El verdadero final de una era

Opinión

Aún recuerdo como si fuera ayer, aquellas series finales de la NBA que enfrentaron a los UTAH JAZZ con los entonces invencibles CHICAGO BULLS del mítico Michael Jordan.

Karl Malone
Karl Malone
Kent Horner/NBAE/Getty Images
Desde años antes había crecido en mí una inmensa admiración por esa combinación de juego atlético y cerebral que encumbro a su majestad aérea al trono de Rey, casi Dios universal del Baloncesto.

Sin embargo viendo en el televisor aquellas finales, de corazón deseaba que los UTAH JAZZ lograran el milagro de vencer a los todo poderosos BULLS, y lo deseaba especialmente por tres personas John Stockton, Karl Malone y Jerry Sloane.

Ellos tres durante varios años habían representado la disciplina y el auténtico trabajo de equipo, Stockton y Malone en el tablado, habían batallado durante años en la Liga hasta alcanzar el reconocimiento como el mejor dúo Base-Ala Pívot en el baloncesto, ejecutando a un nivel casi artístico, el tradicional movimiento de pared y desmarque (Pick and Roll), una y otra vez sin que los rivales que lo habían visto miles de veces, pudiesen detener el esperado desenlace ya fuese con un tiro corto del cartero, un ataque a canasta o una magistral penetración por la línea de Stockton.

El retiro de Stockton (tal vez el más legítimo armador de juego del baloncesto Americano) nos dejó un mensaje de lealtad, a la afición, a la ciudad, a los colores de una camiseta que trasciende al propietario del equipo o al contrato.

Karl Malone siguió una temporada más, vistiendo una camisa dorada con la cual no terminaba de encajar, mostrando sin embargo su grandeza profesional aceptando un rol secundario, que se me antojaba injusto para el mejor y más auténtico Alero de Poder del Baloncesto, hoy al conocerse la decisión de Karl Malone de retirarse el Baloncesto profesional como jugador activo, se cierra un ciclo en la memoria de los aficionados al Baloncesto de la NBA, el ciclo de uno de los más formidables dúos en la historia de la Liga, una pareja que por muchos anos sostuvo el desempeño de un equipo a pesar de las múltiples ofertas que pudieron haberlos enviado por caminos diferentes.

Stockton y Malone se han retirado sin alcanzar un merecidísimo anillo, tal vez Jerry Sloane tampoco lo alcance, pero hoy viendo en retrospectiva sus carreras me doy cuenta que un anillo no los hubiese hecho más grandes o más exitosos, pues en la tabla, noche a noche se batieron con lo mejores y allí con sudor y sapiencia alcanzaron en el corazón de los aficionados, los tres títulos más valiosos que se pueden obtener en cualquier deporte: el reconocimiento, la admiración y el respeto.

Stockton, Malone y Sloane, son y serán siempre

*Victor Hugo Garcia ha escrito sobre Basketball Internacional por más de 10 años para diferentes publicaciones y páginas de Internet en América Latina y Europa. En países de Sur América y el Caribe trabaja como Scout para diferentes Universidades de Estados Unidos.