Con la aparición de Miller, todo se le está dando a los Heat

MIAMI – Luego de siete meses, el equipo que los Heat imaginaron el verano pasado cuando armaron a este grupo finalmente salió a la superficie y quién pensaría que Dwyane Wade sería el último en unirse a la fiesta el martes.

Como resultado de esto, el desenlace de las finales de la Conferencia Este está cerca, más aún si los Heat siguen mejorando con Mike Miller lanzando como lo hizo el martes.

Fue un esfuerzo unificado, con Miller y Udonis Haslem, los Dos Pequeños que finalmente pueden unirse al Gran Trío y que hicieron que matemáticamente Miami fuera imposible de vencer en el cuarto partido frente a los Bulls.

Miller afirmó la puntería y marcó 12 puntos cruciales en el cuarto juego.
NBAE/Getty Images
Y estas son las razones:

Miller afirmó la puntería y marcó 12 puntos (y nueve rebotes, la cifra máxima del equipo), cinco más de los que había anotado en toda la postemporadahasta ahora, todos con disparos a larga distancia.

Haslem sumó nueve rebotes y elevó su nivel de esfuerzo y lucha por sí mismo al enfrentarse con Joakim Noah y Carlos Boozer.

Chris Bosh anotó 22 puntos y sigue siendo una peligrosa fuerza ofensiva para Miami en esta serie.

Wade tuvo una mala noche, fallando 11 de sus 16 lanzamientos, pero en el tiempo extra acertó el tiro más importante de la noche.

Finalmente, y siendo el factor más decisivo de todos, LeBron James está jugando mucho mejor que el MVP del 2011. Eso fue más evidente que nunca en el minuto final del tiempo regular, cuando LeBron pidió defender a Derrick Rose y procedió a borrarlo de la cancha.

"Traté de llevar la cancha toda mi intensidad", dijo James. "El MVP tiene mucha energía. Y uno debe tratar de mantenerlo el mayor tiempo posible fuera de la zona pintada. Haciendo lo que sea. Me encanta defender. Siento orgullo cuando me va bien en esa área".

Rose tuvo el balón en sus manos dos veces con el marcador igualado a 85 puntos y en amabas oportunidades enfrentó a LeBron en el uno-contra-uno. Y las dos veces Rose fue detenido, incapaz de superar a un jugador que mide 2,06 metros y pesa 132 kilos. Algo todavía peor para Rose y los Bulls fue que perdió el balón cuando lo estaba driblando y le pegó en su pie durante el tiempo extra, sellando una victoria de los Heat por 101-93 y la ventaja de 3-1 en la serie. Fue otra noche pobre lanzando para Rose, cuyas rodillas y físico pueden estar fatigadas por la carga de intentar ser el salvador de su equipo. Encestó apenas 8 de sus 27 disparos y, al igual que lo hizo en el tercer período del tercer partido, falló todos sus tiros en el tiempo extra.

"Esa es una de las marcas más duras que puedas tener en esta liga", dijo Erik Spoelstra, entrenador de los Heat, sobre la asignatura que le puso a LeBron.

Si hubieran esperado hasta este momento para dar el voto por el MVP, ¿cómo se verían los resultados ahora? (A Dirk Nowitzki también le encantaría saberlo). LeBron anotó 35 puntos, un par de ellos con una calvada que enloqueció al estadio, varios más mientras que derrumbaba a sus rivales como si fueran pines de plástico. Con Wade teniendo algunos problemas, por momentos parecía que LeBron estaba de regreso en Cleveland, pasando el balón a sus compañeros de equipo que no podían meter los disparos importantes. Al menos hasta que Miller encontró su toque y Miami finalmente descubrió lo buena que puede ser la vida cuando sus cinco jugadores en cancha están concentrados y bien físicamente

Si Haslem ayudó a subir el nivel del equipo y posiblemente cambió la serie a favor de Miami en el segundo partido, entonces Miller seguramente dejó a los Heat en un control total. Hasta el martes en la noche, él evitó recibir el balón, y cuando la recibía, evitaba lanzar. Allí estaba un jugador, quien alguna vez lideró la liga en porcentaje de triples, corriendo con miedo. Allí estaba un jugador, que fue fichado al final de la temporada pasada gracias a una fuerte recomendación de LeBron, quien estaba haciendo "cosas pequeñas" en vez de realizar lo que había motivado su llegada a Miami: acertar sus lanzamientos cuando estuviera libre.

La cirugía que le hicieron en la muñeca no ayudó y otra lesión, con su respectiva cirugía, posibilitó que Miller fuera aún más invisible. Pero Spoelstra puso a Miller por encima de un Wade en mala racha durante gran parte del último cuarto – ¿quién lo hubiera imaginado? –y Miller finalmente se hizo ver en grande.

Haslem se ha quitado el oxido que acumuló los últimos cinco meses tras una cirugía en el pie para luego encontrarse con la intensidad de la postemporada, algo muy duro de hacer porque no ha podido entrenar como sus demás compañeros hasta el momento.

"Hace seis semanas todo el cuerpo técnico estaba matizando mis expectativas (sobre Haslem), diciendo que probablemente no iba a regresar este año", afirmó Spoelstra. "Pero UD fue tan perseverante que siguió trabajando. Son esas las cosas intangibles que él hace y el corazón que tiene.

"Mike había tenido muchos problemas hasta ahora y, general, este ha sido un año muy frustrante para él. Y ahora pudo contribuir. Esas son las cosas que habíamos pensado que podían ocurrir esta temporada. Y ahora, cuando más importa, ambos han podido ayudar".

Miami es un equipo que sigue mejorando, algo muy extraño a finales de mayo. Hay una sensación de que la carga ofensiva ahora será repartida en alguien más que el Gran Trío, además, que ha llegado la ayuda en la zona pintada y que los Heat aún no han encontrado su máximo potencial. Eso no solamente es intimidante para los Bulls y sus posibilidades de ganar tres juegos seguidos, sino para quien sea que aparezca en el Oeste si Miami logra avanzar.

Y eso que todavía no hemos mencionado la verdadera fuerza de los Heat en esta postemporada.

"La defensa es la razón por la que estamos acá", destacó Bosh, "y la defensa es la razón por la que ganamos partidos".

Ahora todos se le está dando a Miami y, comprensiblemente, todo se le está complicando a los Bulls.