El primer partido de la NBA

Toronto fue la sede del primer partido de la liga el primero de noviembre de 1946, cuando los Huskies recibieron a los New York Knickerbockers en el Maple Leaf Gardens. El partido fue visto por 7.090 espectadores, una buena cantidad de espectadores considerando que la mayoría de los jóvenes en Canadá crecieron jugando jockey y el baloncesto era un deporte poco conocido en la época.


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Olvidemos por un momento el partido que los Knicks ganaron esa noche 68-66, muy alejado de los actuales juegos de la NBA llenos de grandes saltos y mucha agilidad. El partido fue jugado en una época de marcadores bajos y en la que el espectáculo profesional estaba recién naciendo. Los jugadores no realizaban jugadas espectaculares y no habían mates. Es más, los jugadores no podían saltar muy buen. No había un reloj que marcaba los 24 segundos, los equipos tenían tiempo ilimitado para lanzar y muy pocos desafiaban los consejos de los entrenadores que cortaban la inventiva de los jugadores.

El grupo de dueños que se reunieron el 6 de junio en el Hotel Commodore de Nueva York para hablar sobre la liga, que bautizaron Basketball Association of America, nunca imaginaron lo que hoy es la NBA. Este grupo estaba conformado básicamente por integrantes del Arena Association of America, los encargados de controlar las arenas en las principales ciudades de Estados Unidos. Su experiencia básicamente era con el hockey, espectáculos sobre hielo, circos y rodeos. La única excepción era el trabajo de Ned Irish con el Madison Square Garden de Nueva York, que había popularizado los duelos universitarios en las décadas de los treinta y cuarenta por lo que el baloncesto ya tenía una gran base de aficionados en ‘La Gran Manzana’.

Pero el grupo entendía que recién finalizaba la Segunda Guerra Mundial y con los tiempos pacíficos llegaba la época en que muchos dólares esperaban para ser gastados en productos y entretenimiento. También sintieron que podrían aprovechar la pasión naciente por el baloncesto luego de ver el éxito que tenían los torneos universitarios en el Madison Square Garden y en ciudades como Philadelphia y Buffalo. Así que las estrellas colegiales podrían transformarse en profesionales y mantener su éxito.

De esta manera ese jueves de junio, 11 franquicias se unieron para competir en dos divisiones. La del Este conformada por Boston Celtics, Philadelphia Warriors, Providence Steamrollers, Washington Capitols, Nueva York y Toronto. Por el Oeste estaban Pittsburgh Ironmen, Chicago Stags, Detroit Falcons, St. Louis Bombers y Cleveland Rebels.

Cada equipo pagó 10.000 dólares por la franquicia y el dinero se destinó para los gastos operativos de la liga, que incluían el salario de Maurice Podoloff, que llevaría su experiencia en el manejo del hockey al baloncesto. Podoloff, un abogado natal de New Haven (Connecticut), dirigió la American Hockey League y se convirtió en el primer Presidente de la naciente Basketball Association of America, que tres temporadas más tarde se convirtió en la National Basketball League, con sede en el Medio Oeste.

Con tan sólo cinco meses para el inicio de la temporada inaugural, planeada para el primero de noviembre, las reglas de juego y logística del juego se adaptaron lo más cerca posible del exitoso baloncesto colegial. Sin embargo, en vez de jugar 40 minutos divididos en dos mitades, los juegos de la BAA serían ocho minutos más largos y disputados en cuatro cuartos de 12 minutos para tener la opción de brindar espectáculo a los asistentes y futuros compradores de entradas. Además, la defensa en zona no fue permitida en la primera temporada, a diferencia del juego universitario que provocaban con este sistema que el ritmo del partido fuera más lento.

Al comienzo fue difícil la conformación de los 11 planteles. Los Providence Steamrollers salieron a la búsqueda de ex jugadores de Rhode Island College, mientras que Pittsburg reclutó jugadores de lugares remotos que incluso llegaron a las 100 millas alrededor de la Ciudad de Acero. Los integrantes de los Knicks eran primordialmente de las universidades de Nueva York. Incluso, Neil Cohalan, el primer entrenador de los Knicks, fue llamado a dirigir profesionalmente luego de brillar al frente del Manhattan College. En Toronto, todos los jugadores eran americanos, con excepción de Hank Biassati, el único integrante originario de Canadá. Los salarios eran modestos y tenían un promedio de 5000 dólares por temporada. Como resultado de esto, la mayoría de jugadores tenía trabajos durante la pausa de la liga para recibir dinero extra.

Comparado con la actualidad, los primeros campos de entrenamiento fueron muy primitivos, sin planificación y con una programación que sólo se conocía en las mañanas. Los Warriors, en cambio, planearon varios encuentros con equipos del área de Philadelphia y reunieron muchos curiosos que querían ver los duelos contra jugadores de la BAA.

El lujo fue para los Knicks, que practicaban en las canchas exteriores del Nevele Country Club, un hotel de primera categoría ubicado en Elenville, Nueva York.

“Las primera dos semanas estuvimos solos en Nevele”, recordaba Sonny Hertzberg, el primer capitán de los Knicks. “Las comidas eran muy buenas pero el entrenador no estaba conforme con nuestro rendimiento. Hicimos buen trabajo físico, estábamos en buena condición pero Cohalan pensaba que no progresábamos”.

“Mirando al pasado aún me sorprendo de cómo fue nuestro primer campo de entrenamiento y de cómo llegué a los Knicks. Yo quería jugar en Nueva York, era una nueva liga, era un juego veloz y no pensaba que fuera a ser un trabajo de tiempo completo”.

Cuando los Knicks se preparaban para su juego inaugural, el baloncesto universitario reinaba en Nueva York, con equipos como CCNY, LIU y NYU. Pero no fue hasta que los Knicks enfrentaron en duelos amistosos a los equipos universitarios y gracias a sus victorias lograron capturar la atención de la prensa local y comenzaron a ganar respeto antes de viajar de Nueva York a Toronto en tren aquel 31 de octubre.

Sólo hay que imaginar la escena de aquella noche de frío invierno cuando los Knicks tuvieron que pasar los controles de inmigración y aduanas en la frontera canadiense. La historia cuenta que los inspectores preguntaron a los entrenadores de los Knicks, Ozzie Schectman, Ralph Kaplowitz, Hertzberg, Nat Militzok y Tommy Byrnes, “¿Quiénes son ustedes?”

“Somos los New York Knicks”, respondió Conahan en representación del equipo.

Por la reacción de los inspectores era evidente, pues nunca habían oído acerca de los Knicks e incluso nada sobre baloncesto profesional. Ante la sorpresa los inspectores agregaron: “Nosotros sabemos algo de los New York Rangers, ¿ustedes están relacionados?”

Cohalan contestó: “Ellos juegan hockey, nosotros baloncesto”.

Antes de terminar la inspección uno de los agentes afirmó: “No creo que encuentren mucha gente acá que entienda su juego o que tenga interés por él”.

Ni ellos, ni los jugadores se imaginaron que años después la NBA se transformaría en una industria multimillonaria, con 30 franquicias, incluyendo dos en Canadá, contando a los Huskies que jugaron por una sola temporada.

En el Maple Leaf se disputaría el juego y desde un comienzo fue difícil promoción en Toronto, más aún cuando sólo había un jugador canadiense en acción. Se publicó un aviso a tres columnas en un diario local con una fotografía gigante de George Nostrand, el jugador más alto de Toronto con la frase: “¿Puedes superar esto? Cualquier aficionado más alto que Nostrand tiene garantizada su entrada para el partido inaugural. Las entradas tenían un costo entre 75 centavos y 2.50 dólares.

“Fue muy interesante el jugar frente a los canadienses”, afirmó Hertzberg. “Los aficionados no comprendían el juego al comienzo. Para ellos un Jump Ball (Salto) era como una falta en el hockey. Pero con el paso de las jugadas comenzaron a entenderlo”.

Schectman, que inició su carrera en LIU, anotó la primera canasta del partido y fue el responsable de que los Knicks tomaran la ventaja en el marcador de 6-0. Nueva York lideró 16-12 en el primer cuarto y tomó una ventaja 33-18 al comienzo del segundo período, antes de que Ed Sadowski, el entrenador-jugador de Toronto, liderara a sus compañeros y logró acercar a su equipo 37-29 en la primera mitad. Pero Sadowski cometió su quinta falta personal cuando transcurrían tres minutos de la segunda mitad, al igual que en el baloncesto colegial, tuvo que abandonar el partido. El límite de faltas en la NBA no fue incrementado años después.

Nostrand reemplazó a Sadowski y llevó a los Huskies a liderar el marcador por primera vez 44-43, luego aumentaron 48-44 al finalizar el tercer período. El cuarto final fue muy disputado, pero gracias a una canasta de Dick Murphy y un tiro libre de Tommy Byrnes, en los dos minutos finales del encuentro, los Knicks se llevaron el triunfo 68-66 con dos puntos de ventaja. Sadowski fue el máximo anotador de Toronto mientras que Leo Gottlieb hizo lo propio en Nueva York.

Durante esa primera temporada regular, los Washington Capitols, dirigidos por Red Auerbach, se llevaron el título de la División del Este, finalizando con un récord de 49 triunfos contra 11 derrotas, con 14 victorias más que Philadelphia y 10 más que Chicago, el líder del Oeste. Sin embargo, los Warriors, cuyo propietario y técnico era Eddie Gottlieb, ganó el primer campeonato tras derrotar a Chicago 4-1 en una serie a siete juegos.

Joe Flux de Philadelphia fue el primer máximo anotador de la liga con un promedio de 23.2 puntos, superando en un gran duelo a Bob Feerick que finalizó con 16.9. Feerick, sin embargo, fue el lanzador más efectivo con un porcentaje de .401 desde el campo, muy lejano al registro de .576 que tuvo Cedric Ceballos en la temporada 1992-93.