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Los 20 mejores momentos de la temporada 1990-1991

Top 20 moments of the 1990-91 season

Por Sam Smith

20. Hodgy se calienta

Craig Hodges

El francotirador suplente, Craig Hodges, encesta 19 tiros de tres puntos consecutivos en el concurso de triples durante el Fin de Semana del All Star para ganar por segundo año consecutivo la prueba. Hodges derrotó a los mejores tiradores de la liga: Glen Rice, Hersey Hawkins, Danny Ainge, Dennis Scott y Terry Porter.

19. Bulls en estampida

Tras una temporada de adaptación a la ‘ofensiva del triángulo’, los Bulls comenzaron a anotar y dar rienda suelta a su defensa, apodada ‘doberman’, que tantas canastas en transición les proporcionó. Los Bulls consiguieron un promedio de 110 puntos por partido, el máximo desde la campaña 1971-72 y una marca no igualada en ninguna de sus temporadas de campeonato. El 4 de diciembre, en casa, establecieron un récord de franquicia anotando, en tiempo regular, 155 puntos en una victoria sobre Phoenix, su segundo partido de al menos 150 puntos de sus últimos cinco. En ese tramo, promediaron 133, ganando los cinco; y el entrenador de los Suns, Cotton Fitzsimmons, dijo sentirse satisfecho porque los Bulls tuvieron que esperar a la segunda mitad para destrozar a su equipo, a diferencia de la mayoría de rivales anteriores. Ese tramo de cinco partidos contó con los cinco encuentros de máxima anotación en la historia de la franquicia. Diez días más tarde, los Bulls consiguieron otro récord de la franquicia, al limitar a los Cavs a sólo cinco puntos en el primer cuarto.

18. No meterse con LeRoy

Los Bulls se habían enfrentado a Seattle y a su temerario novato, Gary Payton, en la pretemporada; y Payton, más tarde apodado ‘el guante’ por su defensa a ras de piel, se había jactado en los medios de comunicación de que podía defender a cualquiera. Jordan había mantenido una copia del artículo y sus comentarios para cuando los Bulls jugaran en Seattle con motivo de su anual ‘gira del circo’ de noviembre. Las primeras dos veces que Payton tocó la pelota, Jordan se la robó y anotó. La tercera, Jordan forzó otra pérdida que resultó en una canasta de los Bulls. El entrenador, KC Jones, sacó al novato del partido. Los Bulls acabarían ganando por 21.

17. La marca de Babe Ruth

Los Bulls consiguieron su victoria número 60 en Charlotte en el penúltimo partido de la temporada. Fue la primera vez en la historia de los Bulls que llegaban a 60 victorias, una marca de grandeza. Pasarían a ganar por lo menos 60 en cuatro de las siete siguientes temporadas. Fue una campaña dominante en muchos aspectos, y que comenzó 0-3. Los Bulls lideraron la Liga en triunfos amplios y margen de victoria y fueron el mejor equipo tirador en la historia de la franquicia. Jordan se estaba preparando para los Playoffs, y anotó 41 contra Charlotte, su cuarto partido de al menos 40 puntos de los últimos siete.

16. El cambio de Scottie sobre Magic

A Phil Jackson siempre le gusta guardarse algo para una serie de Playoffs y optó por darle a Scottie Pippen, con sus largos brazos, una oportunidad de defender a Magic Johnson. Johnson se había vuelto prácticamente imposible de defender como base, porque era más alto que cualquier base y más rápido que cualquier alero. Pero los largos brazos y la rapidez de Pippen nivelaron el duelo con Johnson. Jackson a menudo a pondría a Jordan o Pippen sobre el base rival en los Playoffs; el playmaker del equipo, como Mark Price, Kevin Johnson o Mark Jackson. Pero nadie pensaba que se podría controlar a Johnson. Jackson, sin embargo, remarcó como un envejecido Johnson, que insospechadamente pronto dejaría el baloncesto al contraer el virus VIH, se agotaba en las Finales de Conferencia contra Portland. Jackson no pudo usar la estrategia en el primer partido, al sufrir Pippen problemas con las faltas personales. Pero la puso en juego en el segundo partido y, durante toda la serie, Pippen trabajó extra duro sobre Johnson, obligándole a dar la espalda al subir la bola hasta media cancha, ralentizando las posesiones ofensivas de los Lakers. Pasaría a ser un sutil pero decisivo ajuste en la victoria en cinco choques.

15. Pippen pone la otra mejilla

Como insulto final de los Pistons, Dennis Rodman empujó a Pippen hacia las gradas en el segundo periodo del cuarto partido, cuando los Bulls empezaban a distanciarse. Pippen sufrió una herida grave que necesitó de seis puntos de sutura. Pero no habría más represalia que los tiros libres. Tras dejar partidos decisivos contra los Pistons con una migraña y un golpe de Bill Laimbeer, Pippen mantuvo la compostura y respondió a lo grande. Pippen totalizó 23 puntos y 10 rebotes mientras los Bulls cerraron la era de los Pistons con una paliza de 21 puntos; y los Pistons, demostrando las artes antideportivas denunciadas por Jordan.

14. La venganza

Fue entre el tercer y cuarto partido de las Finales de Conferencia, con los Bulls delante 3-0, y el puñal bien profundo en el corazón de los Pistons. Habían sido tres años de humillaciones y frustraciones para los Bulls, con tres eliminaciones en Playoffs a manos de los Pistons, marcadas por la áspera defensa (considerada sucia por los Bulls) de los ‘Bad Boys’ de Detroit. En declaraciones a los medios de comunicación ante el inevitable barrido en el cuarto partido, Jordan etiquetó a los Pistons como sucios, antideportivos y malos para el baloncesto. Dijo que los Celtics, en cambio, habían sido dignos campeones. Salió en todos los titulares de la prensa de Detroit al día siguiente, antes del cuarto partido, y fue lo que llevó a salida de pista de los Pistons antes de que terminara el último choque.

13. El tapón

Fue probablemente la jugada de las Finales de Conferencia, la versión defensiva de la bandeja a mano de cambiada de Jordan, pero más significativa. Los Pistons estaban luchando desesperadamente para mantenerse vivos en el tercer partido, tras perder los dos primeros en Chicago. Después de mandar por 16 en el tercer cuarto, los Bulls se mantenían cinco arriba con dos minutos y medio por jugar, cuando Mark Aguirre le robó el balón a Pippen y lo avanzó hacia a un Vinnie Johnson lanzado. Jordan despegó a su caza y fue ganándole distancia a Johnson, quien se percató y entregó el balón a Joe Dumars. Jordan recuperó la posición y obligó a Dumars a un mal fallo. Pippen entonces convirtió una suspensión para recuperar una ventaja de siete puntos con dos minutos restantes y salvar el partido. Jackson la consideró una de las mejores jugadas defensivas jamás vistas.

12. El gran trío

Se había hablado mucho de que los Bulls eran Michael y los ‘Jordanaires’. Pero Pippen y Grant estaban creciendo en sus roles y no se dejaban intimidar por el juego físico utilizado por muchos equipos para descentrar a los Bulls. Después de tomar una ventaja de 2-0 en las Semifinales, los Bulls perdieron el tercer partido en Filadelfia. Pero Jordan anotó 25, Grant 22 y Pippen 20, y los Bulls dominaron el cuarto partido y tomaron el control de la serie. Pippen siguió exhibiendo su desarrollo con 24 puntos en la primera mitad del quinto juego, y Jordan cerró la serie en el quinto partido de vuelta en casa con los 12 últimos puntos de los Bulls, estableciéndose como el mejor ‘cerrador’ de la liga.

11. Adiós Patrick, adiós

Los Bulls lo tuvieron fácil en la primera ronda de Playoffs de apertura con los disfuncionales Knicks, que pronto serían dirigidos por Pat Riley, lo que daría comienzo a la gran rivalidad de los 90. Los Bulls ganaron los dos primeros fácilmente en casa y, cuando Jordan y Pippen machacaron el aro consecutivamente sobre Ewing tras el descanso del tercer partido, los Bulls se distanciaron definitivamente.

10. El viejo rey ha muerto

Los Bulls perdieron este partido, probablemente el más dramático de la temporada, al retarse Jordan y un momentáneamente rejuvenecido Larry Bird en la victoria de los Celtics a doble prórroga, 132-135, el 31 de marzo en Boston. Jordan anotó 37 y Bird, 34. Jordan pareció haber ganado el partido al final de la primera prórroga con una suspensión que llegó una fracción de segundo demasiado tarde. Pero los Bulls habían machacado a los Celtics de 30 en casa a finales de febrero. Los Celtics terminarían con el segundo mejor registro en el Este, pero no fueron ninguna amenaza frente a la juventud y la rapidez de los Bulls, ya que fueron dominados en Chicago y necesitaron de un milagro de Bird para ganar en dos tiempos extra en casa.

9. Los Bulls silencian a Reggie

Los Bulls habían perdido en marzo en Indiana, cuando Reggie Miller anotó 40 y declaró después que los Bulls no eran nada sin Jordan y los Pacers eran tan buenos como ellos. Jordan anotó 39 y los Bulls ganaron por 14 para registrar su victoria número 26 en casa, un nuevo récord. Los Pacers perdieron la compostura, siendo expulsados Detlef Schrempf y Chuck Person, y este último acabó chutando el balón 30 filas arriba hacia las gradas.

8. Scottie explota

Los Bulls eran el equipo más caliente de la Liga después del Fin de Semana del All-Star y su victoria en Detroit, con una racha de 20 de 21 entre el 4 de febrero y el 20 de marzo. Los Bulls se lanzaron hacia un balance de 29-7 después de la pausa. Contra Charlotte, en casa el 23 de febrero y en plena racha de 11 triunfos al hilo, Pippen convirtió 16 de 17 tiros, la mejor exhibición de la NBA esa temporada para tantos intentos, y anotó 43 puntos. También se convirtió en el primer jugador en anotar 40 puntos jugando junto a Jordan.

7. Una señal de futuro

Los Bulls recibieron a unos envejecidos Lakers justo antes de Navidad, y los Lakers no pudieron con la rapidez y velocidad de Jordan, Pippen y Horace Grant. Dejaron atrás a James Worthy y Sam Perkins, acabando Jordan (15/33/9) y Pippen (28/11/9) a una sola asistencia de sendos triples-dobles en una victoria de 114-103. Pese a ello y el factor campo a favor, los Bulls fueron considerados inferiores a los Lakers en las Finales y la gran mayoría de los ‘expertos’ en los medios de comunicación predijo una victoria fácil de los Lakers.

6. No meterse con ‘chico malo’ LeRoy Brown -o Jordan- Parte II

Los Bulls sufrieron varios tropiezos para un comienzo irregular de temporada: 14-8. Los Trail Blazers, que derrotaron fácilmente a los Bulls dos veces esa temporada, comenzaron 19-1 y casi todos les daban el título de antemano. Pero caerían inesperadamente ante los Lakers en las Finales de Conferencia. Un débil equipo de Miami andaba aguantando uno abajo en Chicago en el partido. Jordan no se sentía bien por culpa de la gripe. El novato Willie Burton bloqueó un disparo de Jordan y comenzó a burlarse, mientras Glen Rice le secundaba. Jordan robó dos balones y taponó un tiro en las siguientes tres posesiones de Miami, resultando en canastas de transición para los Bulls y una victoria de nueve puntos, con Jordan anotando 39. El entrenador, Ron Rothstein, les dijo a Burton y Rice que nunca más volvieran a hablar a Jordan en un partido.

5. La mayor ‘¿Y si…?’ de las Finales

Los Bulls habían empatado la serie 1-1, pero estaban volviendo a los Ángeles para jugar tres choques. Los Lakers lideraban el tercer partido con 10,9 segundos por jugar, 92-90. Los Bulls tenían la pelota. Si los Lakers tomaban una ventaja de 2-1, la serie podría incluso no volver a Chicago con tres juegos seguidos en L.A.. Jackson pidió un tiempo muerto, pero optó por no avanzar el balón, permitiendo así que Jordan pudiera subir la bola estudiando la defensa. Jordan ataco a Byron Scott, Vlade Divac llegó tarde en la ayuda, y Jordan clavó una suspensión para empatar el partido, y los Bulls ganaron por ocho puntos en el tiempo extra.

4. “¡¿Quién está solo?!”

Los Bulls tenían la victoria en sus manos con una ventaja de 3-1 en las Finales, pero se les estaba escapando. Jordan había recibido al equipo en el autobús por la mañana con el saludo: “Buenos días, Campeones del Mundo”. Pero estaba exigiéndose demasiado y forzando la mayoría de tiros. Los Bulls perdían tracción y los Lakers tomaron una ventaja de 91-90 con casi siete minutos por jugarse en el quinto partido. En un tiempo muerto, Jackson exigió una respuesta de Jordan: “¡¿Quién está solo?!”, preguntó. Jordan, al que los Lakers estaban marcando ferozmente sin descanso, finalmente reconoció: “Paxson”. “Encuéntralo”, le instruyó Jackson. Los Lakers se pusieron arriba de tres, pero Paxson anotaría 10 puntos en los últimos cuatro minutos y los Bulls se distanciarían para apuntarse una victoria de 108-101 y su primer campeonato.

3. “Mis actores de reparto”

Era el muy esperado primer partido de las Finales de Conferencia. Finalmente, los Bulls tenían ventaja de campo sobre los Pistons, pero aún debían ganar sus partidos. Los Bulls se adelantaron de una docena, pero justo antes del final del tercer cuarto, los Pistons tomaron ventaja de un punto. ¿Otra vez vuelta a las andadas? Jackson regularmente daba descanso a Jordan y Pippen para abrir el cuarto periodo contra Detroit, y lo hizo de nuevo. Un grupo incluyendo Will Perdue, Armstrong, Craig Hodges y Cliff Levingston convirtió una ventaja de tres puntos de los Bulls en un margen de 81-72 para cuando Jordan y Pippen regresaron. Jordan nunca agarró el ritmo, acabando con una serie de seis de 15 en tiros de campo y seis pérdidas de balón. Pero los Bulls ganaron por 11 y Jordan acreditó “a mis actores de reparto”, tras el partido. La expresión entró a formar parte del léxico, pero fue más una realización por parte de Jordan de que ya no tenía que hacerlo todo solo.

2. Quitarse un peso de encima, finalmente

Fue el 7 de febrero de 1991, cuando los Bulls ganaron finalmente en Detroit, su primera victoria en tres años. Los Bulls habían registrado un balance de 3-23 en Detroit en la temporada regular de la década anterior y perdido sus últimos seis partidos de Playoffs allí. Y desde que los Pistons se habían trasladado a Auburn Hills, andaban en 2-13 hasta alcanzar las Finales de Conferencia. Los Bulls estaban desarrollando un bloqueo mental, especialmente después de una amplia derrota en Detroit el 19 de diciembre de ese año, cuando cayeron a un mediocre balance de 15-9 y Scottie Pippen sólo convirtió dos intentos de 16. Pero Jordan anotó los últimos 10 puntos en los 2: 13 minutos finales y B.J. Armstrong convirtió tres de tres en el tramo decisivo para que los Bulls ganaran con las múltiples contribuciones que les habían faltado tantas otras veces en Auburn Hills.

1. La bandeja a mano cambiada de Jordan (segundo partido de las Finales de la NBA frente a los Lakers)

Fue un momento icónico, a pesar su relativa irrelevancia en cuanto al partido. Los Bulls controlaban el segundo encuentro, considerado clave, con una ventaja de 19 puntos después de tres cuartos. Temprano en el cuarto periodo, Michael Jordan despegó por el lado derecho tras un fallo de A.C. Green y atacó el aro para machacar con la mano derecha. Sam Perkins apareció y saltó, provocando un momento de duda de Jordan -en pleno vuelo- y que cambiara el balón a su mano izquierda mientras Perkins pasaba de largo, para anotar en bandeja. El entrenador de los Bulls, Phil Jackson, dijo que nunca antes había visto a nadie hacer nada parecido. Los Bulls ganaron el partido fácilmente pero, más importante aún, enviaron un mensaje a los Lakers al empatar la serie 1-1: iban a ver cosas nunca vistas antes por parte de estos Bulls. Jordan acabaría siendo el MVP de la temporada regular y las Finales, integraría el Primer Quinteto Defensivo de la NBA y ganaría el quinto título de máximo anotador de su total de siete, hasta su primera retirada en 1993.