Boston cerró jugando bien y espera el inicio de la segunda ronda

Los New York Knicks no han ganado un partido de la postemporada desde el 2001 y los Boston Celtics no habían barrido una serie en los playoffs desde 1992. Entonces alguna de las dos cosas iba a suceder cuando ambos se enfrentaron en el cuarto partido de la serie de primera ronda en el Madison Square Garden.

Con varios jugadores de los Knicks golpeados y con los Celtics jugando mejor en cada partido, la racha de New York seguirá viva por al meno un año más. Entre tanto, Boston ya espera en las semifinales de conferencia por los Miami Heat o los Philadelphia 76ers, gracias a su victoria 101-89 que completó la barrida de 4-0 en la serie.

Los Celtics explotaron ofensivamente en el tercer partido y fueron cruciales en el tercer período del cuarto juego.
NBAE/Getty Images
Cuando inicio esa serie, era toda una rivalidad, con seis jugadores que estuvieron en el Partido de las Estrellas y con la batalla entre una gran ofensiva y una gran defensiva. Pero con el paso de cada juego, todo se fue volteando a favor de los Celtics y se demostró la habilidad de estos para ponerse en forma para encarar el resto de los playoffs y de lo que puede ser una serie épica con los Heat, quienes aún tienen que resolver algunos negocios tras perder el cuarto choque de su serie el domingo en Philadelphia.

Simplemente, los Celtics fueron un mejor conjunto en la serie ante New York. Si ellos seguían jugando de esa forma, ellos iban a avanzar – sin importar que tan saludables estuvieran los Knicks.

Hubo momentos de mucho susto para los Celtics en los dos primeros encuentros y otro por una gran racha de los Knicks al final del cuarto partido. Pero en gran parte, los campeones defensores de la Conferencia Este mantuvieron bajo control a los Knicks, permitiendo que New York solamente anotara más de 24 puntos en un cuarto durante una sola ocasión por partido.

Ofensivamente, los Celtics fueron poco constantes, como lo fueron los últimos dos meses de la temporada regular. Pero explotaron en el tercer partido y fueron cruciales en el tercer período del cuarto juego. Eso debe considerarse como un progreso.

"Lo que vieron es algo de lo que nos sucedía por momentos durante la temporada", dijo tras el partido Doc Rivers, el entrenador de los Celtics. "Estábamos jugando bien... estábamos jugando bien y luego nos perdemos por un rato. Afortunadamente pudimos regresar a nuestro buen nivel".

No fueron cuatro partidos perfectos, eso es seguro. Pero tras la serie contra New York, los Celtics dieron un paso adelante en su búsqueda por su banderín número 18.

En lo que estuvieron más fuertes los Celtics fue en la ejecución al final de los partidos. Finalizaron el primer choque con una racha de 9-3. Terminaron el segundo con una racha de 8-2. Y cuando los Knicks se acercaron a los Celtics en el cuarto final del último encuentro, Rajon Rondo orquestó un tramo de cinco cestas en seis posesiones para quedarse con el triunfo.

Rondo es, quizás, el jugador más importante de los Celtics, especialmente por la forma en la que los equipos rivales tratan de defenderlo. Y al parecer se ha despertado del bajón que sufrió al final de la temporada, jugando más agresivo y promediando 19,0 puntos, 7,3 rebotes y 12,0 asistencias en la serie contra New York.

"Cuando él juega con esta clase de energía, nosotros somas casi imparables", afirmó Paul Pierce. "Tiene mucho peso sobre sus hombros, pero sabemos que él es capaz de sobrevivir con eso. Ni yo ni Ray [Allen] lanzamos particularmente bien en el cuarto partido. Pero ustedes vieron a Rondo tomando rebotes, anotando y dando asistencias. Eso muestra lo importante que es él para nuestro equipo".

Con Rondo jugando bien, la gran preocupación de Rivers era su banca de suplentes. Y finalmente obtuvo una buena actuación de ellos en el choque final ante los Knicks. Ellos ampliaron la ventaja de los Celtics en la primera mitad en vez de dejarla escapar, con Glen Davis anotando 14 puntos y encestando 6 de sus 8 tiros de campo.

Para los Knicks y sus seguidores, esta serie duró tres años para concretarse. No obstante, la primera temporada de la reconstrucción de New York en la NBA tuvo un final frustrante, con Chauncey Billups y Amar'e Stoudemire lesionados tras los dos primeros choques de esta serie. Pero al final, el Garden fue una vez un lugar en el que los seguidores estaban orgullosos de su equipo.

Los Knicks tienen todavía mucho trabajo por hacer si quieren luchar por el título. No necesitan adherir otra estrella, pero sí deben mejorar mucho defensivamente. Si esto implica un cambio de cuerpo técnico o de nómina, New York debe mejorar en esa área o de lo contrario no llegarán más lejos de lo que lo hicieron esta temporada.

La buena noticia es que tiene jugadores más talentosos que la mayoría de equipos en la liga. Y es solamente cuestión de construir química y sumar las piezas necesarias alrededor de Anthony y Stoudemire.

"El cielo es el límite", dijo Anthony acerca de su relación en la cancha con Stoudemire. "Haremos que funcione".

El momento para eso será el próximo otoño. Ahora mismo, los Celtics deben trabajar para enfrentar a Miami o Philadelphia. Eso requerirá mayor constancia de la que mostraron ante los Knicks.

"No jugamos bien en los cuatro partidos", dijo Rivers. "Pero sí lo hicimos en el tercer y cuarto partido (ante New York). Nos dimos cuenta de lo que necesitábamos hacer defensiva y ofensivamente y mantuvimos el plan de juego que teníamos".

Sabiendo lo poco constantes que han sido los Celtics esta temporada, Rivers todavía no puede decir qué tan bueno es su equipo. Pero tampoco puede estar triste por la forma en la se desarrolló la serie frente a New York.

"Hicimos unas cosas que nos estaban volviendo locos", señaló, "pero al final del día, ellos mostraron que saben jugar juntos. Confían en sus demás compañeros de equipo y, como entrenador, uno no puede pedir más que eso".