Como dice Doc, no entierren a los Celtics todavía

La próxima vez que el entrenador de los Celtics Doc Rivers tenga que decir algo acerca de su equipo y afirme que la determinación de los equipos campeones siempre aparece cuando las cosas parecen sombrías, yo me voy a callar y me dedicaré a escuchar. A todos nos convendría hacer lo mismo.

Él nos advirtió cuando Rajon Rondo se lesionó con una rotura de ligamentos cruzados que la temporada de los Boston Celtics no había llegado a su fin por la pérdida de su estelar guardia armador el pasado 27 de enero.

Están fueron sus palabras exactas: “Ustedes pueden escribir el obituario; Yo no. Pueden hacerlo, pero yo no. Ganamos esta noche y esa es la manera en la que debemos ver las cosas, vamos a seguir peleando. En mi opinión, vamos a ninguna parte”.

Salimos a dar conclusiones absurdas y asumimos que la era del Gran Trío más Rondo había terminado oficialmente. Pero los Celtics han hecho justamente lo que Rivers dijo que harían. Siete victorias consecutivas, incluyendo triunfos sobre los Miami Heat, Los Ángeles Clippers, Los Ángeles Lakers y el más reciente contra los Denver Nuggets, que venían de ganar nueve juegos en fila, en un dramático encuentro que se definió en tres tiempos extra.

Los restantes miembros de Gran Trío— Paul Pierce y Kevin Garnett — siguen siendo los grandes guerreros que siempre han sido, pero han vuelto al nivel del 2008 en los últimos siete encuentros.

Pierce estuvo magnífico ayer, matando a los Nuggets con grandes disparos, rebotes vitales y asistencias precisas. La actuación de Pierce con 27 puntos, 14 rebotes y 14 asistencias nos hizo recordar los días del legendario Larry en Boston, como un terreno sagrado, ya que es tradición de los Celtics. Garnett fue devastador, terminando con 20 puntos y 18 rebotes.

Pero, ¿y el resto del reparto? Jason Terry volvió a la vida, terminando con su mejor marca de la temporada con 26 puntos saliendo desde el banquillo, lo cual nos recordó a todos el papel crucial que jugó en el campeonato de los Mavericks de Dallas hace dos temporadas. Y Jeff Green hizo su rutina de grandes tiros contra los Nuggets, contribuyendo con 17 puntos y tres grandes tapones.

Rivers, claro, se negó a tomar algún crédito por lo que ha pasado en los últimos siete partidos, incluyendo el triunfo heroico de Pierce y el resto del grupo.

“Bueno, eso es lo que hacen los grandes jugadores. Me encantaría decirte que tuve algo que ver con eso”, dijo Rivers. “Yo estaba sentado y pedía como si fuera un aficionado más, ‘Por favor, Señor, que Paul meta este tiro’“.

Pero él no ha hablado del poder de sus palabras y de su presencia en el vestuario de los Celtics. Con todo y lo grandiosos que han sido como líderes Garnett y Pierce en el vestuario desde que juegan juntos, este equipo siempre ha marchado al ritmo de Rivers. Él fue quien mostró más confianza en Rondo cuando aún buscaba convertirse en el armador de elite que es ahora. Él también fue quien supo cuando darle un papel más grande a Avery Bradley en un grupo lleno de veteranos. Él fue quien le dejó en claro a Courtney Lee que confiaba en él y que le dejaría las responsabilidades de facilitador en ausencia Rondo.

Rivers está haciendo lo que únicamente los mejores pueden hacer: se está burlando de la sabiduría convencional y demostrando que la edad es solamente un número para los experimentados gurreros y los advenedizos jóvenes en lo que a los Celtics se refiere. Su creencia en este equipo, en cada hombre de esa nómina, ha allanado el camino para que los Celtics no sólo mantengan su temporada con vida en medio de lo que debería haber sido una noticia devastadora, sino para que sigan siendo uno de los pocos equipos (junto con Indiana y quizás Chicago, dependiendo de cómo vuelva Derrick Rose de su lesión de rodilla) capaces de complicar el camino de los Heat en los playoffs de la Conferencia Este.

Los New York Knicks y los and Brooklyn Nets también deben estar preocupados, pues los Celtics tienen todos los ingredientes para armar un asalto en la tabla de posiciones de la División del Atlántico después del Partido de las Estrellas.

Las oportunidades siguen encima de la mesa para los Celtics debido al gran momento que han creado en los últimos siete partidos.

Como ya es costumbre, Rivers tenía razón.

No debimos haber escrito el obituario cuando se lesionó Rondo.

Él no lo hizo.

¡Y los Celtics están prosperando debido a eso!