Bien y Mal: 28 segundos llenos de fallas

Cinco puntos y 28 segundos. Eso era todo lo que se interponía entre los San Antonio Spurs y un impresionante quinto campeonato.

Cinco puntos y 28 segundos para noquear a LeBron James, el héroe convertido en villano, convertido en héroe una vez más, y el Heat de Miami en su cancha.

Cinco puntos y 28 segundos para el paso a la inmortalidad de Tim Duncan , quien había realizado un magistral Juego 6.

Cinco puntos y 28 segundos que seguramente los Spurs no podrán olvidar.

San Antonio ganaba 94-89 cuando faltaban 28.2 segundos en el reloj, resultado que podría haber sido una ventaja de seis puntos si Manu Ginóbili no hubiera fallado sus dos últimos tiros libres. Desde allí, los Spurs se derrumbaron. Kawhi Leonard falló un tiro libre con 19,4 segundos por jugarse, error que podría haber sido el factor decisivo. El imperturbable entrenador Gregg Popovich reflexionará sobre algunas cuestionables jugadas estratégicas en esa crisis, como por ejemplo no haber tenido a Duncan en dos posesiones de Miami. Y dos veces, el Heat tomó ventaja de rebotes ofensivos que terminaron en triples, el primero de James para cortar el déficit a 94-92 con 20,1 segundos por jugar y luego otro de Ray Allen con 5,2 segundos para forzar el tiempo extra.

Cinco puntos y 28 segundos que hubieran podido definir las Finales de la NBA 2013.

Un vistazo a lo que se hizo bien y qué salió mal:

Bien: Con sus críticos al acecho, y en este caso con razón, James sacó lo mejor de su juego cuando su equipo la vida de su equipo colgaba de un hilo. Después de los tres primeros cuartos del partido, James sumaba tres goles de campo y dos pérdidas de balón. Había fallado nueve tiros y los Heat perdían 75-65, a sólo 12 minutos de la eliminación. Entonces James realizó un fenomenal último cuarto, con 16 puntos y un enorme tapón de Duncan en el mismo aro. Sin embargo, también tuvo tres pérdidas de balón, dos en posesiones consecutivas en un lapso de 12 segundos con menos de 40 segundos por jugar. Los Spurs ganaban por cinco, pero James, ahora sin diadema, clavó un triple crucial con 20,1 segundos para el final. Finalmente terminaría con su segundo triple-doble de la final.

Mal: ¿Popovich fue el responsable de que James y los Heat prendieran su fuego al inicio del tercer cuarto? Como visitantes, con 10 puntos de ventaja y a 12 minutos de lograr el título, Popovich optó por iniciar el último cuarto con Parker y Duncan en el banco y con un grupo compuesta por cinco hombres luchadores y con jugadores que tenían problemas en la ofensiva: Gary Neal, Danny Green, Manu Ginóbili, Boris Diaw y Tiago Splitter . Noventa y cuatro segundos más tarde, los Spurs ganaban 77-73 y Miami se había venido con todas su fuerzas. Popovich rápidamente sacó a Leonard de la banca y a luego Duncan cuando restaban 9 minutos y 23 segundos por jugar. Parker estuvo sentado hasta que faltaban 7 minutos y 35 segundos y con San Antonio aferrándose a una ventaja de 82-79. Con la oportunidad de enterrar a los Heat, Popovich decidió dar descanso a sus dos grandes armas, un movimiento donde le salió el tiro por la culata.

Bien:Antes del Juego 6, Chris Bosh dijo que Green, el gran tirador de los Spurs, no encontraría mucho espacio abierto para lanzar tiros de tres puntos, distancia desde la cual había convertido 25 de su 38 disparos en los primeros cinco partidos. Cuando Green acertó un triple casi sin marca en el segundo cuarto, había un montón de francotiradores burlándose de Bosh en el universo de Twitter. Él saldría con la última risa pues Green no tuvo otra cesta desde allí, pues finalizó metiendo apenas 1 de su 5 tiros desde allí y 1 de sus 7 tiros en general. Mientras tanto, Bosh sumó 11 rebotes, incluyendo uno ofensivo enorme en los últimos segundos del tiempo regular, el cual derivó en el triple de Allen que empató el choque. Bosh también bloqueó un tiro de Parker con 32,3 segundos por jugarse en el tiempo extra y luego golpeó un desesperado disparo de Green en la esquina justo antes de finalizar el encuentro.

Mal: La zona de guardias y escoltas de los Spurs no cumplió en este juego. Parker, Ginóbili, Neal y Green se combinaron para acertar apenas 11 de sus 42 disparos desde el campo (26,2 por ciento) y 4 de sus 14 triples (28,6 por ciento), además de sumar 10 pérdidas de balón, ocho de los cuales fueron cometidos por Ginóbili. Cada uno metió apenas un triple y los cinco en triples de los Spurs fueron su menor cantidad de aciertos de tres puntos en la serie. En el otro extremo, el base de Miami Mario Chalmers mató a Parker y a cualquier otra hombre que lo custodiara con 20 puntos. Él tenía 14 puntos en la primera mitad, un punto más de los que había conseguido Chalmers en los tres partidos anteriores juntos.

Bien: El guardia lanzador de Miami guardia Mike Miller, quien registró sus primeros goles de campo de la serie como titular desde que fue insertado en la nómina inicialista para el Juego 4, justo después de haber acertado 9 de sus 10 intentos de tres puntos en los primeros tres juegos. Miller apenas pudo realizar un disparo como titular, el cual falló, en los Juegos 4 y 5. En el Juego 6, conectó su primer intento de 3 puntos en el primer cuarto y terminó acertando sus dos disparos de esa distancia, terminando con ocho puntos, siete rebotes y dos asistencias. Su mayor contribución fue su único rebote ofensivo del partido con 22,9 segundos por jugar en el tiempo regular. Superó a un par de jugadores de los Spurts y tomó un tiro fallido de James, a quien le volvió a pasar el balón en el ala para que clavara un triple que acortó la distancia de los Spurs a 94-92.

Mal: Manu, Manu, Manu. Después de su sensación de bienestar, luego de sumar 24 puntos y 10 asistencias en el Juego 5, Ginóbili volvió a sus caminos mayormente torpes en esta serie, destacando sus ocho pérdidas de balón , incluyendo dos pifias críticas en el tiempo extra. Estuvo horrible en la parte ofensiva con sólo nueve puntos y apenas cinco disparos al aro. Pensó que lo habían tomado del brazo cuando tenía el balón en los últimos segundos. Ninguna falta fue pitada y él pudo haber sido penalizado por doblar. El balón apareció libre y en los brazos de Allen, quien recibió la falta y metió los dos tiros libres para que los Heat tomaran ventaja de 103-100 con 1,9 segundos por jugarse.

Bien: Allen y los Heat cambiaron papeles con los Spurs en los tiros de tres puntos, acertando 11 de sus 19 disparos, mientras que los Spurs metieron solamente 5 de sus 18 intentos. Allen, líder de todos los tiempos de la liga en aciertos de tres puntos, se ha visto ensombrecido por Green en la serie. En el Juego 5, Green rompió el récord de mayor número de triples en las Finales de Allen. Para no quedarse atrás, Allen acertó el triple del empate con 5,2 segundos para el final del juego y salvó a los Heat de la derrota.

Mal: Después de un triple de Parker, de una buena del y luego de que Ginóbili encestara uno de sus dos tiros libres para tomar una ventaja de 94-89 con 28,2 segundos por jugarse, los (in) fieles seguidores de los Heat comenzaron a irse del estadio. Eso quizás para un partido en enero contra los Bobcats, ¿pero marcharse antes de tiempo en el Juego 6 de las Finales de la NBA? No importa qué tan grave sea la situación, esto no debe ocurrir. En palabras de Charles Barkley , “Terrrrrible!”.