durante un buen tiempo. Creemos que si decide aceptar el trabajo y ser el nuevo entrenador, nosotros definitivamente podemos mantener el mismo sistema que tenemos y hacer muchas de las mismas cosas".

Los cosas que han hecho los últimos cuatro años. No las que hicieron la semana pasada.

A Jackson le preguntaron antes del partido del domingo que si dejaría algunos consejos sobre las contrataciones que tendrían hacer para más adelante, si eran necesarias o si pensaba que los Lakers debían hacer un cambio drástico si perdían, como pasó, en las semifinales.

"Si es algo supuesto no quiero ni pensarlo", afirmó.

Luego de que la eliminación se diera – y con el desarrollo que, hubo con los Mavericks superando claramente a los Lakers, Jackson notó como "algunos jugadores parecían amilanados por la energía que había en los partidos", -- y le preguntaron nuevamente sobre un potencial cambio de nómina.

"Esa no es una decisión que yo deba tomar", dijo. "Es del Dr. Buss' y, junto con Mitch Kupchak, ellos la tomarán. Pero es una gran franquicia y ya todos sabemos que siempre regresan y saben como meterse en la pelea. Los Lakers van a sobrevivir y les irá bien".